viernes, 17 de diciembre de 2021

Los historiadores siguen sin poder responder a ciencia cierta por qué la gente decidía hacerse cristiana


Los historiadores siguen sin poder responder a ciencia cierta por qué la gente decidía hacerse cristiana. Se suele sugerir que la promesa de salvación era un acicate poderoso, sobre todo en el mundo caótico del siglo III. Tal vez así fuera, pero la afirmación se basa en dos hechos constatables, que el cristianismo creció en el siglo III y que los cristianos creían en la vida después de la muerte. El inconveniente es que no existe modo de probar que el segundo hecho llevó al primero. Todo lo que cabe asegurar es que en los siglos II y III hubo cada vez más gente en el mundo mediterráneo que creía en las enseñanzas cristianas y estaba dispuesta a aceptarlas, pese a la desaprobación que generaban dentro de la sociedad grecorromana y judía. No existen cifras fiables, pero la mayoría de los estudiosos cree que en el año 300 sólo era cristiana de un 1 a un 5 por ciento de la población total del imperio. Incluso en las partes orientales relativamente más cristianizadas, no más de un 10 por ciento de la población había abrazado la fe, y es probable que el cálculo sea generoso. Aunque el cristianismo iba en aumento, no parece factible que se hubiera convertido en la religión mayoritaria del imperio sin la ayuda del emperador Constantino. 


Batalla del puente Milvio

El compromiso del emperador Constantino con el cristianismo llegó cuando vio un símbolo cristiano en el cielo mientras se preparaba para la batalla en el puente Milvio (312 d. J.C.) y escuchó una voz celestial que decía:"Con este signo vencerás". Constantino ordenó a sus soldados que pintaran el símbolo en sus escudos; la victoria que obtuvo ese día le impulsó al trono. A finales del siglo IV, una clara mayoría ya era cristiana y habían surgido los obispos como influencias dominantes en la vida política de las ciudades. En el reinado de Julián el Apóstata (360-363), se abandonó el cristianismo y se intentó revivir el paganismo romano tradicional. Pero murió en batalla contra los persas, sus edictos en pro del paganismo fueron revocados y las autoridades cristianas de la corte redoblaron su insistencia en que debía utilizarse el poder imperial para acabar con los restantes cultos. Finalmente lo hizo Teodosio el Grande (379-395), al prohibir el culto pagano y eliminar el altar a la diosa Victoria de la cámara del senado en Roma.

jueves, 16 de diciembre de 2021

El motín de los Gatos

Motín de los gatos

Uno de los obstáculos más graves para que se materializasen los proyectos en España de Luis XIV (1643-1715), llamado “el Rey Sol” era la postura antifrancesa de quien estaba al frente del influyente Consejo de Castilla, el conde de Oropesa, que ejercía sus funciones desde 1696 y era un declarado partidario de una sucesión austriaca. Los proborbónicos, cada vez más numerosos, urdieron una trama para provocar su caída, a pesar de que se trataba de un gobernante competente, que en una etapa anterior de gobierno había logrado la necesaria estabilidad monetaria, imprescindible para una recuperación económica, después de las alteraciones vividas durante el reinado de Felipe IV. Le atacaron por su flanco más débil, la ambición desmedida de su esposa, que no había vacilado en participar en turbios negocios que le habían rendido pingües beneficios, a costa de maniobras especulativas. La condesa de Oropesa había acaparado grandes cantidades de trigo, aceite y otros artículos de primera necesidad para beneficiarse, sin el menor escrúpulo, vendiéndolos a precios muy elevados en los momentos de carestía. El cardenal Portocarrero, presidente del Consejo de Estado, y el corregidor de Madrid, el popular don Francisco Ronquillo, aprovecharon una crisis de escasez con el consiguiente encarecimiento del precio del trigo para acusarla de lucrarse con el hambre del pueblo y promover un motín contra Oropesa. Fue el llamado motín de los Gatos, que tuvo como resultado el destierro de Oropesa de la corte.

Las colas del hambre y las colas ante los centros de salud

El Confidencial Digital denuncia las colas del hambre y las colas que se forman ante los centros de salud. Se calcula que entre el Banco de Alimentos, Caritas y otras asociaciones y comedores se alimenta a millón y medio de familias en España. En Madrid ciento noventa mil madrileños sobreviven gracias a estas asociaciones en la actualidad.

