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miércoles, 16 de agosto de 2023

La primera crisis de energía en Inglaterra

La tala de grandes extensiones de bosque en Gran Bretaña, con la finalidad de poder construir barcos para la Armada Real inglesa y suministrar materiales de construcción y combustible para garantizar el calor de una población creciente, dejó tras de sí una gran deforestación, que posteriormente propició una crisis de energía en toda Inglaterra. Esta situación fue la que obligó a buscar una nueva fuente de energía, el carbón. Más o menos por la misma época, un inglés llamado Thomas Savory inventó una bomba de vapor que permitía extraer los excesos de agua del fondo de las minas. La posibilidad conjunta de que el carbón y las máquinas pudiesen producir vapor marcó el inicio de la era económica moderna y se convirtió en la primera etapa del largo viaje de sustitución del trabajo humano por la fuerza de las máquinas. En la primera revolución industrial el vapor se empleó para abrir minas de metales, producir textiles y fabricar un amplio abanico de productos que, en épocas anteriores, habían sido fabricados a mano. Los buques de vapor sustituyeron a los viejos veleros y la locomotora de vapor ocupó el lugar de los vagones tirados por caballos; así se mejoró ampliamente el proceso de transporte y movimiento de materias primas y de productos terminados. El motor de vapor se convirtió en un nuevo tipo de esclavo laboral, una máquina cuya potencia física excedía con mucho la fuerza conjunta de animales y seres humanos. La segunda revolución industrial se produjo entre 1860 y la primera guerra mundial. El petróleo empezó a competir con el carbón mientras que la electricidad fue utilizada por primera vez, creando una nueva fuente de energía para hacer funcionar los motores, encender las luces de las ciudades y proporcionar comunicación instantánea entre las personas. 

viernes, 16 de junio de 2023

La mayor parte del calentamiento observado en las últimas décadas podría deberse en realidad a la buena administración

El dióxido de carbono no es el principal gas de efecto invernadero. El principal gas de efecto invernadero es el vapor de agua. Pero los modelos climáticos actuales “no saben cómo manejar el vapor de agua y los diversos tipos de nubes. Es el elefante en el rincón de la habitación.” Myhrvold cita un artículo reciente que afirma que el dióxido de carbono puede tener poco que ver con el calentamiento reciente. En cambio, toda la contaminación con partículas pesadas que hemos generado en décadas anteriores parece haber enfriado la atmósfera velando el sol. Ese fue el enfriamiento global que llamó la atención de los científicos en los años setenta. La tendencia empezó a invertirse cuando empezamos a limpiar el aire. “Así que la mayor parte del calentamiento observado en las últimas décadas,dice Myhrvold, podría deberse en realidad a la buena administración.No solo el dióxido de carbono no es venenoso, sino que los cambios en los niveles de dióxido de carbono no reflejan necesariamente la actividad humana. Además, el dióxido de carbono atmosférico no necesariamente calienta la Tierra. La evidencia de los casquetes polares indica que en los últimos miles de años, los niveles de dióxido de carbono han aumentado después de que subieran las temperaturas, y no al revés.El estudio de Caldeira demostró que si se duplica la cantidad de dióxido de carbono manteniendo estables todas las demás entradas (agua, nutrientes, etc), se obtiene un aumento del 70 por ciento en el crecimiento de la planta, un beneficio obvio para la productividad agrícola. “Por eso la mayoría de los invernaderos hidropónicos comerciales refuerzan el dióxido de carbono, dice Myhrvold. Y lo normal es que funcionen a 1.400 partes por millón.»” “Hace veinte mil años, dice Caldeira, los niveles de dióxido de carbono eran más bajos, el nivel del mar era más bajo, y los árboles estaban casi en un estado de asfixia por falta de dióxido de carbono. No hay nada especial en el nivel actual de dióxido de carbono, ni en el nivel actual del mar, ni en las temperaturas actuales. Lo perjudicial son los cambios rápidos. En general, el aumento de dióxido de carbono es probablemente bueno para la biosfera; solo que está aumentando demasiado deprisa.”

