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miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿Quien fracasó?

Claude Monet y Paul Cezanne

Durante años, el todopoderoso Salón de París rechazó las obras de Monet, Manet y Cézanne, a los tres artistas se les consideraba unos fracasados. Pero a los pocos años ya los saludaban como los visionarios pioneros que en realidad eran y sus obras empezaron a contarse entre las más importantes del arte moderno. A toro pasado, ¿quién
John Betjeman
fracasó entonces? Podría decirse que el Salón, no esos artistas. Lo mismo ocurre con los exámenes. El poeta John Betjeman estudió en la Universidad de Oxford, donde recibió clases del escritor C. S. Lewis, autor de Las crónicas de Narnia, pero no logró terminar la carrera. Como sabemos, escribió  s que están entre los más representativos del siglo XX en lengua inglesa. ¿Fracasó Betjeman o fracasó Oxford?   

Todos los artistas dignos de ese nombre ponían rumbo a París a principios del siglo XX. Allí es donde se cocía todo,
Paris a comienzos del siglo XX
allí estaban los clientes, los grupos, las ideas y la reputación. Era un mundo encarnizado en que la mayoría se había internado sin redes de seguridad financiera. Una vida precaria en un ambiente muy competitivo que estimulaba el impulso creador, confiesa Will Gompertz.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Tolkien creía que había hechos significativos que tienen relación con la obra de un autor.

Tolkien.
Tolkien creía que había “hechos más significativos, que tienen alguna relación con la obra de un autor”. En esta categoría situaba su vocación académica como filólogo en la Universidad de Oxford. Ésta había influido en su “gusto por las lenguas”, que sin duda constituía “un importante ingrediente de El Señor de los Anillos”. Sin embargo, incluso esto estaba subordinado a factores de más importancia: “Y hay unos pocos hechos fundamentales que, por secamente que se expresen, son en verdad significativos. Por ejemplo, nací en 1892 y viví mis primeros años en la Comarca en una era premecánica. O, lo que es todavía más importante, soy cristiano (lo que puede deducirse de mis historias), y católico apostólico romano por añadidura”.

jueves, 28 de junio de 2018

El nacimiento de los hobbits.

 La tierra de los hobbits 
Según relata el propio J. R. R. Tolkien, un día, después de haberse convertido en profesor de anglosajón en la Universidad de Oxford, estaba en su casa de Northmoor Road, corrigiendo penosamente exámenes del School Certifícate. “Un trabajo aburrido pero que se debía realizar a conciencia para hacer justicia a los examinandos.  En estas  
circunstancias (la tensión que sólo los que han corregido, por ejemplo, quinientos exámenes sobre el mismo tema escritos a mano apreciarán en toda su magnitud)”, Tolkien volvió una página para encontrarse con que “el examinando dejó piadosamente una hoja en blanco (lo mejor que puede esperar el que corrige), y en ella escribí: En un agujero en el suelo vivía un hobbit. Los nombres siempre generan relatos en mi mente. Pensé más tarde que haría bien en descubrir cómo eran los hobbits. Y eso fue sólo el principio”. 

jueves, 26 de abril de 2018

New Age.

mujer con poder en sus manos new age
Richard Dawkins, que fue titular de la cátedra Charles Simonyi de Difusión de la Ciencia en la Universidad de Oxford, opina que si hay personas que desean creer en basura como la astrología o la curación por cristales, ¿por qué no permitírselos? Pero es que resulta tan triste pensar en todo lo que se están perdiendo. Hay tanta maravilla en la auténtica ciencia. El universo ya es lo bastante misterioso como para que necesitemos la ayuda de hechiceros, chamanes y adivinos embusteros. Todos estos constituyen, en el mejor de los casos, distracciones que nos envilecen. En el peor de ellos, se trata de peligrosos aprovechados.

new age
Vaya a una tienda de artículos New Age y eche un vistazo a los cristales que allí se exponen, junto a todo el resto del aparato del fetichismo y la farsa kitsch. Los cristales no darán respuesta a sus intentos de programarlos para la meditación o de consagrarlos con pensamientos cálidos y amorosos. Tampoco lo curarán a usted de nada ni llenarán la habitación con paz interior o energía psíquica.