Por otro lado están las colas que se forman todos los días, y casi a todas horas, ante los centros de salud, los centros de atención primaria. Las colas que podríamos llamar normales, las de cada día, las de todos los días, a las puertas de los centros de salud. Se trata de una realidad degradante, incluso lamentable, porque en muchos casos quienes las integran son personas mayores, enfermas o al borde de la enfermedad, que buscan una cita para ver al médico, al enfermero.A la puerta de los centros suele haber una persona que intenta racionalizar y organizar los accesos, que pregunta a unos y a otros cuáles son sus intereses o necesidades, y les dirige a una u otra parte.Todo ello, por supuesto, en la calle, al aire libre, algo que, a medida que entra el invierno, empieza a convertirse en una auténtica amenaza para la salud. Y duran periodos que pueden extenderse durante una hora. Eso se llama maltrato al ciudadano y al asegurado. Que son sobre todo personas mayores y enfermas en búsqueda de alivio y socorro sanitario.



miércoles, 15 de diciembre de 2021

Se eleva a Xi Jinping al rango de Mao Zedong y Deng Xiaoping


El "pensamiento" de Xi Jinping "encarna lo mejor de la cultura china y el espíritu moderno" del país. Es el contenido de la tercera "resolución histórica" aprobada por el Vi Pleno del 19° Comité Central del Partido Comunista Chino (PCC). Con esta fórmula, se eleva formalmente al presidente de la nación (y secretario general del Partido) al rango de Mao Zedung y Deng Xiaoping, líderes "inmortales" del régimen. Incluso a un nivel superior, ya que según el Pleno, Xi ha sido capaz de "resolver los problemas" que dejaron sin respuesta sus predecesores. El texto que salió a la luz tras el Pleno evita contrastar el pasado y se centra en el futuro liderazgo de Xi. El análisis histórico dedica amplio espacio a reconocer los éxitos del actual líder supremo, la lucha contra la corrupción, una campaña de Xi para eliminar a sus opositores en el PCC; la represión del movimiento democrático; y la batalla contra la contaminación. Así mismo, elogia el equilibrio del crecimiento económico con el control de la pandemia, la reducción de la pobreza, el impulso de la autonomía tecnológica y la modernización militar. El resultado del Pleno allana el camino para un tercer mandato de Xi, e inscribirlo en las páginas de la historia, como afirma la propaganda del régimen. Tal como ocurre en el caso de Hong Kong, es la primera vez que una resolución histórica hace referencia a la reunificación de Taiwán. Para varios observadores, es una señal de que Xi quiere incluir entre los logros de su legado el retorno de la isla bajo control continental. 

Los brotes de Covid-19 continúan estallando en varias provincias, amenazando nuevamente el repunte de la economía. El crecimiento económico se ralentizó bruscamente en el último trimestre del año, y los expertos esperan que se acelere en los últimos tres meses. Además de la pandemia, también pesan los cortes de electricidad, la campaña antimonopolio contra los gigantes de la web y los límites a los préstamos en el sector inmobiliario.Los problemas energéticos empujaron al gobierno a ordenar un aumento de la producción y el uso del carbón. Esto supone desmentir los compromisos asumidos por Xi en la lucha contra la contaminación y el calentamiento global. Por otra parte, el presidente chino se topa con grandes retos procedentes del exterior. Washington sigue trabajando en un frente con aliados y socios para contener el ascenso de China. 

El padre Vincenzo Bordo en Corea del Sur

"Para sobrevivir en Corea del Sur, hay que ser inteligente, astuto y rápido”, dice el padre Vincenzo Bordo, de 64 años. "Nosotros nos ocupamos de los que no lo son", dice el misionero de los Oblatos de María Inmaculada. Para su vida en Corea eligió el nombre de Kim Ha Jong, que significa "siervo de Dios”. Dirige La Casa de Anna, un centro para personas que viven en la calle. Un día, un restaurador cristiano rico, que había oído hablar de las actividades del misionero en los comedores sociales, le dijo al padre Bordo que quería financiar un nuevo centro para los sin techo. Así nació la Casa de Anna, que hoy ofrece tanto servicios básicos (comidas, duchas, peluquería) como alojamiento, apoyo psicológico, actividades de arte, musicoterapia y asistencia legal. "Lo primero que hacemos es levantarles el ánimo desde el punto de vista psicológico y luego los ayudamos a reintegrarse en la sociedad. Los que quieren estudiar pueden hacerlo y graduarse; los que no pueden volver a casa pueden quedarse con nosotros más tiempo. Tenemos varias casas de familia para los más pequeños. Pero los que llevan décadas viviendo en la calle, en general prefieren utilizar solamente los servicios básicos”, explica.


