miércoles, 4 de noviembre de 2020

La Conferencia Episcopal de Venezuela exige a las autoridades poner fin a las represiones


La Conferencia Episcopal de Venezuela lamentó la “dramática situación social, económica, moral y política” que vive el país y exigió a las autoridades poner fin a las represiones para que la población pueda ejercer su derecho a protestar pacíficamente. La conferencia episcopal lamentó que las “ya conocidas angustias y carencias que sufre el pueblo de Venezuela”, como la escasez de alimentos y la deficiencia de servicios públicos, se haya agravado por la pandemia de COVID-19. “Sin embargo, reciben como respuesta de las autoridades la censura informativa, la represión de los organismos policiales y militares y la persecución política por la vía judicial”, lamentó.

Los obispos rechazaron las actitudes de Nicolas Maduro que van en contra de los “principios democráticos consagrados por nuestra legislación y como un ataque directo a la soberanía popular que tiene derecho a expresarse”. “El pueblo venezolano exige libertad para reclamar sus derechos constitucionales”, indican los obispos.

Un informe presentado  en Naciones Unidas señala que “las autoridades y las fuerzas de seguridad venezolanas han planificado y ejecutado desde 2014 graves violaciones a los derechos humanos, algunas de las cuales, incluidas las ejecuciones arbitrarias y el uso sistemático de la tortura, constituyen crímenes de lesa humanidad”. “Lejos de ser actos aislados, estos crímenes se coordinaron y cometieron de conformidad con las políticas del Estado, con el conocimiento o el apoyo directo de los comandantes y los altos funcionarios del gobierno”, agrega el informe.Asimismo, señala la grave situación que viven los venezolanos que deciden salir del país y los “maltrato de las autoridades militares y policiales quienes a lo largo del camino les requisan y les arrebatan sus pertenencias y el dinero que llevan”.


martes, 3 de noviembre de 2020

El toro de lidia

Francis Wolff, filósofo francés que imparte clases como catedrático en la Escuela Normal Superior de la Universidad de París escribe que “para ciertos animales, algunos males son peores que el dolor, por ejemplo, el estrés que experimentan cuando se encuentran en una situación insoportable o un entorno inadaptado a su organismo. Los estudios experimentales del profesor Illera del Portal, Director del Departamento de Fisiología Animal de la facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, han demostrado que el toro de lidia sufre más estrés durante su transporte o en el momento de salir al ruedo que en el transcurso de la lidia; y que incluso el estrés disminuye en el curso de la pelea. Es lo que ya sabían los ganaderos y lo que confirma el simple sentido común. Para un animal como el toro de lidia, habituado a vivir en libertad en grandes espacios y responder a las amenazas de su territorio con el ataque sistemático, la contención es mucho más difícil de soportar que la lucha. En el ruedo, el toro reencuentra su familiar propensión a la defensa del territorio en contra del intruso”.


“El auge de las corridas de toros, dice el profesor, permitió la creación de grandes ganaderías en las que los toros son criados en condiciones de libertad para preservar esa acometividad natural, a la cual se le añadió un proceso selectivo en función de la aptitud de cada ejemplar para la lidia. Estas dos condiciones, la natural y la humana, crearon un animal original, una especie de atleta del ruedo, dotado de bravura”.


El hambre no es solo una tragedia, sino una vergüenza


"Para la humanidad el hambre no es solo una tragedia, sino una vergüenza", dijo el papa Francisco a los miembros de la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO). "En su mayor parte lo causa una distribución desigual de los frutos de la tierra, a la que se agrega la falta de inversiones en el sector agrícola, las consecuencias del cambio climático y el aumento de los conflictos en varias áreas del planeta. Por otra parte, se arrojan toneladas de alimentos", agregó.   

