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jueves, 20 de diciembre de 2018

Erdoğan está acabando con el legado de Mustafá Kemal.

Mustafá Kemal se proclamó el padre de una nueva república turca. El Estado que había forjado debía mirar hacia el oeste. Durante siglos, argumentaba, los turcos habían “caminado desde Oriente en dirección a Occidente”. 

Mustafá Kemal
¿Se puede nombrar a una sola nación, le preguntó al escritor francés Maurice Pernot a Mustafá Kemal, que no se haya vuelto hacia Occidente en su búsqueda de civilización?. Una parte clave de la reorientación que Kemal le dio a Turquía fue la reforma radical del alfabeto que él personalmente elaboró. La escritura árabe no solo era un símbolo del predominio del islam, sino que además se adaptaba mal a los sonidos de la lengua turca, y, por lo tanto, estaba lejos de resultar fácil de leer o escribir para la mayoría de la población. Kemal escenificó la medida en el
Parque Gülhane
parque Gülhane, una tarde de agosto en 1928. Dirigiéndose a una gran audiencia de invitados, pidió a alguien que leyera turco que recitara el texto de un papel que tenía en la mano. Cuando el voluntario miró con evidente desconcierto lo que había escrito en la hoja, Kemal dijo a su audiencia: “Este joven se ha quedado perplejo porque no conoce el verdadero alfabeto turco”. Luego se lo entregó a un colega, que leyó en voz alta: Nuestra rica y armoniosa lengua será ahora capaz de mostrarse con nuevas letras turcas. Debemos liberarnos de esos incomprensibles signos que durante siglos han sostenido nuestras mentes con tenaza de hierro… Habéis de aprender con rapidez las nuevas letras turcas… Consideradlo un deber patriótico y nacional… Para una nación, tener un 10 o un 20 por ciento de personas alfabetizadas, y un 80 o un 90 por ciento de analfabetos, resulta vergonzoso… Repararemos esos errores… Nuestra nación mostrará, con su escritura y con su mente, que su lugar está en el mundo civilizado. La occidentalización del alfabeto solo era una parte de una revolución cultural más amplia diseñada por Kemal para impulsar a Turquía hacia el siglo XX. Las formas de vestir se occidentalizaron. Se adoptó el calendario occidental, incluyendo la numeración cristiana de los años. Pero lo más importante que hizo Kemal fue establecer la nueva Turquía como un Estado laico completamente independiente de toda autoridad religiosa. La ley de la sharía fue reemplazada por un código civil inspirado en el de Suiza. A los ojos de Kemal, nada había hecho más para retrasar el avance del Imperio otomano que la interferencia religiosa en el reino de ciencia.
 

Universidad de Estambul.
En 1932, tras consultar a Albert Malche, de la Universidad de Ginebra, sustituyó la vieja Darülfünun, que había estado firmemente controlada por los imanes, por una Universidad de Estambul de estilo occidental, que posteriormente abriría sus puertas a unos cien académicos alemanes que escaparon del régimen nacionalsocialista.

martes, 15 de agosto de 2017

¿Por qué las naciones cristianas empezaron a dominar tantos territorios e incluso a derrotar a los antaño victoriosos ejércitos otomanos?

Mahmud I
En 1732, Ibrahim Müteferrika, un funcionario otomano de origen cristiano nacido en Transilvania, presentó al sultán Mahmud I sus Bases racionales de la política de las naciones, donde planteaba la cuestión que atormentaría a los musulmanes desde entonces: “¿Por qué las naciones cristianas, que fueron tan débiles en el pasado en comparación con las naciones musulmanas, empezaron en los tiempos modernos a dominar tantos territorios e incluso a derrotar a los antaño victoriosos ejércitos otomanos?”. 

La respuesta de Müteferrika era muy amplia
La respuesta de Müteferrika era muy amplia. Aludía al sistema parlamentario de Inglaterra y Holanda, a la expansión cristiana en América y Extremo Oriente, y hasta mencionaba que, mientras que el Imperio otomano estaba sujeto a la ley de la sharía, los europeos tenían leyes y reglas inventadas por la razón. Pero era sobre todo la brecha militar la que había que salvar. “Que los musulmanes actúen con previsión y pasen a estar íntimamente familiarizados con los nuevos métodos, la organización, la estrategia, la táctica y la guerra europeas… Todos los sabios del mundo convienen en que el pueblo de Turquía supera a todos los demás pueblos en su naturaleza de aceptar el gobierno y el orden. Si aprenden las nuevas ciencias militares y son capaces de aplicarlas, ningún enemigo podrá resistir a este Estado". El mensaje estaba claro, el Imperio otomano tenía que adherirse tanto a la revolución científica como a la Ilustración si pretendía resultar creíble como gran potencia.