Mostrando entradas con la etiqueta paleolítico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paleolítico. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2022

Los neandertales se extinguieron y fueron completamente sustituidos por el homo sapiens

Aunque ahora ya hemos secuenciado el ADN mitocondrial de más de seis mil europeos, no hemos encontrado ni uno sólo que sea remotamente creíble como superviviente de la estirpe neandertal, escribe Bryan Sykes, profesor de genética humana en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford. Es preciso recurrir una y otra vez a la evidencia, la completa ausencia de ADN mitocondrial neandertal en la Europa moderna. No podemos saber si la completa ausencia de ADN mitocondrial del tipo neandertal en la Europa moderna es atribuible a una incompatibilidad fundamental, biológica o social, entre nuestros antepasados cromañones y la otra especie humana con la que compartieron el continente. Los neandertales se extinguieron. Fueron completamente sustituidos en Europa y en todos sus territorios por la nueva especie homo sapiens, tecnológica y artísticamente superior, representada en Europa por los cromañones. En Europa, el Paleolítico superior no comienza hasta la aparición de los primeros homo sapiens, los cromañones, hace entre cuarenta y cincuenta mil años.

Lo que ocurrió en Europa, en la medida en que la genética nos permite deducirlo, ocurrió también en el resto del mundo. El homo sapiens, dice Bryan Sykesse, se convirtió primero en la especie humana dominante y después en la única especie humana, eliminando por completo a las formas anteriores. Los neandertales, o el homo neanderthalensis, como ahora podemos llamarlo justificadamente, habiendo establecido que constituía una especie diferente de la nuestra, desaparecieron de Europa, y el homo erectus desapareció de toda Asia. No está claro si el homo sapiens y el homo erectus llegaron a coincidir en Asia. En China hay un hueco en el registro fósil, correspondiente al período entre 40.000 y 100.000 año atrás. Es posible que el homo erectus ya se hubiera extinguido antes de que llegara el homo sapiens. No hay evidencias fósiles de que el homo erectus llegara a Australia ni a las Américas, lo que parece indicar que los sapiens fueron los primeros habitantes humanos de estos dos continentes. En África, donde empezó la evolución del homo sapiens como especie, la correspondiente sustitución de otros humanos pudo ser brusca o gradual. Fuera cual fuese el mecanismo, y fuera cual fuese el motivo, el homo sapiens ha sustituido por completo a las otras especies humanas en todo el mundo. Cuando murió el último neandertal, hace veinte mil años, sólo quedó una especie humana para dominar el planeta, la nuestra.

sábado, 28 de abril de 2018

La industrialización.

Partes y funcionamiento maquina de vapor.
Alrededor de 1780, empezó a producirse una transformación importante de las circunstancias económicas del hombre, no menos significativas que la (desde luego mucho más lenta) transformación del salvaje cazador paleolítico en el civilizado agricultor neolítico. El historiador británico Paul Kennedy dice que lo que hizo la industrialización, y en particular la máquina de vapor, fue sustituir fuentes inanimadas de fuerza por otras animadas; al convertir el calor en trabajo, con el empleo de máquinas (máquinas rápidas, regulares, precisas, incansables), la Humanidad fue capaz de explotar grandes y nuevas fuentes de energía. En la década de 1820 alguien que manejase varios telares mecánicos podía producir veinte veces más que un tejedor manual, mientras que una máquina de hilar tenía doscientas veces la capacidad de una rueca. Una sola locomotora
podía transportar mercancías que habrían requerido cientos de caballos de carga, y hacerlo con mucha mayor rapidez. Desde luego, la Revolución industrial tuvo otros muchos aspectos importantes; por ejemplo, el sistema fabril o la división del trabajo. Pero el punto vital fue el enorme aumento de la productividad, sobre todo en las industrias textiles, que a su vez estimuló la demanda de más máquinas, más materias primas (sobre todo, algodón), más hierro, más barcos, mejores comunicaciones, etc.


Sin embargo la Revolución industrial infligió terribles costes al nuevo proletariado que trabajaba en las fábricas y en las minas y vivía en las insalubres, atestadas y mal construidas ciudades. Kennedy subraya que el punto sustancial sigue siendo que el aumento sostenido en productividad de la era de la máquina trajo consigo beneficios generales con el tiempo. Por ejemplo, el salario medio en Gran Bretaña se elevó entre el 15 y el 25% entre los años 1815 y 1850, y el imponente 80% en el siguiente medio siglo.