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miércoles, 28 de mayo de 2025

Escuchar es un prestar, un dar, un don

“Hoy perdemos cada vez más la capacidad de escuchar. Lo que hace difícil escuchar es sobre todo la creciente focalización en el ego, el progresivo narcisismo de la sociedad. Narciso no responde a la amorosa voz de la ninfa Eco, que en realidad sería la voz del otro. Así es como se degrada hasta convertirse en repetición de la voz propia. Escuchar no es un acto pasivo. Se caracteriza por una actividad peculiar. Primero tengo que dar la bienvenida al otro, es decir, tengo que afirmar al otro en su alteridad. Luego atiendo a lo que dice. Escuchar es un prestar, un dar, un don. Es lo único que le ayuda al otro a hablar. No sigue pasivamente el discurso del otro. En cierto sentido, la escucha antecede al habla. Escuchar es lo único que hace que el otro hable. Yo ya escucho antes de que el otro hable, o escucho para que el otro hable. La escucha invita al otro a hablar, liberándolo para su alteridad.La actitud responsable del oyente hacia el otro se manifiesta como paciencia. La pasividad de la paciencia es la primera máxima de la escucha. El oyente se pone a merced del otro sin reservas. Quedar a merced es otra máxima de la ética de la escucha. Es lo único que impide que uno se complazca de sí mismo. El ego no es capaz de escuchar”, escribe el filósofo Byung-Chul Han.
“En Facebook no se mencionan problemas que pudiéramos abordar y comentar en común. Lo que se emite es sobre todo información que no requiere discusión y que solo sirve para que el remitente se promocione. Ahí no se nos ocurre pensar que el otro pueda tener preocupaciones ni dolor. En la comunidad del “me gusta” uno solo se encuentra a sí mismo y a quienes son como él”, añade el filósofo surcoreano.
“Los tiempos en los que existía el otro han pasado. El otro como amigo, el otro como infierno, el otro como misterio, el otro como deseo van desapareciendo, dando paso a lo igual. La proliferación de lo igual es lo que, haciéndose pasar por crecimiento, constituye hoy esas alteraciones patológicas del cuerpo social. Lo que enferma a la sociedad no es la alienación, la sustracción, la prohibición ni la represión, sino la hipercomunicación, el exceso de información, la sobreproducción y el hiperconsumo. La expulsión de lo distinto y el infierno de lo igual ponen en marcha un proceso destructivo totalmente diferente, la depresión y la autodestrucción.”

domingo, 15 de octubre de 2023

Este es el segundo genocidio después de 1915 contra los armenios

Armenios son expulsados de su patria

Según las declaraciones del  sacerdote Andreas Isakahyan, desde el inicio de la expulsión, más de 100,000 personas han huido a Armenia en tan solo cinco días. El sacerdote advierte que estas personas están traumatizadas, hambrientas y debilitadas. Han perdido todo, tanto sus propias casas como su tierra natal. Durante el bloqueo de los últimos meses por parte de Azerbaiyán, muchas personas ya tenían muy poco que comer y no tenían acceso a medicamentos. También hubo numerosos abortos involuntarios entre las mujeres embarazadas. Azerbaiyán califica a estas personas como ocupantes y terroristas. Un padre que intentaba recoger granadas para sus hijos fue decapitado por islamistas azerbaiyanos. Nagorno-Karabaj es una región donde se enseñó la escritura armenia ya en el siglo IV. “Este es el segundo genocidio después de 1915 contra los armenios. Y la comunidad mundial vuelve a mirar hacia otro lado”. 

domingo, 19 de febrero de 2023

La expulsión de la Compañía de Jesus

Campomanes, primer conde de Campomanes, elaboró un informe en el que señalaba que los jesuitas fueron los instigadores de un motín y, por lo tanto, eran culpables de los tumultos. La comisión creada al efecto emitió un dictamen de culpabilidad sobre los jesuitas. Ese dictamen fue analizado en un consejo que tuvo lugar a finales de enero de 1767, decidiéndose la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los dominios del rey. En realidad, Carlos III no hacía sino seguir una corriente que ya se había manifestado en otras cortes donde el poder absoluto del monarca era la piedra angular, algo que rechazaban los jesuitas, lo que los colocó en el punto de mira de los gobernantes y acabaron expulsados de diferentes países. Ese era el caso de Portugal, donde el marqués de Pombal los había expulsado en 1755; idéntica medida se había tomado en Francia, en 1764. En los años anteriores al motín de Esquilache habían llegado desde el país vecino numerosos folletos y escritos anti-jesuíticos, en los que se les acusaba de deslealtad a la Corona, por anteponer su obediencia al papa a la de su monarca. La eclosión del llamado despotismo ilustrado hizo que su presencia resultase molesta para las monarquías ilustradas de la Europa del siglo XVIII. El problema de los jesuitas con el poder monárquico se vio agravado por el papel que la Compañía de Jesús había desempeñado en el plano educativo. En sus colegios se habían educado las élites de la nobleza y de la burguesía de los países católicos y, en consecuencia, su influencia y ascendiente eran muy fuertes en las capas más poderosas de aquella sociedad. Ahí se encontraba una de las claves del enfrentamiento.

