Mostrando entradas con la etiqueta innato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta innato. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de marzo de 2021

Colegios del Mundo Unido

Kurt Hahn

El fundador de UWC, Colegios del Mundo Unido, Kurt Hahn, sostenía que los adolescentes poseían un sentido moral innato y que era la sociedad la que les corrompía. Se trata de empoderar a los jóvenes, de que tomen sus propias decisiones según los sentimientos. El método educativo se parece enormemente al empleado en las escuelas Montessori. El profesor es sólo un instrumento para que el alumno aprenda por sí mismo. No hay cosas buenas y malas, y el significado de las cosas depende de cómo las ve el alumno. Todo muy New Age.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Las soluciones llegan trabajando



Se habla mucho del talento, pero no es algo innato, sino que se va puliendo, se va desarrollando. “Creo más en la noción de trabajo, dice la directora de orquesta española Inma Shara, abogo por una definición de talento como un trabajo continuo. Una dedicación fuerte y especial. La ilusión por el esfuerzo y su valor....  Las ideas no vienen de otra dimensión extraña del talento, vienen porque has creado un caldo de cultivo con la dedicación y el trabajo, una experiencia. Recoges, en ese momento, lo que has sembrado con anterioridad. Como si una máquina dentro de ti hubiera seguido trabajando. Una serie de herramientas aprendidas previamente te ayudan a vislumbrar el camino con más naturalidad. Entonces es cuando el talento brilla, con el valor del esfuerzo, con el valor del sacrificio y del trabajo bien hecho”.

jueves, 3 de enero de 2019

De la aristocracia al proletariado pasando por la burguesía.

El historiador Keith Jenkins cuenta que hace mucho tiempo, las jerarquías sociales premodernas se sustentaban en la divinidad, la raza, la sangre, el linaje. Lo que entonces determinaba la posición de una persona era su nacimiento y lo que este implicaba. Sin embargo, este orden natural, que una vez dio legitimidad a reyes y aristócratas, fue socavado por la burguesía comercial, financiera e industrial. Para la burguesía los hombres adquirían su valor ya no en virtud de su nacimiento, sino gracias a su esfuerzo; una persona tenía que ganarse su valor a lo largo de la vida, este valor no podía ser un don innato. De aquí que la laboriosa burguesía pronto depositase su propio valor en aquellos objetos externos que expresaban y encarnaban su esfuerzo, la
propiedad privada. Fue desde esta posición desde la cual la burguesía pudo entonces esgrimir dos críticas cuyo objetivo era distinguirse de los demás y destacar su importancia frente a los que no habían ganado ni su riqueza ni su propiedad (los ricos ociosos) y frente a los que apenas tenían nada o carecían de todo (los pobres relativamente ociosos). Sin embargo, esta legitimación fraguada a finales del siglo XVlll y principios del siglo XIX no iba a durar mucho. 


Los trabajadores asalariados, quienes ciertamente reconocían que eran pobres pero no ociosos, preferían que se les considerase exactamente del modo en el que iban a ser considerados, como la clase trabajadora. No pasaría mucho tiempo antes de que los trabajadores comenzaran a acusar a la burguesía de ser relativamente improductiva según el mismo concepto de utilidad que la burguesía había empleado contra el antiguo régimen. La idea de utilidad se convirtió así en una suerte de “guía elemental de la explotación”; explotación sobre la que Marx elaboró una interpretación filosófica e histórica mucho más sofisticada para que las clases trabajadoras (el proletariado) comprendiesen su situación.

lunes, 1 de mayo de 2017

¿El éxito es fruto del talento nato?


El roble más alto del bosque es el más alto no solo por haber nacido de la bellota más resistente, sino también porque ningún otro árbol le bloqueó la luz del sol, porque el subsuelo que rodeaba sus raíces era profundo y rico, porque ningún conejo le mordisqueó la corteza cuando era un tallo joven ni ningún leñador lo taló antes de que madurara. Sabemos que la gente exitosa viene de semillas robustas. Pero ¿sabemos bastante sobre la luz del sol que la calentó, del suelo en el que hundió sus raíces y los conejos y leñadores que tuvo la fortuna de evitar?, dice Malcolm Gladwell.

¿Existe el talento innato? El éxito es talento más preparación. El problema de este punto de vista es que, cuanto más miran los psicólogos las carreras de los mejor dotados, menor les parece el papel del talento innato; y mayor el que desempeña la preparación.
Universidad de Florida 
El profesor de psicología Ericsson de la Universidad de Florida no encontró músicos natos que flotaran sin esfuerzo hasta la cima practicando una fracción del tiempo que necesitaban sus pares. Tampoco encontró obreros romos a los que, trabajando más que nadie, lisa y llanamente les faltara el talento necesario para hacerse un lugar en la cumbre. Sus investigaciones sugieren que una vez que un músico ha demostrado capacidad suficiente para ingresar en una academia superior de música, lo que distingue a un intérprete virtuoso de otro mediocre es el esfuerzo que cada uno dedica a practicar. Y eso no es todo, los que están en la misma cumbre no es que trabajen un poco o bastante más que todos los demás. Trabajan mucho… mucho más.

Daniel Levitin
Los investigadores se han decidido por lo que ellos consideran es el número mágico de la verdadera maestría: diez mil horas. La imagen que surge de tales estudios es que se requieren diez mil horas de práctica para alcanzar el nivel de dominio propio de un experto de categoría mundial, en el campo que fuere, escribe el neurólogo Daniel Levitin. Estudio tras estudio, trátese de compositores, jugadores de baloncesto, escritores de ficción, patinadores sobre hielo, concertistas de piano, jugadores de ajedrez, delincuentes de altos vuelos o de lo que sea, este número se repite una y otra vez. Desde luego, esto no explica por qué algunas personas aprovechan mejor sus sesiones prácticas que otras. Pero nadie ha encontrado aún un caso en el que se lograra verdadera maestría de categoría mundial en menos tiempo. Parece que el cerebro necesita todo ese tiempo para asimilar cuanto necesita conocer para alcanzar un dominio verdadero, escribe Malcolm Gladwell.

Malcolm Gladwell añade que una cosa interesante sobre las dichosas diez mil horas es que las dichosas diez mil horas son una enorme cantidad de tiempo. Es casi imposible alcanzar esa cifra por uno mismo cuando se es un adulto joven. Hay que tener padres que le animen y apoyen a uno. No se puede ser pobre, porque si uno tiene que atender un trabajo de jornada reducida aparte para llegar a fin de mes, no le quedará tiempo suficiente para practicar durante el día. De hecho, la mayoría de la gente solo puede alcanzar esa cifra formando parte de alguna especie de programa especial o accediendo a alguna especie de oportunidad extraordinaria que les dé una posibilidad de invertir tantas horas en una misma cosa.
Mozart niño.


El crítico de música Harold Schonberg va más lejos. Mozart, asegura él, en realidad se desarrolló tardíamente, puesto que no produjo sus mejores obras hasta que llevaba más de veinte años componiendo.