Mostrando entradas con la etiqueta actividad política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividad política. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de agosto de 2026

La honorabilidad debe concurrir en el alto cargo durante el ejercicio de sus funciones

El principio de legalidad exige que la actuación de los políticos esté plenamente sometida a la Constitución Española y al resto del ordenamiento jurídico. Esto incluye la obligación de ejercer sus cargos bajo principios de buen gobierno, transparencia y evitar conflictos de intereses, conforme a los marcos normativos vigentes. 
La actividad política debe regirse por normativas como la Ley de Altos Cargos, que regula las incompatibilidades y exige el ejercicio exclusivo de las funciones para el interés público. Un alto cargo, por la responsabilidad que conlleva y la relevancia de las funciones que desempeña, sólo puede ser ejercido por personas que, constatada su competencia personal y profesional, respeten el marco jurídico que regule el desarrollo de su actividad. La honorabilidad debe concurrir en el alto cargo durante el ejercicio de sus funciones, por lo que su falta sobrevenida será causa de cese.
El respeto a la legalidad se extiende a los procesos electorales, donde los actores políticos deben acatar la normativa y las decisiones de los órganos judiciales y electorales para preservar el Estado de derecho. 

viernes, 8 de septiembre de 2023

Sacralidad de la vida

Para Hannah Arendt, escritora e intelectual judía, la razón de que la vida se afirmara como fundamental punto de referencia en la Época Moderna y de que siga siendo el supremo bien de la sociedad moderna, radica en que la inversión moderna operó en la estructura de una sociedad cristiana cuya creencia principal en la sacralidad de la vida ha sobrevivido (incluso ha permanecido inamovible) a la secularización y a la general decadencia de la fe cristiana.La “buena nueva” cristiana sobre la inmortalidad de la vida humana individual invirtió la antigua relación entre el hombre y el mundo y elevó la cosa más mortal, la vida humana, a la posición de la inmortalidad, hasta entonces ocupada por el cosmos.
La actividad política, que hasta entonces se inspiró fundamentalmente en anhelar una inmortalidad mundana, se hundió al bajo nivel de una actividad sujeta a la necesidad, destinada a remediar las consecuencias de la pecaminosidad humana, por un lado, y a complacer los deseos e intereses de la vida terrena, por el otro.La fama que el mundo concedía al hombre era ilusión, puesto que el mundo era mucho más perecedero que el hombre, y el esfuerzo para alcanzar la inmortalidad mundana carecía de significado, ya que la propia vida era inmortal…..La vida individual perdió en otro tiempo su garantizada inmortalidad con la caída de Adán y ahora, por medio de Cristo, había vuelto a ganar una nueva vida, potencialmente perdurable, que, no obstante, podía perderse de nuevo con una segunda muerte debida al pecado individual.



lunes, 25 de abril de 2022

Poder y autoridad



Escribe Juan Oliver Sánchez, profesor en el Departamento de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid, que la actividad política se basa en relaciones de poder y autoridad. Las relaciones de poder dan lugar a una estructura de poder, y las de autoridad, a una estructura de autoridad. El poder es la capacidad para controlar e influir en el comportamiento de los demás, lo que lleva al establecimiento de unas relaciones de dominación. El que tiene poder domina y ordena en tanto que el inferior acata y obedece sus decisiones. La autoridad es el poder legitimado, institucionalizado, socialmente reconocido que da lugar a unas relaciones jerárquicas.


Dice el antropólogo americano y profesor en la Universidad Estatal de Nueva York, Mark Cohen, “el poder es un aspecto de casi todas las relaciones sociales, y la política se refiere a los procesos implicados en la distribución, mantenimiento, ejercicio y lucha por el poder”.