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viernes, 13 de agosto de 2021

Autodeterminación

En las desastrosas condiciones de la Europa de posguerra de la Primera Guerra Mundial, la autodeterminación, concepto revolucionario, era una demanda para el futuro inmediato, no una aspiración a largo plazo. Los bolcheviques habían sido de hecho los primeros en utilizar el concepto. Pero su interés por la autodeterminación era puramente instrumental. Su apoyo a los movimientos nacionalistas se amplió con el fin de socavar y destruir los imperios multinacionales existentes en Europa y, de manera más general, para debilitar o derribar el imperialismo. Sin embargo, en palabras de Stalin, “cuando el derecho de autodeterminación entra en conflicto con otro derecho superior, a saber con el derecho de la clase obrera que ha llegado al poder para consolidar ese poder”, entonces “el derecho de autodeterminación no puede ni debe servir de obstáculo a la clase obrera en su derecho al ejercicio de la dictadura”. Como esta afirmación dejaba meridianamente claro, “la autodeterminación nacional” en la incipiente Unión Soviética debía quedar totalmente subordinada al poder centralizado del estado bolchevique.
En realidad el derecho a la autodeterminación es el derecho de los pueblos a elegir libremente su organización política. Consiste en decidir a qué Estado se quiere pertenecer, optando por permanecer como parte de uno ya existente, o bien por la independencia o la unificación con otro Estado.
El Estado Libre de Irlanda se creó como república democrática en 1922, cuando la parte meridional de Irlanda consiguió la independencia efectiva de Gran Bretaña, aunque hasta 1949 seguiría siendo formalmente un dominio de la corona británica.

martes, 1 de octubre de 2019

La organización política se basa en la lealtad de los afiliados a sus dirigentes

La organización política se basa en la lealtad de los afiliados a sus dirigentes. La fidelidad a la organización conlleva de forma indirecta la docilidad y adhesión del inferior al superior. Por ello se procura que los cargos en la administración pública o en las empresas estatales sean asumidos por personas de confianza. Se desarrollan así relaciones de mutuo interés entre el superior y el inferior. El primero se beneficia de la docilidad y lealtad del segundo a cambio de recompensas presentes o futuras, como el ascenso de categoría o el acceso a un cargo superior en una organización o en una institución política. Los militantes y afiliados de base suelen acatar las decisiones de los dirigentes o los que controlan el poder en los órganos de gobierno. Si uno no se doblega sino que adopta posturas contrarias a la dirección del partido local, regional o nacional, está cuestionando la posición del superior. De ahí que siempre resulte más cómodo para las personas que aspiran a ocupar un cargo en la estructura del partido o en la administración pública seguir las líneas de actuación marcadas por los dirigentes.



Dice el profesor Juan Oliver Sánchez que la persona que accede a un cargo municipal, autonómico o nacional o un puesto de responsabilidad en el gobierno puede convertirse en un individuo prepotente que no quiere ser controlado por los militantes o rendir cuentas ante la organización. De ahí que la política esté entrelazada por estrategias, maniobras, estratagemas, intrigas, manipulación, resentimientos, facciones, clientelismo, negociaciones y acuerdos, rivalidades y enfrentamientos. La vida política conlleva una actividad que pone de manifiesto intereses personales, orientados a la consecución de niveles crecientes de poder, renta, posición social e influencia en los órganos de gobierno y decisión de las organizaciones e instituciones políticas y en la sociedad

jueves, 19 de abril de 2018

Nacimiento de la banca internacional.


Sobre la banca internacional en el siglo XIX algunos han afirmado que se trataba de un simple instrumento de los gobiernos; otros que los gobiernos eran los instrumentos de su sed insaciable de beneficios; unos piensan que sembraba la discordia internacional y otros que vehiculaba un cosmopolitismo afeminado que saboteaba la fuerza de las naciones viriles. Nadie de los que así opinan se equivoca completamente, dice Karl Polanyi. Las altas finanzas, institución sui generis propia del último tercio del siglo XIX y del primer tercio del siglo XX, funcionaron, durante este
período como el elemento de unión principal entre la organización política y la organización económica mundiales. Esta institución proporcionó los instrumentos de un sistema de paz internacional que fue construido con la ayuda de las grandes potencias pese a que éstas, por sí solas, no habrían podido crearlo ni mantenerlo.

Existían íntimas conexiones entre las finanzas y la diplomacia, y ni la una ni las otras elaboraban el más mínimo plan a largo plazo sin asegurarse de que existían buenas disposiciones por ambas partes. El secreto del mantenimiento de la paz general residía, sin ninguna duda, en la posición, la organización y las técnicas de las finanzas internacionales, dice el profesor Polanyi. Los Rothschild no estaban sometidos a ningún gobierno único. En tanto que familia encarnaban el principio abstracto del internacionalismo. Su lealtad constituía un pilar allí donde el
Casa Rothschild en Fráncfort.
crédito, en una economía mundial en rápido crecimiento, se había convertido en el único lazo supranacional entre el poder político y el esfuerzo industrial. Su independencia respondía a la existencia de un agente internacional que inspirase una misma confianza a los hombres de Estado nacionales y a los inversores internacionales.


El profesor Polanyi opina que si la Pax Britannica, para mantener su dominación, se vio obligada a veces a echar mano de los prestigios amenazadores de los cañones de los navíos de guerra, se impuso, sin embargo, mucho más frecuentemente tirando de los hilos de la red monetaria internacional.