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sábado, 18 de mayo de 2024

El feminismo ha tardado más o menos en conseguir sus resultados pero ha mantenido sus objetivos invariables

El sufragismo fue un movimiento de agitación internacional, presente en todas las sociedades industriales, que tomó dos objetivos concretos; el derecho al voto y los derechos educativos, y consiguió ambos en un periodo de ochenta años, lo que supone al menos tres generaciones militantes empeñadas en el mismo proyecto, de las cuales obvio es decirlo, al menos dos no llegaron a ver ningún resultado. El derecho al voto y los derechos educativos marcharon a la par apoyándose mutuamente. A medida que los requerimientos para el derecho del sufragio de los varones se hicieron más sencillos, la situación resultante se agravaba de tal forma que ni siquiera los frecuentemente repetidos argumentos misóginos lograban invisibilizar su aspecto chocante. Primero los poseedores de una determinada renta votaban, pero no las escasas poseedoras de la misma condición. Después el voto se aseguraba con la autosubsistencia, pero no para las mujeres, aun empleadas. Por último, todo varón podía ejercerlo con independencia de su condición, pero ninguna mujer fuere cual fuere la suya. Y en este cambio de condición los derechos educativos tuvieron un gran papel. En un primer momento algunas mujeres se aseguraron la enseñanza primaria reglada. La razón aducida para obtenerla fue conforme al canon doméstico, para cumplir adecuadamente las funciones de esposa y madre, los conocimientos de lectura, escritura y cálculo parecían necesarios. Poco más tarde, algunos grupos de mujeres reclamaron su entrada en los tramos medios de la enseñanza.A partir de 1880 algunas universidades europeas, pocas, comenzaron a admitir mujeres en las aulas. La idea que permitió esto fue la de excepcionalidad.Aquellas primeras mujeres que obtuvieron títulos encontraron la negativa cerrada de los colegios profesionales a que pudieran ejercer como médicas, juristas o profesoras. Esto explica por qué las dos primeras generaciones de mujeres con educación superior obtuvieron éxitos en tareas investigadoras. Apartadas por ley y costumbre de los ejercicios profesionales y docentes, encontraron en la investigación un nicho salvador.
Los desfiles sufragistas se transformaron en procesiones civiles en las que mujeres vestidas con sus togas académicas, llevando en las manos sus diplomas, seguían a los estandartes que reclamaban el voto. El feminismo ha tardado más o menos en conseguir sus resultados pero ha mantenido sus objetivos invariables. Los dos objetivos que el sufragismo se había propuesto fueron conseguidos en un lapso de tiempo más o menos largo (unos ochenta años) pero al final se obtuvieron.
Referencia:Feminismo en el mundo global de Amelia Valcárcel


miércoles, 9 de noviembre de 2022

Al crédito del Tribunal Constitucional no contribuye el que el nombramiento de sus miembros dependa de la coyuntura política


Lo cuenta bien Jordi Amat en La conjura de los irresponsables. La posibilidad de que el Tribunal Constitucional enmiende la sanción ciudadana de una norma, expresada mediante referéndum, es una debilidad sistémica. La democracia española no es militante y no lo es, precisamente, por lo delicado que fue su alumbramiento. La forma que tuvieron los guionistas de la Transición de salir de los atolladeros que se iban encontraron fue la ambigüedad. Eso es lo que les permitió aplazar la resolución de los desacuerdos que amenazaban el proceso y seguir avanzando en la construcción del edificio democrático. Como consecuencia de ello, en manos del Constitucional ha quedado un poder excesivo. Los magistrados han de ir completando el proceso constituyente a medida que afloran los conflictos enterrados durante la Transición. Al crédito del Tribunal no contribuye el que el nombramiento de la mayoría de sus miembros dependa de la coyuntura política.

martes, 10 de marzo de 2020

Neruda


Pablo Neruda
Tengo a la poesía de Neruda por la más rica y liberadora que se ha escrito en castellano en este siglo, una poesía tan vasta como es la pintura de Picasso, un firmamento en el que hay misterio, maravilla, simplicidad y complejidad extremas, realismo y surrealismo, lírica y épica, intuición y razón y una sabiduría artesanal tan grande como capacidad de invención, escribe Vargas Llosa. ¿Cómo pudo ser, la misma persona que revolucionó de este modo la poesía de la lengua, el disciplinado militante que escribió poemas en loor de Stalin y a quien todos los crímenes del estalinismo, las purgas, los campos, los juicios fraguados, las matanzas, la esclerosis del marxismo, no produjeron la menor turbación ética, ninguno de los conflictos y dilemas en que sumieron a tantos artistas?, se pregunta Vargas Llosa. Toda la dimensión política de la obra de Neruda se resiente del mismo esquematismo conformista de su militancia. No hubo en él duplicidad moral, su visión del mundo, cuando escribía de política, era maniquea y dogmática.

domingo, 19 de mayo de 2019

Fidel Castro consideraba la homosexualidad una aberración

Fidel Castro.
“Nunca hemos creído que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero comunista. Una desviación de esa naturaleza choca con el concepto que tenemos de lo que debe ser un militante comunista, seré sincero y diré que los homosexuales no deben ser permitidos en cargos donde puedan influenciar a los jóvenes” declaró Fidel Castro, quien además en 1968 dictó la siguiente disposición en el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura en La Habana: “Los medios culturales no pueden servir de marco a la proliferación de falsos intelectuales, que pretenden convertir el snobismo, la extravagancia, el homosexualismo y demás aberraciones en manifestaciones de arte revolucionario, alejado de las masas y del espíritu de nuestra revolución”. Fue así como en 1965 y bajo el aludido nombre de UMAP (“Unidades de Ayuda a la Producción”), se forjaron de manera institucionalizada y organizada numerosos establecimientos afines, que tenían el propósito de encerrar y someter a extenuante trabajo por el lapso no menor de un año a todo el que se apartase de los estereotipos impuestos por la Revolución.

 Fidel Castro recluía a los homosexuales en campos de trabajos forzados

sábado, 22 de septiembre de 2018

El primer deber de un intelectual es ser libre.

Mario Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa hablando de Pablo Neruda, seudónimo de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, se pregunta ¿Cómo pudo ser la misma persona que revolucionó de este modo la poesía de la lengua el disciplinado militante que escribió poemas en loor de Stalin y a quien todos los crímenes del estalinismo, las purgas, los campos, los juicios fraguados, las matanzas, la esclerosis del marxismo, no produjeron la menor turbación ética, ninguno de los conflictos y dilemas en que sumieron a
Pablo Neruda.
tantos artistas? Toda la dimensión política de la obra de Neruda se resiente del mismo esquematismo conformista de su militancia. No hubo en él duplicidad moral, su visión del mundo, como político y como escritor (cuando escribía de política) era maniquea y dogmática.


Alejo Carpentier.
Y añade Vargas Llosa, ni Neruda ni Carpentier me parecen haber cumplido aquella función cívica como cumplieron la artística. Mi reproche, a ellos y a quienes, como lo hicieron ellos, creen que la responsabilidad de un intelectual de izquierda consiste en ponerse al servicio incondicional de un partido o un régimen de esta etiqueta, no es que fueran comunistas. Es que lo fueran de una manera indigna de un escritor. Sin reelaborar por cuenta propia, cotejándolos con los hechos, las ideas, anatemas, estereotipos o consignas que promocionan; que lo fueran sin imaginación y sin espíritu crítico, abdicando del primer deber del intelectual: ser libre.