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lunes, 25 de agosto de 2025

¿Cuánto debería estar usted dispuesto a pagar por una acción?

¿Qué factores determinan cuánto debería estar usted dispuesto a pagar por una acción? Benjamin Graham dice de que hay cinco elementos que son decisivos. Los resume de la siguiente manera. Las perspectivas generales a largo plazo de la empresa. La calidad de su equipo directivo. Su fortaleza financiera y su estructura de capital. Su historial de dividendos. Y su actual tasa de dividendos.
Las perspectivas a largo plazo. Hoy en día, el inversor debería comenzar por descargar las memorias anuales de por lo menos cinco años de la página web. Después tendría que repasar los estados financieros, recopilando datos que le ayudasen a dar respuesta a dos preguntas esenciales.
Calidad y el comportamiento del equipo directivo. Los ejecutivos de la empresa deberían explicar qué van a hacer, y después deberían hacer lo que han dicho que iban a hacer. Lea las memorias anuales de los ejercicios anteriores para descubrir las previsiones realizadas por los directivos y para comprobar si las han cumplido o si se han quedado cortos.
Fortaleza financiera y estructura de capital. La definición más sencilla y básica que es posible dar sobre una buena actividad empresarial es que genera más efectivo del que consume. Los buenos directivos no dejan de encontrar formas de destinar ese efectivo a un uso productivo. A largo plazo, las empresas que cumplen este criterio acabarán, de manera prácticamente segura, creciendo en valor, al margen de la evolución que siga el mercado de valores.

viernes, 18 de febrero de 2022

Cuando la realidad desmiente las teorías científicas

Las islas Maldivas deberían haber desaparecido hace más de 20 años

Un reportaje de Julia Latynina, la observadora de la Novaja Gazeta, recorre la historia de los desastres que podrían sobrevenir, para entender lo que nos depara el futuro debido al cambio climático. Latynina recuerda lo que muchas publicaciones predecían: "las islas Maldivas deberían haber desaparecido hace más de 20 años", y el Ártico está a punto de derrumbarse sobre el resto del mundo, decía Al Gore. Cuando la realidad desmiente las teorías científicas, éstas suelen ser revisadas y corregidas. Sin embargo, "cuando se trata del fin del mundo, la refutación parece reforzarlas aún más". Lo que no ocurrió en 2000 se pospuso al 2010, y en 2022 se refuerza para las próximas décadas. Al menos hasta el año 2100, cuando según las últimas previsiones las aguas de los océanos subirán medio metro, quizás más de dos, o hasta nueve metros por encima del nivel actual, según otros. Como consecuencia, no solo desaparecerán las Maldivas, sino también casi toda Europa. Entre 100 y 700 millones de personas morirán ahogadas, según la autorizada revista Science and Nature. La publicación también pronostica que Miami y Florida desaparecerán dentro de 80 años y Londres dentro de 50, ya que "la capital británica está a sólo 11 metros sobre el nivel del mar”. Cuando es unánime la postura respecto a estas convicciones, sospechar de su carácter inevitable resulta un escándalo, algo similar a lo que ocurría "con la existencia de brujas en la Edad Media" recuerda el informe de Novaja Gazeta. De hecho, el nivel del mar no ha dejado de subir desde 1900, como confirman los gráficos de las páginas web de la NASA. Además, en los últimos 20.000 años, tras la última glaciación, el mar ha subido más de 120 metros. Y sin embargo, las cifras no son tan catastróficas como parecen; desde 1995 los océanos han subido 8 centímetros, unos 3 milímetros al año y 18 centímetros en todo el siglo XX.

Julia Latynina
En épocas más recientes, los esfuerzos de la humanidad no solo se han limitado a defender la tierra firme de su desaparición a merced de inundaciones. También han conseguido ganar otros territorios. La pequeña isla de Singapur se expandió más de un 22% entre 1965 y 2015; para 2030, ganará un 8% más de territorio. De la misma manera, el territorio de Hong Kong, Macao, Dubai y Corea del Sur ha crecido. Desde la antigüedad, los egipcios se han defendido contra las crecidas del Nilo. Y los holandeses comenzaron a recuperar las tierras que el mar había sumergido ya desde el siglo XI. La conclusión de Latynina es que es necesario intervenir, pero "no con alarmismo apocalíptico, sino imitando a nuestros predecesores". “Si los hombres de épocas pasadas lucharon contra las inundaciones de mares y ríos, "cuánto más deberían poder hacerlo quienes han conquistado la Luna y el espacio, y disponen de tecnologías claramente más avanzadas que las de los faraones".


miércoles, 25 de septiembre de 2019

No existe ninguna forma de predecir el futuro con precisión

Para la teoría austriaca de la primacía del individuo es fundamental la idea de que la economía es más un arte que una ciencia. Semejante idea puede sorprender a cualquiera que esté familiarizado con los economistas académicos convencionales, con sus gráficos y ecuaciones. Éstos argumentarían que mediante el uso de modelos económicos es posible establecer la probabilidad de prácticamente cualquier cosa, desde un cambio en los tipos de interés o un período de recesión hasta fenómenos en apariencia tan alejados del campo de la economía como los índices de embarazo o las posibilidades de una guerra. No obstante, pese a la confianza de quienes los practican, tales pronósticos científicos con demasiada frecuencia resultan erróneos, escribe Edmund Conway

Banco de Inglaterra
Contaba Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra del 1 de julio de 2003 a 1 de julio de 2013, que cuando presentaba sus previsiones, de lo único que podía estar 100 por 100 seguro es de que éstas se revelaran equivocadas. No existe ninguna forma de predecir el futuro con precisión.

Carl Menger
El padre de la escuela austriaca, Carl Menger, que publicó en 1871 sus Principios de economía política, sostenía que la economía era una ciencia social cuya meta era clasificar las acciones de las personas en un marco y un conjunto de pautas lógicos, no dejaba de subrayar algo que consideraba esencial, la naturaleza caótica de lo económico.