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sábado, 6 de abril de 2024

La enseñanza es uno de los temas predilectos de un buen número de los humanistas

Giovanni Pico della Mirandola

El humanismo se caracteriza por una mayor confianza en el ser humano y en sus capacidades. Los humanistas, que sitúan al hombre en el centro de sus preocupaciones, lo convierten en la medida de todas las cosas. “No hay nada más admirable en el mundo que el ser humano”, escribe Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) en su Discurso sobre la dignidad del hombre (1486).

La enseñanza es uno de los temas predilectos de un buen número de escritores humanistas. Estos perciben este campo como el mejor medio para que el hombre se vuelva más independiente, más digno y más humano, gracias al desarrollo de su espíritu crítico y de sus conocimientos. Así, Erasmo, Rabelais o Montaigne, entre otros, dedican muchas páginas al problema de la educación de los niños. El primero, convencido de que el mal no forma parte de la naturaleza humana, sino que proviene de una mala educación, propone en su De pueris instituendis (1528) un amplio programa de enseñanza liberal con el objetivo de ayudar a sus contemporáneos a convertirse en hombres gracias al ejercicio de su razón. “El hombre no nace hombre, se hace”.Montaigne considera que “vale más una cabeza bien hecha que una cabeza bien llena”, y por ende otorga una importancia clave a la reflexión, al espíritu crítico, a la opinión personal y a la apertura de mente. Más que formar a sabios, quiere buenos ciudadanos que, ante todo, sean capaces de pensar y de actuar según unos valores morales. Sea como fuere, todos los humanistas comparten la idea de que la evolución del mundo y de la sociedad se basa ante todo en una buena educación de la juventud, que debe comenzar lo antes posible.

sábado, 22 de septiembre de 2018

El primer deber de un intelectual es ser libre.

Mario Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa hablando de Pablo Neruda, seudónimo de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, se pregunta ¿Cómo pudo ser la misma persona que revolucionó de este modo la poesía de la lengua el disciplinado militante que escribió poemas en loor de Stalin y a quien todos los crímenes del estalinismo, las purgas, los campos, los juicios fraguados, las matanzas, la esclerosis del marxismo, no produjeron la menor turbación ética, ninguno de los conflictos y dilemas en que sumieron a
Pablo Neruda.
tantos artistas? Toda la dimensión política de la obra de Neruda se resiente del mismo esquematismo conformista de su militancia. No hubo en él duplicidad moral, su visión del mundo, como político y como escritor (cuando escribía de política) era maniquea y dogmática.


Alejo Carpentier.
Y añade Vargas Llosa, ni Neruda ni Carpentier me parecen haber cumplido aquella función cívica como cumplieron la artística. Mi reproche, a ellos y a quienes, como lo hicieron ellos, creen que la responsabilidad de un intelectual de izquierda consiste en ponerse al servicio incondicional de un partido o un régimen de esta etiqueta, no es que fueran comunistas. Es que lo fueran de una manera indigna de un escritor. Sin reelaborar por cuenta propia, cotejándolos con los hechos, las ideas, anatemas, estereotipos o consignas que promocionan; que lo fueran sin imaginación y sin espíritu crítico, abdicando del primer deber del intelectual: ser libre.