Mostrando entradas con la etiqueta relativista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relativista. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Delitos de odio

Los llamados “delitos de odio” se han convertido en un instrumento de control ideológico. En lugar de proteger la convivencia, el poder político los utiliza para silenciar voces disidentes. Como bien señalan muchos juristas, el concepto de “odio” es tan vago que puede aplicarse arbitrariamente a cualquier opinión que incomode al sistema.Mientras se criminaliza la defensa de la fe católica, se promueve una ideología laicista y relativista que margina toda referencia a Dios.

domingo, 19 de noviembre de 2023

Lo absurdo que resulta que unas instituciones decidan lo que es justo o injusto

Marco Tulio Cicerón (Arpino, 3 de enero de 106 a. C.-Formia, 7 de diciembre de 43 a. C.) propone el reconocimiento de un derecho natural, superior a las leyes positivas; y lo explica, cuando al principio de su reflexión se plantea el origen del derecho, que, en su opinión, no puede estar sino en la moral y en la razón, premisas que aparecerían, en las construcciones iusnaturalistas de la Edad Moderna y, entre ellas, en la de los iuspublicistas españoles del Siglo de Oro. Para ello Cicerón, alejándose de teorías relativistas que forman la base de tendencias sociológicas tan predominantes en la actualidad, hace ver lo absurdo que resulta que unas instituciones, o una mayoría de ciudadanos, sean quienes decidan lo que es justo o injusto; el error de esta doctrina lo demuestra a través de muchos ejemplos de la historia. Cicerón sigue la tradición estoica para sostener que la tendencia a reunirse en comunidades, esto es, el hecho político, está en la misma naturaleza humana, pero va más allá de reconocer la adaptación de cada ordenamiento al ámbito de la comunidad en que ha de regirse, lo que es el historicismo natural, y sostiene la existencia de un derecho superior de signo universal.

sábado, 25 de mayo de 2019

Choque de civilizaciones intraoccidental

Judeocristiana
El choque de civilizaciones intraoccidental opone, como señala Robert P. George, a los “conservadores” que se identifican con la tradición cultural y moral judeocristiana (incluso si alguno de ellos no comparten la fe) con los “progresistas” que no consideran dicha tradición y se adhieren más bien a una visión del mundo relativista, hedonista, liberacionista, post-religiosa, característica de la izquierda posmoderna. El campo de batalla entre uno y otro bando viene dado, fundamentalmente, por las polémicas actuales en torno a: 1) la bioética: aborto, eutanasia, ingeniería genética, células madre, etc.; 2) la ética sexual y el modelo de familia: permisividad sexual, divorcio exprés, matrimonio gay, vientres de alquiler, etc.; 3) el lugar de la religión en la vida pública. 

lunes, 23 de octubre de 2017

Tolerar no es, ni puede ser, algo ilimitado.

Tolerancia.

La tolerancia es tolerancia precisamente porque no presupone una visión relativista. Quien tolera tiene creencias y principios propios, los considera verdaderos, y, sin embargo, concede que los otros tengan el derecho a cultivar “creencias equivocadas”. La cuestión es importante porque establece que el tolerar no es, ni puede ser, algo ilimitado. “La tolerancia está siempre en tensión y nunca es total. Si a una persona le importa alguna cosa tratará de llevarla a cabo, de realizarla; de lo contrario, es difícil creer que verdaderamente le importe. Pero no intentará realizarla por cualquier medio, a toda costa”. No estamos obligados a tolerar comportamientos que nos infligen daño o perjuicio. Al ser tolerantes con los demás esperamos ser tolerados por ellos.

Giovanni Sartori
Hoy en Europa la xenofobia se concentra en los inmigrantes africanos e islámicos. ¿Se puede explicar toda la xenofobia y sólo como un rechazo de tipo racial? Seguramente no. En términos étnicos, los asiáticos (chinos, japoneses, coreanos, etcétera) no son menos distintos de los blancos que los africanos. Y ni siquiera los indios (de India) son como nosotros, no lo son para nada, dice Giovanni Sartori,  y, sin embargo, ni los asiáticos ni los indios suelen suscitar reacciones de rechazo, ni siquiera allí donde ahora ya son numerosos (los asiáticos en Estados Unidos, los indios en Inglaterra). Hay que hacer notar también que los asiáticos no se dejan asimilar más que los africanos. De lo que se debe deducir que la xenofobia europea se concentra en los africanos y en los árabes, sobre todo si son y cuando son islámicos. Es decir, que se trata sobre todo de una reacción de rechazo cultural-religiosa. La cultura asiática también es muy lejana a la occidental, pero sigue siendo laica en el sentido de que no se caracteriza por ningún fanatismo o militancia religiosa. En cambio, la cultura islámica sí lo es. E incluso cuando no hay fanatismo
sigue siendo verdad que la visión del mundo islámica es teocrática y que no acepta la separación entre Iglesia y Estado, entre política y religión. Del mismo modo, la ley coránica no reconoce los derechos del hombre como derechos universales e inviolables. Y éstas son las verdaderas dificultades del problema. El occidental no ve al islámico como un infiel. Pero para el islámico el occidental sí lo es.


Y añade el profesor Sartori que los extranjeros que no están dispuestos a conceder nada a cambio de lo que obtienen, que se proponen permanecer como extraños a la comunidad en la que entran hasta el punto de negar, al menos en parte, sus principios mismos, son extranjeros que inevitablemente suscitan reacciones de rechazo y de hostilidad. El dicho inglés es que la comida gratis no existe. ¿Debe y puede existir una ciudadanía gratuita, concedida a cambio de nada?  La respuesta correcta sería no.