"Llegué aquí en 1990, pero hoy el país es completamente diferente a lo que era entonces. Y los cambios se ven sobre todo en las nuevas generaciones. Antes, los jóvenes que llegaban aquí siempre tenían un encendedor y una navaja en el bolsillo, para defenderse en la calle", dice el misionero. "Ahora, los que huyen de su casa no tienen calcetines ni ropa interior, pero siempre llevan una tablet y al menos dos teléfonos móviles”. A veces, el padre Bordo y su personal salen a recorrer las calles para recoger a los últimos, a veces vienen espontáneamente. "Cuando una pareja se divorcia, los hijos son casi siempre entregados al padre, una práctica que deriva del confucianismo", explica. "Si el padre se vuelve a casar, la nueva esposa trata muy mal a los hijos del marido y éstos huyen para evitar la violencia física y psicológica. En la última planta de nuestro centro tenemos una pequeña fábrica. Los que trabajan aquí reciben un salario y alojamiento gratuito. En un par de años, algunas personas consiguen ahorrar hasta 20.000 euros y comienzan una nueva vida". "El otro día estaba en el semáforo y me saludó un hombre. Como llevaba sombrero y máscara no lo reconocí enseguida. Estuvo tres años con nosotros tras la quiebra de su empresa y ahora ha retomado su negocio”. "Damos una oportunidad a las personas que no logran adaptarse a las reglas del sistema". 

Platón se dio cuenta de que la posesión de bienes era un esfuerzo por compensar una vida espiritualmente empobrecida

Platón veía claramente que una comunidad ideal debía tener un nivel de vida material común, y que la riqueza desaforada o los deseos y los placeres inmoderados nada tenían que ver con que éste fuera satisfactorio. El bien era lo necesario, y lo necesario no era, esencialmente, contar con muchos bienes. Como Aristóteles, Platón deseaba un modo de vida que no fuese ni de privaciones ni de lujo. Quienes hayan leído algo sobre la historia de Grecia comprobarán que este ideal ateniense de la vida buena se encuentra simbólicamente a mitad de camino entre Esparta y Corinto, entre las ciudades que, respectivamente, asociamos con una vida militar dura y con un esteticismo suave y extremadamente sensual. ¿Deberíamos moderar nuestras necesidades o incrementar la producción? Platón no veía dificultades en responder a esta pregunta. Mantenía que un hombre razonable moderaría sus necesidades y que si desease vivir como un buen granjero o como un buen filósofo, no intentaría imitar los gastos de un vulgar jugador que acabase de hacer un buen negocio con el trigo, o los de una vulgar cortesana que acabase de conquistar a un vulgar jugador que acabase de hacer un buen negocio con el trigo. La riqueza y la pobreza,afirmaba Platón,son las dos causas del deterioro de las artes. Es probable que, bajo el influjo de la una o de la otra, tanto el trabajador como su trabajo degeneren, “porque la una engendra la molicie, la holgazanería y el amor a las novedades; y la otra este mismo amor a las novedades, la bajeza y el deseo de hacer el mal”.
Platón se dio cuenta de que la posesión de bienes no era un medio para alcanzar la felicidad, sino más bien un esfuerzo por compensar una vida espiritualmente empobrecida.

martes, 14 de diciembre de 2021

Un gobierno que no defiende a su población, abdica de su deber

En el centro de los deberes de un gobierno y sus líderes está la defensa del interés nacional.Esto significa mantener la integridad del territorio estado-nación, pero en particular de su población. Donald E. Neuchterlin señala que “a no ser que un estado-nación tenga la capacidad de defender su territorio y sus ciudadanos, ninguno de los otros intereses tiene relevancia”. Un gobierno que no defiende a su población, abdica de su deber primordial.