En febrero de 1767 Carlos III firmaba una Real Pragmática que se encomendaba al conde de Aranda poner en marcha el proceso de expulsión, que no encontró fuertes resistencias. La expulsión se llevó a cabo el 2 de abril, la orden fue suprimida y sus bienes, confiscados. No se consideraron excepciones de edad ni de situación personal. Las instrucciones eran tajantes, todos sin excepción, llevando únicamente el hábito con su teja y su manteo, y el breviario. Los padres de la Compañía serían introducidos en carruajes que aguardaban a la puerta de sus centros y desde allí serían conducidos hasta el puerto más próximo para ser embarcados rumbo a la isla de Córcega, como lugar de exilio provisional.



domingo, 23 de enero de 2022

El trato de la España medieval hacia los judíos no tenía parangón en la Europa esa época


El trato de la España medieval hacia los judíos no tenía parangón en la Europa esa época. El día 31 de marzo de 1090, Alfonso VI promulgó  Carta inter christianos et judaeos, en la que se afirmaba que había que tratar a los judíos de igual manera que a los cristianos. No solo los juramentos de los judíos tenían la misma validez , sino que los jueces hebreos gozarían de los mismos derechos que los jueces cristianos. También se igualaba el cobro de deudas por parte de los cristianos y de judíos. Como dice el profesor Luis Suarez, dicha carta establecía notables diferencias con el resto de Europa cristiana, pues allí no había en aquellas fechas ninguna norma legal que garantizara el establecimiento de comunidades judías. También la alta nobleza de los reinos hispánicos se mostró muy acogedora para la comunidad hebraica.

San Vicente Ferrer

A comienzos del siglo XV el número de judíos en España había descendido por el pase de muchos de ellos a las filas del cristianismo. El historiador Antonio Collantes piensa que desde finales del siglo XIV vivirían en Sevilla unas cuarenta o cincuenta familias como mucho.También había experimentado una espectacular caída la judería de Toledo, durante siglos la más populosa de todas las existentes. En Palencia, por sorprendente que parezca, todos los judíos se convirtieron al catolicismo. En aquellos años iniciales del siglo XV se llevaron a cabo las predicaciones del dominico San Vicente Ferrer. Teólogo de primera magnitud, Vicente Ferrer era muy bien acogido por los sectores populares que acudían a escuchar sus sermones. Es indudable que Vicente Ferrer logró que muchos judíos aceptaran pasar al cristianismo. El medievalista José María Monsalvo señala que en la conciencia del siglo XV el papel que jugó San Vicente en la conversión fue de primer orden. Hubo muchos judíos que se convirtieron al cristianismo convencidos de los argumentos esgrimidos por San Vicente Ferrer. 

Si nos preguntamos cuales fueron las razones que empujaron a los reyes católicos a expulsar a los judíos de España , hay que tomar en consideración que en el conjunto de la cristiandad europea, se partía del principio que afirmaba que “cuius regio, eius religió”, se buscaba la identificación de cada reino con un determinado credo religioso. Netanyahu manifiesta que quien tomo la decisión de expulsar a los judíos fue el rey Fernando. Isaac Abravanel llegó a hablar con la propia reina Isabel para que detuvieran la expulsión de los judíos. La reina Isabel respondió a Abravanel diciendo que la orden de expulsión procedía de su esposo el rey. Al conocer las durísimas condiciones en que se hallaban los judíos que estaban preparando el éxodo, los Reyes Católicos salieron en su legítima defensa. Los Reyes Católicos deseaban un trato justo y equitativo con respecto a los judíos. Historiadores como Carlos Carrete  estiman que el número de judíos que salieron de los reinos hispánicos oscilaba entre 70.000 y los 100.000. El historiador Haim Beinart afirma que un importante número de hebreos retornaron, algún tiempo después, a través de Portugal, aceptando convertirse al cristianismo. 

sábado, 14 de octubre de 2017

Corredores del exilio

Michel Agier
Michel Agier expone el resultado de su investigación de diez años en los campos de refugiados diseminados por África y América Latina, así como en los centros de detención europeos para inmigrantes definidos como ilegales o atrapados en un estatus «sin leyes, ni derechos de los demandantes de asilo.Ya en 1950, las estadísticas oficiales globales habían contado un millón de refugiados (sobre todo desplazados por guerras). Hoy en día, una estimación conservadora del número de “personas en tránsito” alcanza los 12 millones, pero se prevé que habrá cerca de mil millones de refugiados-deportados-exiliados en los campos situados en territorio de nadie en el año 2050.

Dadaab, el mayor campo de refugiados del mundo
Un campo de refugiados no es una estación de tránsito, ni un hostal, ni un motel en un viaje de aquí a allí. Es una estación de término, donde los mapas de carretera no sirven y todo apunta a una estancia prolongada. Y con pocas expectativas de que en algún momento se pueda completar finalmente el viaje. Cada vez más gente nace y muere en los campos, sin haber visto ningún otro lugar en su vida. Los campos de refugiados suponen un final; pero no la llegada al destino, sino el final del estado de tránsito, que se ha petrificado en un estado permanente. El único significado de ser asignado a un lugar denominado “campo de refugiados”
es que cualquier otro lugar imaginable es inalcanzable. El único sentido de formar parte de un campo de refugiados es que uno no forma parte de nada, es un extranjero, un cuerpo extraño, un intruso en el resto del mundo. En resumidas cuentas, convertirse en habitante de un campo de refugiados significa la expulsión del mundo que comparte el resto de la humanidad. Haber sido expulsado, y colocado en una situación de exilio es todo lo que ese individuo tiene en esos momentos, y forma parte de su identidad.


Vista aérea del campo de refugiados de Zaatari en julio de 18 de 2013


Agier tiene toda la razón al situar los campos de refugiados, los campamentos de los sin hogar y los guetos urbanos en la misma categoría, la de los “corredores del exilio”. Los residentes legales o ilegales de estos lugares comparten una característica decisiva, no son necesarios. Son los descartados o los rechazados de la sociedad. En una palabra, los desechos.