En cuanto al futuro, en lugar de la catastrófica subida de nueve metros que algunos han pronosticado para el próximo siglo, Wood comenta que la literatura más autorizada sobre la cuestión sugiere una subida aproximada de 45 centímetros para 2100. Esto es mucho menos que la variación de las mareas que tiene lugar dos veces al día en casi todas las localidades costeras. “Por eso se hace un poco difícil, dice Wood, entender en qué consiste la crisis de la que hablan”.

lunes, 18 de mayo de 2020

Enhanced Geothermal System


Giovanni Bignami

Giovanni Bignami y Cristina Bellon explican en su libro “El futuro explicado a los niños” que el secreto para obtener energía limpia, gratuita e infinita es precisamente ir a apresar el calor interno de la Tierra. Puede proporcionar una energía eléctrica que no requiere combustión, no consume el oxígeno de la atmósfera ni emite al aire compuestos nocivos como el dióxido de carbono, y además no depende del paso día/noche (a diferencia de la energía solar), es constante en el tiempo (a diferencia de la eólica, vinculada a la presencia de viento) y no genera residuos (a diferencia de la nuclear).Hazte con una buena barrena que tenga una parte cóncava por dentro para hacer subir el material de excavación, y una punta bien lubricada y resistente a las altas temperaturas. Para alcanzar el estrato superior del manto tendrás que soportar 300 grados. Con el aumento de profundidad notarás que la temperatura dentro del agujero asciende. Para que te hagas una idea, entre los 5 y los 6 kilómetros de profundidad, según el lugar donde estés excavando, se alcanza la temperatura de ebullición del agua, 100 grados. En ese punto cava otro agujero paralelo al primero. A continuación, pon en comunicación los dos agujeros por medio de una galería subterránea, más o menos horizontal, y ya tienes hecha una central geotérmica profunda. Si viertes agua en el primer agujero y luego la haces pasar por el trecho horizontal, se calentará hasta convertirse en vapor que, hallando su salida natural por el otro agujero, subirá a la superficie.


Es sencillo transformar un chorro de vapor en energía eléctrica; se puede utilizar para hacer girar una turbina, es decir, una rueda con palas (parecida a la de un molino) que, impulsada por el vapor, se pone en movimiento y luego transforma el movimiento en energía eléctrica. Esta geotermia avanzada, que en Estados Unidos denominan Enhanced Geothermal System (EGS), es realizable sin apenas coste de materias primas y sin contaminación. En Estados Unidos se ha hecho un cálculo aproximado de la energía que se podría extraer de la Tierra. El resultado es increíble, se habla de 13 millones de exajulios (la unidad de medida utilizada internacionalmente desde 1960). Por hacer una comparación, que sepas que los exajulios de energía solar que llegan a la Tierra en un día son 15.000.

sábado, 28 de abril de 2018

La industrialización.

Partes y funcionamiento maquina de vapor.
Alrededor de 1780, empezó a producirse una transformación importante de las circunstancias económicas del hombre, no menos significativas que la (desde luego mucho más lenta) transformación del salvaje cazador paleolítico en el civilizado agricultor neolítico. El historiador británico Paul Kennedy dice que lo que hizo la industrialización, y en particular la máquina de vapor, fue sustituir fuentes inanimadas de fuerza por otras animadas; al convertir el calor en trabajo, con el empleo de máquinas (máquinas rápidas, regulares, precisas, incansables), la Humanidad fue capaz de explotar grandes y nuevas fuentes de energía. En la década de 1820 alguien que manejase varios telares mecánicos podía producir veinte veces más que un tejedor manual, mientras que una máquina de hilar tenía doscientas veces la capacidad de una rueca. Una sola locomotora
podía transportar mercancías que habrían requerido cientos de caballos de carga, y hacerlo con mucha mayor rapidez. Desde luego, la Revolución industrial tuvo otros muchos aspectos importantes; por ejemplo, el sistema fabril o la división del trabajo. Pero el punto vital fue el enorme aumento de la productividad, sobre todo en las industrias textiles, que a su vez estimuló la demanda de más máquinas, más materias primas (sobre todo, algodón), más hierro, más barcos, mejores comunicaciones, etc.


Sin embargo la Revolución industrial infligió terribles costes al nuevo proletariado que trabajaba en las fábricas y en las minas y vivía en las insalubres, atestadas y mal construidas ciudades. Kennedy subraya que el punto sustancial sigue siendo que el aumento sostenido en productividad de la era de la máquina trajo consigo beneficios generales con el tiempo. Por ejemplo, el salario medio en Gran Bretaña se elevó entre el 15 y el 25% entre los años 1815 y 1850, y el imponente 80% en el siguiente medio siglo.