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viernes, 27 de enero de 2023

La economía inglesa está dañada

Liz Truss

El proyecto de presupuesto con sus altos de recortes fiscales de septiembre de la ex primera ministra Liz Truss que no estaban compensados correctamente con recortes de gasto público hundió la libra esterlina a su valor más bajo frente al dólar estadounidense y provocó el caos en la economía. El derrumbe de la confianza en el mercado británico se produjo tres semanas después de que Truss obtuviera el timón del país, y el mercado de acciones y bonos del Reino Unido perdió cerca de 500.000 millones de libras esterlinas en valor combinado.

Al mismo tiempo,la economía inglesa se ha visto dañada de forma estructuralmente por el Brexit. Ha reducido la producción potencial de la economía, ha erosionado la inversión empresarial. La economía del Reino Unido es ahora la de peor recuperación de las economías del G7, con Brexit reduciendo significativamente la producción potencial de la economía, y no se ha recuperado a los niveles anteriores a Covid.

miércoles, 12 de julio de 2017

¿Por qué habrían de respetar las reglas del juego político democrático, si las del mundo laboral se ignoran de forma descarada?

El sociólogo, filósofo y ensayista polaco Zygmunt Bauman dice que uno  de los diagnósticos más al uso es el desempleo y, en particular, el precario panorama laboral para quienes finalizan sus estudios y se incorporan a un mercado más preocupado por incrementar los beneficios mediante el recorte de costes laborales y la supresión de ventajas que por crear nuevos empleos y establecer nuevas ventajas. Uno de los remedios más sopesados son los subsidios estatales, que convertirían en un buen negocio la contratación de jóvenes (durante el tiempo que duren los subsidios). Una de las recomendaciones que más suele hacerse entretanto a los jóvenes es que sean flexibles y no especialmente quisquillosos, que no esperen demasiado de sus empleos, que acepten los trabajos tal como vienen sin hacer demasiadas preguntas y que se los tomen como una oportunidad que hay que disfrutar al vuelo y mientras dure, y no tanto como un capítulo introductorio de un proyecto vital, una cuestión de amor propio y autodefinición, o una garantía de seguridad a largo plazo.

Como sugiere Daniele Linhart, coautor de Perte d’emploi, perte de soi, “estos hombres y mujeres no sólo pierden su
empleo, sus proyectos, sus puntos de referencia, la confianza de llevar el control de sus vidas; se encuentran asimismo despojados de su dignidad como trabajadores, de autoestima, de la sensación de ser útiles y de gozar de un puesto propio en la sociedad”. Así pues, ¿por qué habrían de respetar los empleados súbitamente descalificados las reglas del juego político democrático, si las del mundo laboral se ignoran de forma descarada?