Mostrando entradas con la etiqueta transexualismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta transexualismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de abril de 2024

Hay caminos políticos, culturales y mediáticos, que intentan reescribir la historia que no sucedió

Hoy hay caminos políticos, culturales y mediáticos, que intentan reescribir la historia que no sucedió. La reescriben, la tergiversan y la banalizan o la demonizan. Y eso, como consecuencia, hace que se reabran heridas que generosamente estaban cerradas y se declaren ataques y guerras que estaban ya superadas. En esto hay una intencionalidad ideológica, no una búsqueda del bien común. Y cuando hablo de la ideología me refiero a varias que están en curso, y todas ellas, por lo que tienen de reducción, de censura, de marginación, van en contra de aquellos o de aquello que pueda presentar una discreta resistencia, como por ejemplo la Iglesia. Hoy, ves que van claudicando, uno tras otro, estamentos, instituciones y personas ante la asechanza de la ideología de turno. Y cuando alguna parte de la Iglesia dice: “No, yo no voy a jugar a esto, yo me rebelo contra esto, yo desmantelo esto, yo señalo esto como torticero o como mendaz”, entonces tienen en ti, no solamente un adversario, que eso sería razonable, sino un enemigo a censurar, a ridiculizar y si es posible, destruir, manifiesta en una entrevista Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo.
Y añade Don Jesús que “hoy no solo se reescriben las historias de guerras ganadas o guerras perdidas. Se reescribe también el proyecto originario. Porque la vieja y única tentación del hombre es querer ser como Dios. Y el pecado personal no es más que el torpe comentario de esa vieja y única tentación de querer ser como Dios. Este planteamiento del transexualismo está indicando que yo quiero crear al hombre, como lo creó Dios. Y, por tanto, me permito crearlo o recrearlo según mi propuesta ideológica”. 

viernes, 23 de noviembre de 2018

Los problemas que está ocasionando el transexualismo.


The Economist se hace eco de los problemas que está ocasionando el transexualismo. Dice en el subtítulo del reportaje que publica al respecto que “la autoidentificación de género se cita a menudo como una cuestión de derechos civiles. Es más problemático de lo que muchos defensores se percatan”. Dice que “el Estado también debe resistir el impulso de hacer que el estatus legal de las personas trans sea una cuestión de definición personal como está considerando Gran Bretaña”.

El movimiento trans penaliza a las mujeres y mata la identidad femenina. Para ellas esto equivale a una invasión colonial. Aseguraban que durante décadas han luchado para romper el techo de cristal y por reafirmarse, y las mujeres trans (hombres de nacimiento) se están aprovechando de todo esto.

El reportaje de The Economist se centra principalmente en el daño que una ley que permita a las personas autoidentificarse con un género puede hacer especialmente en los niños y en las mujeres. Concretamente en Reino Unido se están disparando la petición  de cambio de sexos  de niños y adolescentes. En el curso 2009/2010, fueron 97:
57 niños y 40 niñas. En el curso 2017/2018 fueron 2.519 (45 de ellos, menores de 6 años): 713 niños y 1.806 niñas. Esto supone un incremento global del 2.496%: un 1.150% en niños y un absolutamente alarmante 4.415% en niñas. Cuatro veces más en niñas que en niños.

“Al menos el 13% (de los niños británicos que van a la clínica líder en tratamiento de disforia de género) tiene un trastorno del espectro autista, en comparación con el 1% que se da en la población. Esto puede llevar a un pensamiento obsesivo y rígido sobre las categorías sociales. Alrededor del 40% están deprimidos”, dice el texto.



The Economist señala que los grupos que defienden el cambio de sexo en los niños argumentan de manera frecuente que los niños a los que les piden esperar antes que someterse a un tratamiento hormonal probablemente se suiciden. “Hay poca o ninguna evidencia de esto”, asegura el reportaje. Igualmente cita a la Academia Americana de Pediatría, que recomiendan esperar antes de ofrecer tratamientos hormonales a menores. El reportaje asegura que más de una docena de estudios afirman que tras la adolescencia más de la mitad de estos niños se acaban identificando con su sexo biológico.