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lunes, 10 de junio de 2024

El ser humano resulta para si mismo enigmático

A pesar de tener muchos datos científicos, el ser humano resulta para si mismo enigmático, como pone de relieve el filósofo alemán Max Scheler. “En ninguna época han sido las opiniones sobre la esencia y el origen del hombre más inciertas, imprecisas y múltiples que en nuestro tiempo. Muchos años de profundo estudio consagrado al problema del hombre dan al autor el derecho de hacer esta afirmación. Al cabo de unos diez mil años de historia, es nuestra época la primera en que el hombre se ha hecho plena, integralmente problemático; ya no sabe lo que es, peor sabe lo que no sabe. Poseemos una antropología científica, otra filosófica y otra teológica, que no se preocupan una de la otra. Pero no poseemos una idea unitaria del hombre. La multitud siempre creciente de ciencias especiales que se ocupan del hombre, ocultan la esencia de éste mucho más de lo que la iluminan, por valiosas que sean….cabe decir que en ninguna época de la historia ha resultado el hombre tan problemático para si mismo como en la actualidad.”



domingo, 23 de mayo de 2021

Mirando al faro

Max Scheler es quien dijo una vez que mirando al faro nos orientaremos. El navegante que zarpa del puerto y se adentra en mar abierto siempre echa la vista atrás y se orienta por el faro. La dirección en la que navega es opuesta a la del faro, pero la mirada hacia atrás le indica si lleva o no el rumbo correcto.



martes, 12 de febrero de 2019

La única igualdad compatible con una sociedad de personas libres es la igualdad ante la ley y nunca a través de la ley.

La violencia y la libertad son incompatibles. La igualdad y la violencia van necesariamente de la mano, pues sólo a través de ella se puede pretender igualar aquello que la naturaleza, la suerte u otros factores, ha hecho diverso. La persecución de la igualdad es una empresa destinada al fracaso que necesariamente conducirá a un aumento permanente del control del Estado sobre la vida de las personas. Lo paradójico de esto es que, a pesar de todos los esfuerzos, la desigualdad siempre subsistirá en diversas formas, escribe Axel Kaiser. De partida, la élite igualitarista, como advirtió George Orwell, no será igual que el resto y gozará de toda clase de lujos y beneficios.

Dejar que el igualitarismo se convierta en el motor de los cambios institucionales constituye una amenaza de primer orden para un orden social civilizado y próspero, dice Kaiser. Como argumenta el filósofo alemán Max Scheler “la doctrina moderna de la igualdad es una evidente criatura del resentimiento”. La igualdad, dice Scheler, no tiene que ver con la justicia, la que exige igual comportamiento ante iguales circunstancias. La igualdad material como motivación de cualquier proyecto político se entrecruza, en un marco discursivo colectivista, con la explotación de la envidia conduciendo al incremento del control que los gobernantes ejercen sobre los gobernados. La verdad es que la única igualdad compatible con una sociedad de personas libres es la igualdad ante la ley y nunca a través de la ley.

sábado, 28 de abril de 2018

A los que proclaman la derrota del cristianismo.

El Sermón de la Montaña
A los que sostienen que el Sermón de la Montaña ya no tiene sentido alguno y proclaman la derrota del cristianismo con la llegada de una era poscristiana, el filósofo alemán Max Scheler les responde que el cristianismo es antiguo sin duda, pero a la vez es joven, y con un gran futuro por delante: “En el centro de esa orientación moral de la vida que llamamos cristiana está el gran mandamiento: “Amarás a Dios con todo el corazón y con toda el alma y al prójimo como a ti mismo”. ¿Qué pensamientos y sentimientos puede tener aquel que, prescindiendo de la historia y de la interpretación de este mandamiento, parte de él y echa una mirada a la miseria del estado actual europeo e incluso a todo el mundo? El sentimiento se llama desesperación, cuanto más literalmente interprete el mandamiento. 

Sin embargo es un
Max Scheler
hecho que la cultura europea tiene raíces cristianas. Es un hecho que la propia Europa se considera cristiana y que, desde hace dos mil años, pretende educar a sus hijos según principios cristianos. En cualquier caso, no se puede aceptar el fracaso del cristianismo en Europa, y Scheler afirma: “Tenemos delante una enorme historia del futuro, y el cristianismo, si se compara con otras instituciones terrenales, es antiguo, sin duda, pero también joven y nuevo para todos aquellos que consiguen entender claramente el esencial sentido duradero de los valores religiosos en relación con los valores culturales”.

martes, 13 de marzo de 2018

Envidia.

envidia
Max Scheler coloca la envidia, los celos y la rivalidad entre las fuentes del resentimiento. Define la envidia como “el sentimiento de impotencia que viene a oponerse al esfuerzo que hacemos para adquirir tal cosa, debido a que pertenece a otro”. Observa, por otra parte, que no existiría envidia, en el sentido literal del término, si la imaginación del envidioso no convirtiera en una oposición concertada el obstáculo pasivo que el poseedor del objeto le opone, debido precisamente a su posesión. “El mero pesar de no poseer lo que otro posee y que yo deseo, no basta, en sí, para hacer nacer la envidia, ya que este pesar también podría determinarme a la adquisición de la cosa deseada o de una cosa análoga. La envidia sólo nace si el esfuerzo requerido para poner en práctica estos medios de adquisición fracasa dejando un sentimiento de impotencia”.