Quienes dudan de si se van a recuperar de una enfermedad grave es más probable que no lo consigan que quienes no lo dudan. No comportarse como si hubiera esperanza puede ser una forma de inducir que no la haya. Esperar no es simplemente anticipar el futuro sino también ser una fuerza activa en su constitución. Como escribe Shelley en Prometeo liberado, “esperar hasta que la Esperanza haya creado / de su propia miseria la cosa que contempla”. Estos versos combinan una visión trágica de la esperanza con una performativa. Santo Tomás, para quien la esperanza no simplemente anticipa un bien futuro sino que también lucha para alcanzarlo, sostiene que la esperanza puede ayudarnos a superar un problema y, en virtud de su naturaleza agradable, contribuir a que la acción sea más efectiva. Esa naturaleza agradable también puede ayudarnos a persistir en un proyecto, por lo que la esperanza, como el temor, puede facilitar su autocumplimiento. Immanuel Kant, que cree que nadie puede conducirse rectamente sin esperar una recompensa, también considera que la esperanza es un motivo poderoso para la acción virtuosa. De acuerdo con esta perspectiva, esperar el bien supremo significa estar obligados a esforzarnos al máximo para hacerlo realidad.
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domingo, 25 de noviembre de 2018
Esperanza
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Santo Tomás
viernes, 11 de mayo de 2018
La función más específica del hombre debe identificarse con la actividad del alma.
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| Aristóteles. |
Actuar de acuerdo con el bien no es fácil, exige mucho esfuerzo, siempre es posible retroceder en la posesión de las virtudes. Hay aspectos de nuestra existencia que no podemos cambiar. No podemos dejar de ser mortales ni dejar de envejecer, pero sí podemos moderar nuestro enfado, ser más generosos, ser más ecuánimes.
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| Lo bueno y lo bello coinciden en el imaginario griego. |
Hace falta educación o aprendizaje para aprender a alegrarse y a entristecerse cuando es debido. Lo bueno y lo bello coinciden en el imaginario griego. La acción virtuosa es buena y, al mismo tiempo, bella, porque el bien no lo sería si no acabara complaciéndonos.
Los hombres se hacen justos practicando la justicia, y moderados, practicando la moderación. Aristóteles refuta la “falacia socrática” que defendía que la virtud es conocimiento. No, la virtud no es sólo teoría, no basta conocer el bien para ser buena persona.
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| virtuoso |
El hombre virtuoso, opina Aristóteles, evita ser cobarde o temerario ante el peligro; evita ser tacaño o excesivamente espléndido en el manejo del dinero; desea los honores debidos, pero no deja de tener pretensiones, pues es ambicioso en la medida adecuada (magnánimo); no es envidioso ni desea el mal a nadie, pero sabe indignarse cuando la situación lo exige. No todas las pasiones o acciones son susceptibles de ser virtuosas o viciosas. Algunas son intrínsecamente malas y no admiten término medio. Por ejemplo, entre las pasiones, “la malignidad, la desvergüenza, la envidia” o, entre las acciones, “el adulterio, el robo y el homicidio”.
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