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viernes, 22 de mayo de 2026

Siembra esa semilla que tu hijo tendrá que cultivar toda la vida

“Ya sabrás que el trabajo del agricultor es abnegado, pero cuando llega el tiempo de la cosecha la satisfacción resulta maravillosa. Solo imagina cosechar todo ese amor que sembraste en ese corazón tan puro como el de tu hijo.Todo buen agricultor sabe que antes de sembrar es necesario preparar la tierra, limpiarla de malas hierbas, piedras, plagas, entre otros factores que puedan impedir, que una semilla germine; por fortuna no hay tierra más pura y fértil que el corazón de un niño, por eso no lo dudes más, siembra ya esa semilla que tu hijo tendrá que cultivar toda la vida.”
“La pureza del corazón de un niño es indiscutible, está presta para cualquier enseñanza y son sus padres y allegados quienes deben ser conscientes de elegir las mejores semillas; la de la verdad, la de la justicia, la de la compasión, la de la igualdad, la de la solidaridad, la de la ternura, la del amor….Y así como hay semillas buenas, en esa tierra tan fértil también pueden caer semillas malas como la de la mentira, la envidia, la injusticia, el egoísmo. A veces esas semillas, tal como la mala hierba, no necesitan de mucho cuidado para crecer y hacerse de la tierra que hay en el corazón de un niño, así que hay que estar atentos a los ejemplos de comportamiento que recibe tu hijo y a los ambientes y antivalores a los que está expuesto.Nadie está exento de la exposición a los antivalores.” (Zuleyvic Adriana)


viernes, 6 de agosto de 2021

El pasar el tiempo en compañía de los allegados constituye uno de los valores más preciados


Ryszard Kapuściński, periodista, escritor, ensayista y poeta polaco, famoso por sus narraciones sobre el continente africano escribe en su libro Ebano: “Si el clan de la madre le ordena abandonar al marido y regresar a la aldea natal, ella se lleva a todos los hijos (si bien es cierto que vive en la aldea y en la casa del marido, no deja de permanecer allí como una invitada). La posibilidad de volver con su clan hace que la mujer, si el marido la abandona, tenga dónde acudir. También ella puede dejar a éste por iniciativa propia, si él resulta un déspota. Pero tales situaciones extremas son una rareza, pues la familia suele ser una célula vital y fuerte y en la cual todo el mundo tiene asignado su papel tradicional y conoce sus obligaciones. La familia, siempre numerosa, a veces llega a un centenar de personas. El marido, la mujer (las mujeres), los hijos, los primos… Si las circunstancias lo permiten, los miembros de una familia se reúnen lo más a menudo posible para pasar el tiempo juntos. El pasar el tiempo en compañía de los allegados constituye uno de los valores más preciados y todo el mundo intenta respetarlo. Lo importante es vivir juntos o los unos cerca de los otros. Hay muchos trabajos que sólo se pueden hacer de forma colectiva; si no, las posibilidades de sobrevivir desaparecen. El niño se forma en el seno de su familia, pero a medida que crece ve cómo las fronteras de su mundo social se ensanchan, ve que al lado viven otras familias y que varias familias juntas constituyen un clan. Lo forman todos aquellos que creen haber tenido un antepasado común. Si creo que tú y yo compartimos un mismo antepasado, pertenecemos a un mismo clan. Consecuencias de suma importancia se derivan de tales convicciones. Por ejemplo, una mujer y un hombre miembros de un mismo clan tienen vetadas las relaciones sexuales”.