Mostrando entradas con la etiqueta Tzvetan Todorov. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tzvetan Todorov. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de noviembre de 2022

En la naturaleza humana encontramos un elemento malvado del que Dios puede librarnos

Tzvetan Todorov.

La oración cristiana más extendida en el mundo, la que empieza dirigiéndose a Dios con las palabras “Padre nuestro que estás en los cielos”, concluye con una petición llena de sentido: “… mas líbranos del mal”. Por lo tanto, en la naturaleza humana encontramos un elemento malvado del que Dios puede librarnos, y rezamos para que lo haga. Sabemos que algunas veces los hombres han estado tentados de desempeñar por sí mismos este papel de purificadores, y conocemos los resultados catastróficos que han provocado estas aspiraciones en los regímenes totalitarios, escribe el filósofo Tzvetan Todorov. Añade que cuando los horrores apenas han concluido en un lugar, empiezan en otro, y resulta extremadamente difícil constatar el progreso moral colectivo en el avance de la humanidad.

sábado, 27 de julio de 2019

Las debilidades de nuestras democracias y las posibilidades que deriven hacia regímenes totalitarios

 Primo Levi
Primo Levi, el escritor judío italiano que sobrevivió a los campos de concentración nazis, ya advirtió de que nadie debería mecerse en la ilusión de que las libertades y los regímenes democráticos y compasivos iban a ser los sistemas que un futuro predeterminado nos ofrecía. “Ha sucedido y por tanto puede volver a suceder”. 

Tzvetan Todorov
El filósofo francés de origen búlgaro, Tzvetan Todorov ha descrito las debilidades de nuestras democracias y las posibilidades muy ciertas de que algunas o todas deriven hacia regímenes totalitarios. Si décadas antes, en plena Guerra Fría, era el pensador Raymond Aron, quien clamaba contra los peligros de la tentación totalitaria comunista, ahora es Todorov quien escribe alarmado sobre las nuevas tentaciones que son el nacionalismo y la xenofobia que genera una inmigración fuera de control.

viernes, 10 de mayo de 2019

Los autóctonos europeos sienten que su identidad tradicional se tambalea


En su inmensa mayoría, los seres humanos necesitan una identidad colectiva y sentir que forman parte de un grupo identificable. Algunos individuos logran liberarse de esta necesidad, pero un pueblo no puede permitirse este lujo, porque el sentimiento de pertenencia confirma la existencia de todos, dice el filósofo Tzvetan Todorov. Mientras el grupo se mantiene más o menos estable, el individuo puede no darse cuenta y creer que es fácil prescindir de él. Sin embargo, basta que el grupo empiece a cambiar rápidamente, con más razón si pierde algunos privilegios de los que gozaba, para que sus miembros se sientan en peligro e intenten protegerse, sobre todo apartando a los demás. En la actualidad, los autóctonos europeos sienten que su identidad tradicional se tambalea, pero las interpretaciones de este sentimiento divergen.

En el 2100, la población autóctona europea será menos de un tercio de la población de Europa (170 millones) frente a una abrumadora mayoría de inmigrantes o personas de origen inmigrantes (para un total de 520 millones de personas, casi la continuación de la población actual). Las Naciones Unidas decidieron “recomendar” cuotas de inmigración para el reemplazo de los europeos originarios que desaparecen mediante su demografía, que es el concepto de “reemplazo de población” que se está implementando. “Todos los países y regiones estudiados en este informe requerirán un flujo de inmigración para evitar que la población disminuya. Sin embargo, el nivel de la inmigración, en la experiencia pasado, es muy variable”. Para la Unión Europea, las tasas continuas de inmigración observadas en la década de 1990, era casi lo suficiente para evitar una disminución de la población total, mientras que para el conjunto de Europa entera, debe ser el doble de la tasa de inmigración observada en la década de 1990. (Extracto del informe de la ONU)

El acontecimiento político más importante del siglo XX fue el enfrentamiento entre regímenes democráticos y regímenes totalitarios


El acontecimiento político más importante del siglo XX fue el enfrentamiento entre regímenes democráticos y regímenes totalitarios, en el que los segundos pretendían corregir los defectos de los primeros. Este conflicto, responsable de la Segunda Guerra Mundial, de unos sesenta millones de muertos y de infinitos sufrimientos, concluyó con la victoria de la democracia. Se venció al nazismo en 1945, y el hundimiento del comunismo data de noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín, que simboliza el desenlace. Es inconcebible que en un futuro próximo resurja la amenaza totalitaria. Es cierto que algunos países del mundo siguen reivindicando la ideología comunista, pero ya no nos parecen una amenaza, sino anacronismos que seguramente no sobrevivirán mucho tiempo.



Tzvetan Todorov opina que el populismo actual no supone el resurgimiento del fascismo, y todavía menos del nazismo. Su sentido histórico es otro. Su actual ascenso muestra que por fin se ha pasado una importante página de la historia del siglo XX. El ciclo que inició la Primera Guerra Mundial y que cerró la caída del muro de Berlín, que vivió el florecimiento y después el hundimiento de la utopía comunista, la toma del poder por parte de regímenes fascistas y nazis, y su posterior desaparición, ese ciclo que colocó en la palestra los totalitarismos y las democracias ha concluido en la actualidad.