miércoles, 11 de septiembre de 2024

España es el país con mayor tasa de pobreza infantil de la Unión Europea

España ha recibido esta pasado mes de febrero el galardón de Unicef como país con mayor tasa de pobreza infantil de la UE. Tiene a más de dos millones de menores de edad (el 28% de la población infantil y adolescente) viviendo en riesgo de pobreza o exclusión social.España se ha certificado como el tercer país europeo con mayor riesgo global de exclusión social. El 26,5% de toda la población española estuvo en riesgo de pobreza o exclusión social en 2023, una tasa que crece con respecto a 2022 y que sitúa a nuestra economía como la tercera con peor nota de toda la Unión Europea (UE), según Eurostat. 

Decir que se es libre es solo otra forma de expresar que no se tiene nada que perder

El mundo actual tiene problemas económicos de un calado que Keynes nunca habría podido imaginarse. Los pobres se mueren de desnutrición en el Sur, pero de obesidad en Occidente. Un estado rico como California gasta más dinero en prisiones que en universidades. Los padres trabajan tanto, a fin de poder comprar cosas para su familia, que no tienen tiempo de estar con ella. A la mayoría nos preocupa llegar a fin de mes; incluso a lo que queda de clase media. Al mismo tiempo, se fantasea con un mundo de consumo ilimitado y de exclusión social, un mundo del que disfruta una pequeña élite mundial. La vida de los miembros de esta élite es la que se presenta como un ideal. No los lirios de Keynes. El famoso economista creía que, cuando fuéramos ricos, íbamos a trabajar menos y a consumir menos también. ¡Qué equivocado estaba!
Todos somos libres. Como la mujer del Congo que accede a mantener relaciones sexuales con miembros de la milicia a cambio de tres latas de conservas. O la mujer que en Chile trabaja recolectando fruta a pesar de que los insecticidas a que está expuesta producirán trastornos neurológicos en los niños que dará a luz dos años más tarde. O la mujer marroquí que, al empezar a trabajar en una fábrica, debe obligar a su hija mayor a abandonar la escuela para cuidar de sus hermanos. Estas mujeres tienen siempre un control absoluto sobre las consecuencias de sus acciones. Siempre toman la mejor decisión posible. Decir que se es libre es solo otra forma de expresar que no se tiene nada que perder.

El islam vive cada vez más escisiones

El islam, que nunca ha estado centralizado, vive cada vez más escisiones a medida que estudiosos e imanes ofrecen interpretaciones opuestas desde sus nuevas y poderosas plataformas televisadas y desde internet.

martes, 10 de septiembre de 2024

Los grandes beneficiarios de la teoría de Adam Smith son los consumidores

“Ninguna sociedad puede ser próspera y feliz si la mayoría de sus miembros son pobres y miserables”. El monopolio distorsiona la oferta y la demanda al conferir a un fabricante o a un comerciante el poder de alterar los precios para satisfacer su apetito de lucro; al eliminar la competencia, la calidad del producto degenera y el comercio, de ser un servicio, se convierte en explotación del comprador. Los grandes beneficiarios de la teoría de Adam Smith son los consumidores, el conjunto de la sociedad, por encima de los productores, una minoría que tiene desde luego derecho de beneficiarse por el servicio que presta, a veces con gran talento y audacia, pero para ello es indispensable que haya una competencia equitativa, sin favoritismos, y, por supuesto, que se respete la propiedad privada.

La fiebre viajera de las damas romanas

Egeria

En el siglo IV fueron bastantes las damas romanas que invadieron las vías, todavía seguras, del Imperio. De algunas de estas peregrinas tenemos noticia cierta: la diaconisa Marthana, que se cruzó en el camino de Egeria; las Marana Cira o María de Amida que aparecen peregrinando por los entornos de Jerusalén; la noble Melania, que tras enviudar a los veinte años viaja con otras dos damas de la aristocracia hasta el desierto egipcio, plagado entonces de anacoretas, y acaba fundando un monasterio en el monte de los Olivos; o Paula, también de familia ilustre, compañera espiritual de San Jerónimo, que fundó en Belén un monasterio “dúplice” (de hombres y mujeres, aunque por separado) y un albergue para peregrinos… La culpable de tal fascinación por Oriente fue Santa Elena, madre del emperador Constantino, con su empeño en recuperar y lustrar los Santos Lugares. En aquel tropel de matronas romanas que se apuntaban a la moda del excursionismo hubo un grupo importante de mujeres hispanas. La cosa tiene su explicación; cuando el emperador Teodosio el Grande se estableció en la corte de Constantinopla, le arropó un grupo de mujeres que se hicieron notar en la vida pública. Sobre todo su propia consorte, Flacila, quien, como ha observado Kenneth G. Holum, fue la primera mujer que no solo recibió el título de Augusta, sino que ejerció como tal; papel protagonista que, a partir de entonces, tendrían las emperatrices bizantinas.
Escena de la Basílica de Aquilea, desde la que Egeria partió a Oriente.
La fiebre viajera, que era algo bien visto por aquellas calendas, un valor social de clase alta. Egeria, por lo demás, no era la primera aristócrata hispana que realizaba uno de aquellos viajes de moda. Antes que ella lo había hecho otra noble de origen hispano, la ya citada Melania, quien emprendió un viaje (entre el 371 y 372) en compañía de Rufino de Aquilea para visitar a los anacoretas del desierto de Egipto. Su ejemplo fue seguido, entre otras, por la también hispana Poemenia (la que escandalizó a San Jerónimo, posiblemente), la cual visitó Egipto y Palestina entre los años 384 a 395; ella iniciaba su periplo el mismo año en que Egeria emprendía regreso del suyo.

lunes, 9 de septiembre de 2024

Hasta el más mínimo traspié puede hacer colapsar esa sociedad y quebrarla

Escribe el filósofo Zygmunt Bauman que “si los vínculos humanos, como el resto de los objetos de consumo, no necesitan ser construidos con esfuerzos prolongados y sacrificios ocasionales, sino que son algo cuya satisfacción inmediata, instantánea, uno espera en el momento de la compra (y algo que uno rechaza si no satisface, algo que se conserva y utiliza sólo mientras continúa gratificando y nunca después), entonces no tiene sentido “tirar margaritas a los chanchos” intentando salvar esa relación, con más y más desgaste de energías cada vez, y menos aun sufrir las inquietudes e incomodidades que esto implica. Hasta el más mínimo traspié puede hacer colapsar esa sociedad y quebrarla; los desacuerdos más triviales se transforman en amargas disputas, las fricciones más leves son tomadas como señales de una esencial e irreparable incompatibilidad.”
“Los rasgos de la tolerancia de la diferencia, la hospitalidad hacia las minorías, son más comunes en los países en los que el patriotismo no es un problema, es decir, en sociedades suficientemente seguras de su ciudadanía republicana que no tienen que preocuparse por el patriotismo, que no lo consideran un problema y menos aun un deber a cumplir”.

El hombre es tiempo

El hombre es tiempo, suele decirse, pero, hay que añadir, no cualquier tiempo, no, por ejemplo, el que erosiona la roca con lento desgaste sino solo el consciente, atentamente vivido (Javier Gomá Lanzón).