Mostrando entradas con la etiqueta semana laboral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta semana laboral. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de abril de 2025

Hasta el 46% de los empleos corren riesgo de ser automatizados

Chatbot

La automatización y la IA han dejado de ser meras proyecciones futuristas para convertirse en realidades tangibles. De hecho, es tan palpable esta realidad que, según la OCDE, hasta el 46% de los empleos corren riesgo de ser automatizados. Un ejemplo claro es el de la empresa india Dukaan, que en 2023 reemplazó al 90% de su personal de atención al cliente con chatbots de IA, mejorando significativamente los tiempos de respuesta y la resolución de problemas.Un estudio del Foro Económico Mundial estimó hace unos años que, para 2025, 85 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer debido a la automatización. 
La reducción de la jornada laboral a cuatro días a la semana ha ganado terreno como una estrategia para mejorar el equilibrio entre la vida personal y profesional. En Alemania, un estudio piloto reveló que el 73% de las empresas participantes planearon mantener la semana laboral de cuatro días tras concluir el ensayo, destacando los beneficios obtenidos en el bienestar de los empleados sin una disminución de la productividad. En España, algunas empresas han implementado una jornada de cuatro días, trabajando 32 horas semanales de lunes a jueves. 

lunes, 1 de mayo de 2023

Sentirse productivo significa derrotar a la competencia a través del trabajo duro

El académico estadounidense Arthur C. Brooks escribe que las personas que sienten que son productivas en sus empleos, independientemente de lo que cobren, tienen unas probabilidades alrededor de cinco veces más altas que las que no se sienten así de decir que están muy satisfechas con sus trabajos. Por supuesto, cuando somos productivos, normalmente se nos paga más. Pero el dinero es un agradable efecto secundario, no la causa de la felicidad de la que disfrutamos. Sentirse productivo no quiere decir que estemos protegidos de la competencia. Significa derrotar a la competencia a través del mérito y el trabajo duro. No procede de un convenio colectivo y de la amenaza de huelga, sino de un trabajo bien hecho. Y es evidente que no proviene de un cheque de los servicios sociales. Todo eso explica por qué nuestro sistema de la libre empresa genera trabajadores más felices que en la mayor parte de Europa. Podemos aprender del Viejo Continente en cuanto a tasas corporativas, pero no en lo que se refiere a política laboral. Debido a las rígidas leyes laborales vigentes en toda la Unión Europea, es difícil despedir a los trabajadores e incluso echarlos por motivos justificados. Por eso, en primera instancia, los empleadores dudan a la hora de contratar a gente, situación que ha desembocado en unos niveles de desempleo significativos, sobre todo entre los jóvenes. En Francia, en torno a una cuarta parte de los adultos jóvenes están en paro; en España, más del 40 por ciento. Todo esto conlleva consecuencias que disminuyen el sentimiento de felicidad entre los parados, pero también tiene un efecto negativo sobre las personas que cuentan con un empleo. Si sabes que encontrar un trabajo nuevo será difícil o imposible, te aferrarás al puesto que tienes, aunque no encaje con tus intereses o tus habilidades. Y en una situación así, es probable que te despidas de cualquier intento de aportar sentido a tu vida por medio del trabajo. Por eso, es cada vez más habitual que los trabajadores europeos busquen ese sentido en actividades fuera del trabajo,y de ahí las semanas laborales más cortas, las vacaciones prolongadas y los programas de jubilación anticipada que lo hacen posible.