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miércoles, 29 de octubre de 2025

Cuando se ha aplicado el proteccionismo ha ido peor la economía

Hay muchos ejemplos que demuestran que cuando se ha aplicado el proteccionismo ha ido peor la economía en el mundo. Lo hemos visto en España, cuando se aplicaron aranceles sobre el carbón asturiano o leonés o con el arancel Cambó, que se hizo para proteger a la burguesía catalana textil. Lo que crearon fueron burbujas que impidieron el desarrollo de estas industrias españolas.
Los principales riesgos para la economía son el gasto público ilimitado y el proteccionismo. Sólo debe regir el libre juego del mercado para que la oferta y la demanda se pongan de acuerdo.

martes, 14 de febrero de 2023

El nacionalismo. ¿Cómo se puede tratar esta cuestión?

José Ortega y Gasset

El nacionalismo. ¿Cómo se puede tratar esta cuestión? La solución de este otro problema, del nacionalismo, no es cuestión de una ley, ni de dos leyes, ni siquiera de un Estatuto. El nacionalismo requiere un alto tratamiento histórico; los nacionalismos sólo pueden deprimirse cuando se envuelven en un gran movimiento ascensional de todo un país, cuando se crea un gran Estado, en el que van bien las cosas, en el que ilusiona embarcarse, porque la fortuna sopla en sus velas. Un Estado en decadencia fomenta los nacionalismos, un Estado en buena ventura los desnutre y los reabsorbe, tenía gran razón el señor Cambó en este punto, más razón que muchos representantes actuales de Cataluña, cuando decía que el nacionalismo catalán sólo tiene su vía franca al amparo de un enorme movimiento creador histórico. Él proponía lo que llamaba iberismo, y yo en punto al iberismo estoy en desacuerdo con él, pero en el sentido general tenía razón. Lo importante es movilizar a todos los pueblos españoles en una gran empresa común. Pero no hace falta nada de iberismo; tenemos delante la empresa de hacer un gran Estado español. Para esto es necesario que nazca en todos nosotros lo que en casi todos ha faltado hasta aquí, lo que en ningún instante ni en nadie debió faltar, el entusiasmo constructivo. Este debe ser el supuesto común a todos los grupos republicanos, lo que latiese unánimemente, por debajo o por encima de todas nuestras otras discrepancias; que nos envolviese por todos los lados como el aire que respiramos, y como el elemento de todos y propiedad de ninguno. Discurso sobre el Estatuto de Cataluña de JOSÉ ORTEGA Y GASSET en la sesión de las Cortes de 13 de mayo de 1932

miércoles, 6 de abril de 2022

Largo Caballero: Antes de cinco años España será soviética.

Niceto Alcalá-Zamora

Niceto Alcalá-Zamora consideró a Francisco Largo Caballero, histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores,que “había sido doblemente traidor, a la Monarquía y a la República”. Francisco Cambó manifiesta en sus memorias que “Largo Caballero tuvo gran parte de la culpa de que viniera la República, él tuvo la culpa principal de que viniera la revolución, y ni una vez ni otra actuó impulsado por una ilusión, por un entusiasmo, que, equivocados incluso, son una excusa; las dos veces obró por resentimiento”. Lerroux considera a Alcalá-Zamora el máximo responsable del hundimiento de la república y, por tanto, de la guerra.

El 21 de febrero de 1936, Edward Knoblaugh, corresponsal de la agencia de noticias Associated Press (AP) en España, publicó unas incendiarias declaraciones de Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE y secretario general de UGT: «Habrá soviet en España cuando caiga Azaña». Y, en un largo artículo, el periodista añadía: "Largo Caballero asaltará el poder cuando esté dispuesto... Antes de cinco años España será soviética".



martes, 18 de julio de 2017

Nacionalismo

Hasta hace pocos decenios Andalucía no tuvo más historia
que la que redactó Joaquín Guichot a mediados del pasado siglo, en contraste con una historiografía local muy rica en Cataluña, Galicia, Navarra y provincias vascas, las historias locales convivían con otras que abarcaban la totalidad del país. En muchos casos se trata de una historiografía lastrada por condicionamientos ideológicos y sentimentales; parten de una imagen mítica y no siempre resisten la tentación de alterar o seleccionar los hechos. Suele haber en estos casos un empeño especial por dar una imagen de continuidad; verdad a medias; algunas relaciones había entre el foralismo vasco y catalán y el rebrote nacionalista, pero más bien como reinterpretación de unas situaciones pretéritas, de unos hechos sacados de contexto. Las migraciones internas que enviaron oleadas de obreros del sur a las regiones industriales del norte suscitaban rechazos, expresados, por ejemplo, en La Aldea Perdida de Palacios Valdés; la llegada de mineros de otras regiones turbaba el panorama apacible de los valles asturianos, cuenta el académico e  historiador Dominguez Ortiz. 

Sabino Arana.
Y añade Dominguez Ortiz que el mismo tema, pero con mucha más fuerza, llegando al más crudo racismo, está en la base del separatismo de Sabino Arana. En Cataluña la reacción, sin ser tan fuerte, no dejó de existir, tomando tintes culturales y religiosos. Los nacionalismos han acogido gentes de diversas tendencias, pero en sus orígenes predomina la ideología derechista, católica, con gran influencia clerical. En el caso de Cataluña, el nacionalismo federalista de Pi y Margall y el romanticismo literario y tradicionalista de Verdaguer y los Juegos Florales eran dos rutas diversas que conducían a conclusiones análogas, la defensa de la tierra, de lo nuestro. Pero en el caso de Cataluña también había otro factor, el económico. El auge de Cataluña exigía un esfuerzo constante y un apoyo sin reservas del Estado, porque el Principado no es rico en materias primas; la falta de carbón obstaculizaba la implantación de una siderurgia, la industria textil era poco competitiva, necesitaba aranceles protectores. Si el mercado interior no crecía la expansión industrial se agotaba, y en parte eso explica la negativa reacción de Cataluña ante el 98: imposible crecer, pensaban muchos, si seguimos integrados en un país con limitados horizontes. La estrecha vinculación entre política y economía explica la indignación por la inoperancia de los partidos de la Restauración y la exigencia de autogobierno. 

                                 Bases de Manresa:


El programa de las Bases de Manresa elaborado en 1892 por un grupo de entidades no era independentista, pero abarcaba un espectro amplísimo de reivindicaciones. Los avances políticos se sucedieron con rapidez: creación de la Lliga regionalista, Solidaridad catalana, respuesta a la Ley de Jurisdicciones que englobaba a los diputados catalanes de todo signo; Mancomunidad catalana (federación de diputaciones), importante concesión del gobierno Dato en 1913 aplicable a cualquier región, pero que sólo en Cataluña tuvo efectividad. Nada cedía el gobierno central de sus atribuciones, pero bastó que colaborasen las cuatro diputaciones provinciales para obtener avances sustantivos, sobre todo en el terreno cultural. El catalanismo de principios de siglo ofrecía un elenco de personalidades encabezadas por la figura señera de Cambó, empresario, mecenas, político de amplia visión que trabajó por el
progreso de Cataluña en beneficio propio y de toda España. Pero también había maximalistas; pocos días antes de que Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, impusiera la dictadura militar ocurrieron en Barcelona, en la celebración anual en homenaje a Casanovas, incidentes antiespañoles que irritaron profundamente al ejército.