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sábado, 13 de julio de 2024

Algunos estereotipos los crearon inicialmente los mismos españoles

Bartolomé de las Casas
Hay que reconocer, dice el historiador Stanley Payne, que una parte importante de estereotipos sobre España los crearon inicialmente los mismos españoles, empezando por fray Bartolomé de las Casas. Sus exageraciones sensacionalistas constituyeron la fuente original más citada por los primeros autores de la leyenda negra. El gran pintor de imágenes igualmente tremendistas fue Goya, uno de los artistas españoles más distinguidos. Muchos de sus grabados y pinturas han sido utilizados para expresar la quintaesencia negativa de los españoles. Posteriormente los españoles pasaron por su propia fase de “autoexotismo” en el siglo XIX, y en la última parte del siglo XX y en los años que llevamos del XXI, las declaraciones más absurdas y exageradas sobre la cultura y la historia del país las han hecho los propios españoles. La leyenda negra clásica fue obra, sobre todo, de los ingleses durante el periodo de enfrentamiento de los dos países en la segunda mitad del siglo XVI, y la imagen negativa y estereotipada se mantuvo durante generaciones posteriores. En Francia, que tenía más contacto con España, el asunto era más complicado, quizá porque los dos países eran católicos. A pesar de las guerras constantes, en el siglo XVI se podían encontrar muestras de admiración por el estilo castellano, un claro interés en la literatura española, un gran respeto por el idioma y cierto asombro por las proezas militares.

miércoles, 10 de octubre de 2018

No es una Utopía acabada lo que deberíamos desear, sino un mundo donde la imaginación y la esperanza estén vivos y activos.

Robert Owen
Los cimientos de lo que hoy llamamos civilización los establecieron hace mucho tiempo soñadores que siguieron el ritmo de su propia orquesta, afirma el historiador holandés Rutger Bregman. Bartolomé de las Casas (1484-1566) defendía la igualdad entre colonizadores y nativos de América e intentó fundar una colonia en la que todos gozaran de una vida confortable. El empresario Robert Owen (1771-1858) abogó por la emancipación de los trabajadores ingleses y dirigió una próspera algodonera donde se pagaba un salario justo a los empleados y se prohibía el castigo corporal. Y el filósofo John Stuart Mill (1806-1873) creía que las mujeres y los hombres eran iguales. 

Esperanza de algo mejor.

Una cosa está clara, dice Bregman, sin todos esos soñadores de todas las épocas, todavía pasaríamos hambre y seríamos pobres, sucios, temerosos, ignorantes, enfermizos y feos. Sin utopía, estamos perdidos. No es que el presente sea malo, al contrario. Sin embargo, si no albergamos la esperanza de algo mejor, se vuelve sombrío. 

Para ser feliz, el hombre necesita no sólo el disfrute de esto o lo otro, sino esperanza, iniciativa y cambio, escribió el filósofo Bertrand Russell. Y añadió que no es una Utopía acabada lo que deberíamos desear, sino un mundo donde la imaginación y la esperanza estén vivos y activos.