Mostrando entradas con la etiqueta chamán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chamán. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de abril de 2018

New Age.

mujer con poder en sus manos new age
Richard Dawkins, que fue titular de la cátedra Charles Simonyi de Difusión de la Ciencia en la Universidad de Oxford, opina que si hay personas que desean creer en basura como la astrología o la curación por cristales, ¿por qué no permitírselos? Pero es que resulta tan triste pensar en todo lo que se están perdiendo. Hay tanta maravilla en la auténtica ciencia. El universo ya es lo bastante misterioso como para que necesitemos la ayuda de hechiceros, chamanes y adivinos embusteros. Todos estos constituyen, en el mejor de los casos, distracciones que nos envilecen. En el peor de ellos, se trata de peligrosos aprovechados.

new age
Vaya a una tienda de artículos New Age y eche un vistazo a los cristales que allí se exponen, junto a todo el resto del aparato del fetichismo y la farsa kitsch. Los cristales no darán respuesta a sus intentos de programarlos para la meditación o de consagrarlos con pensamientos cálidos y amorosos. Tampoco lo curarán a usted de nada ni llenarán la habitación con paz interior o energía psíquica.

martes, 6 de marzo de 2018

Las Hermanas Adoratrices ayudan a las mujeres a salir de la prostitución.

Las Adoratrices, que combaten la prostitución y la trata de mujeres, reciben el premio Rey de España
Global Sisters Report cuenta como las Hermanas Adoratrices ayudan a las mujeres a salir de la prostitución. Las Hermanas Adoratrices, fue fundada en España, en 1856, por santa María Micaela Desmaisières, que abrió un refugio para que antiguas prostitutas aprendieran a ganarse la vida tejiendo.

Las mafias se aprovechan  para exigir a las mujeres que quieren ayudar a sus familias o escapar de la pobreza pagos de decenas de miles de euros. Ellas piensan que será fácil encontrar un trabajo en el país de destino, que será cuestión de meses pagar la deuda. Luego descubren que no es así.

“Cuando una de estas chicas está preparada para viajar, una señora se ofrece a ayudarlas”, explica Begoña Iñarra, una de las monjas del centro. “Realiza una ceremonia vudú en el que las chicas juran devolver la deuda y nunca revelar el contrato a nadie. Luego, un chamán hace un juju, un ritual mágico que las chicas creen que puede dañar, matar o volver loca a aquella que rompa los juramentos”. Según cual sea su patria, algunas tienen que atravesar varios países africanos antes de llegar al Mediterráneo. Allí tendrán que enfrentarse a una peligrosa travesía en cayuco a la que es muy probable que no sobrevivan. Cuando llegan a Europa, se dan cuenta de cuál va a ser su verdadero trabajo: la prostitución. Sin embargo, ya no pueden volver a su país, sus familias esperan que envíe dinero cuanto antes. Estas, por su parte, esperan que la chica encuentre otro trabajo pronto. Otras prefieren no saber nada.



Cuando una de estas mujeres es aceptada en el refugio, lo primero que se le pide es que rompa con su antigua vida. Esto significa cortar cualquier nexo de unión con su pasado. “Les pedimos que no cuelguen selfies en internet ni nada por el estilo”, explica la hermana Cristina Ramos. “Si lo hacen, sus antiguos jefes podrían encontrarlas y amenazarlas para que vuelvan a trabajar”. El equipo de Ramos ayuda a las víctimas con el papeleo necesario para obtener asistencia médica gratuita y otras ventajas que ofrece el refugio. Un doctor acude al centro regularmente para examinar a las chicas, que ayudan al mantenimiento del lugar, ya sea limpiando o cocinando. “Es muy fácil para sus antiguas jefas encontrarlas y presionarlas para que vuelvan a la calle”, explica Ramos. “Ahora las animamos a cambiar algunas de sus costumbres. Les decimos que vayan a una Iglesia distinta los domingos, por ejemplo. Aun así, es peligroso, porque no tenemos suficientes voluntarios para acompañarlas”.