Para superar "la actual crisis" y para combatir el hambre "son necesarias políticas y acciones concretas", afirmó el papa Francisco. "Una decisión valiente sería constituir con el dinero que se usa para armas y otros gastos militares un fondo global para derrotar definitivamente el hambre y ayudar al desarrollo de los países más pobre. De este modo se evitarían tantas guerras y la emigración de tantos de nuestros hermanos y familias que se ven obligados a dejar sus casas y países en busca de una vida más digna".


lunes, 2 de noviembre de 2020

Tender solo a conservar esta vida significa ahogarla



Fabrice Hadjadj, filósofo y director del Instituto Anthropos de Friburgo, afirma que “la oración que pide morir en lugar de los demás no es una oración que se pueda imponer a otros. No dudo de que el papa Francisco ha podido, y debido, desde lo más hondo de su corazón, pedir a Dios que tome su vida de pastor si con ello podía salvar a su grey. Lo que es importante comprender es que la vida no puede reducirse solo a conservar la propia vida terrena. Tender solo a conservar esta vida significa ahogarla, cortar las alas al pájaro para que no vuele, prohibir al individuo que conozca la verdad de su ser comunitario y la grandeza del sacrificio. Se puede tener una salud de hierro y tirarse por la ventana. La salud no basta a la vitalidad. Es lo que Nietzsche comprendió muy bien; la obsesión por la salud y la felicidad es una perspectiva de los que están enfermos. Los que están bien, los que rebosan de salud, buscan el lugar donde gastar su energía, algo o alguien al que dar la vida y entregar la propia vida”.

En 2019 se realizaron 232.200 abortos en Francia


Según los datos publicados por la Dirección Francesa de Investigación, Estudios, Evaluación y Estadísticas, en 2019 se realizaron 232.200 abortos en el país. El mayor número de intervenciones se hizo entre las mujeres de 20 y 29 años, con una media de 27,8 abortos por cada 1.000 personas, un 0,6% más que el año anterior. El secretario general del Colegio Nacional de Ginecólogos y Obstetras, Philippe Deruelle, ha dicho en una entrevista para la televisión francesa Europe 1 que estas cifras se pueden explicar por la desconfianza de las mujeres en los medios anticonceptivos, y ha añadido que el uso de anticonceptivos naturales será cada vez más frecuente. Los datos se hicieron públicos en el marco de diferentes protestas a favor del aborto el pasado mes de septiembre, con motivo del Día Mundial del Derecho al Aborto.


domingo, 1 de noviembre de 2020

Los totalitarismos surgieron porque el hombre se había olvidado de Dios


Cuando Solzhenitsyn sostuvo que los totalitarismos surgieron en gran parte porque “el hombre se había olvidado de Dios”, estaba haciendo una afirmación filosófica y no un argumento enraizado meramente en la fe o en la piedad, puntualiza Daniel Mahoney.

                       

Podemos concebir al hombre como amo soberano de la existencia, el creador autónomo de sus propios “valores”, o podemos ver en él a un ser que participa en un orden natural que no hizo, un “orden de las cosas” que da significado a su libertad y que da sentido a su búsqueda de la verdad. En esta última comprensión, sostenida por Brownson, “el hombre no es Dios, independiente, autoexistente y autosuficiente”. Más bien, “es dependiente, y no solo de su Creador, sino también de sus semejantes, de la sociedad, e incluso de la naturaleza y del mundo material”. Los seres humanos son realmente libres solo cuando reconocen que no son dioses.


La religión como el camino de comunicación con la divinidad

Friedrich Schleiermacher (1768-1834), filósofo, discípulo intelectual de Spinoza y Kant, que centró su labor especulativa en el campo de la filosofía de la religión. Schleiermacher entiende la religión como el camino de comunicación con la divinidad. Para este autor, “la esencia de la religión consiste en el sentimiento de una dependencia absoluta”. 


Para Schleiermacher lo que define la religión es la experiencia que vive el hombre de ser creación de una divinidad que lo trasciende por completo. Por lo tanto, el creyente no comprende a Dios racionalmente, sino que lo siente, tiene una experiencia divina. Schleiermacher defiende que la religión es el sentimiento de presencia de lo divino, denominado por él “piedad”. La piedad es, por lo tanto, el sentimiento de dependencia, de unión con un principio radicalmente superior a cualquier fenómeno que veamos. Desde esta línea, Schleiermacher afirma que “el milagro es simplemente el nombre religioso de un evento. Cada evento, hasta el más común y natural, se convierte en un milagro, tan pronto como la visión religiosa del mismo puede ser dominante. Para mí, todo es un milagro”.



La religión suprema es para Schleiermacher el cristianismo. Esto es así debido a que, en la fe cristiana, Dios mismo se convierte en hombre y canaliza el sentimiento religioso de modo definitivo.