Mostrando entradas con la etiqueta deportado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deportado. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2026

Por la noche, afrontando un viaje lleno de riesgos, cruzaban la frontera

Escribe Stanislao Dziwisz que“en la antigua Checoslovaquia, en los primeros de la posguerra, la Iglesia Católica había sido prácticamente aniquilada. Los religiosos, deportados. Muchos 
sacerdotes deportados, asesinados, desaparecidos en la nada. Obispos condenados a la cárcel, enviados a los gulag. Los checoslovacos querían de todo, especialmente ejemplares de la Biblia, libros y manuales para la formación de sacerdotes. Al cabo de algún tiempo, como en su patria no podían hacerlo, imploraron a los obispos de los paises vecinos que ordenaran a sus seminaristas, que luego volverían a Checoslovaquia a ejercer su ministerio. El cardenal Wojtyla, que ya les estaba ayudando, se puso inmediatamente a su disposición.”
“Por la noche, afrontando un viaje lleno de riesgos, los seminaristas cruzaban la frontera. Al otro lado les esperaba alguien para llevarlos a Cracovia. Una vez allí, se procedía al reconocimiento. Cada uno de los jóvenes llevaba consigo la mitad del certificado que autorizaba la ordenación y que tenía que coincidir con la otra mitad, enviada previamente al arzobispo, como una pieza de puzzle con otra. Por fin, y siempre con el máximo sigilo, tenía lugar la ceremonia en la capilla privada. El cardenal imponía las manos sobre los jóvenes, convirtiéndolos en ministros de Cristo. Apenas se hacia de noche reemprendían el camino de regreso sin saber qué les aguardaba.”

martes, 16 de diciembre de 2025

La Iglesia católica ha salvado de la muerte entre setecientos mil y ochocientos cincuenta mil judíos

Según el historiador Emilio Pinchas Lapide, en otro tiempo cónsul general de Israel en Milán “la Santa Sede, los nuncios y la Iglesia católica han salvado de la muerte entre setecientos mil y ochocientos cincuenta mil judíos”. Una labor silenciosa, sin proclamas, que salvó a centenares de miles de vidas humanas y que fue vivo testimonio de caridad cristiana, con la conciencia de que se arriesgaba la propia vida y la de los hermanos.Según Luciano Tas, representante autorizado de la comunidad judía de Roma “si el porcentaje de judíos deportados no es tan alto en Italia como en otros países, se debe sin duda a la ayuda activa de la población italiana y de cada una de las instituciones católicas… Centenares de conventos, siguiendo la orden del Vaticano en tal sentido, acogieron a los judíos, millares de sacerdotes los ayudaron, y otros prelados organizaron una red clandestina para la distribución de documentos falsos”.
En toda Europa, los religiosos deportados a los campos fueron más de 5.500. Según el Martirologio del clero italiano, fueron 729 los sacerdotes, seminaristas y hermanos laicos que perdieron la vida en el periodo que va de 1940 a 1946. Sólo en la región del Lacio fueron 24 los sacerdotes que pagaron con su vida su compromiso de caridad: 13 párrocos, 5 capellanes militares, 6 de otros oficios y 5 seminaristas. De las 729 víctimas, no menos de 170 sacerdotes fueron asesinados en las represalias durante la ocupación por haber ayudado a antifascistas y judíos. Muchos fueron golpeados, torturados hasta la muerte, fusilados, colgados o degollados por los nazifascistas. El historiador Renzo de Felice ha escrito que “el auxilio de la Iglesia a los judíos fue muy importante y siempre en aumento, un auxilio prestado no sólo por los católicos particulares sino también por casi todos los institutos católicos y por muchísimos sacerdotes. Un auxilio que, por lo demás, ya se llevaba a cabo en los países ocupados por los nazis (tanto en Francia como en Rumania, en Bélgica como en Hungría) y que, más allá de la mera ayuda material y del socorro a perseguidos concretos, se había hecho público, al menos desde 1941, con algunos pasos dados por el padre Tacchi Venturi y monseñor Borgoncini Duca ante el gobierno fascista a favor de los judíos en los territorios ocupados por las tropas italianas”.


Referencia: Los judíos, Pío XII y la Leyenda Negra (Antonio Gaspari)

lunes, 4 de julio de 2022

Los padres de los niños de Ucrania luchan en el frente, o han muerto o han sido heridos


UNICEF informa que tres millones de niños están desplazados dentro de Ucrania, todavía refugiándose de las bombas y misiles rusos, mientras que más de 2,2 millones de niños han huido a países seguros, en su mayoría con madres pero sin padres. Los padres luchan en el frente, o han muerto o han sido heridos en ataques rusos. 

El miércoles 1 de junio fue el Día Internacional del Niño. En su charla vespertina en vídeo, el presidente Zelensky señaló que en los primeros 100 días de guerra, 243 niños murieron, 446 resultaron heridos y 139 fueron declarados desaparecidos. Informó que 200.000 niños habían sido llevados a la fuerza a Rusia: “El objetivo de esta política criminal no es solo robar personas sino hacer que los que son deportados se olviden de Ucrania y no puedan regresar. Ucrania no puede ser conquistada. Nuestro pueblo no se rendirá. Nuestros hijos no se convertirán en propiedad de los ocupantes”.

jueves, 21 de junio de 2018

Polonia, segunda mitad de 1942.

Vehículos acorazados alemanes en la invasión de Polonia
En la segunda mitad de 1942, Polonia sufrió un desmoralizador golpe. Los alemanes prohibieron todos los casamientos, salvo aquellos a los que las autoridades concediesen su permiso. En casi todos los casos se negaba el permiso, aduciendo que la pareja no era apta para el programa de “elevación del estándar racial del pueblo polaco”. Para complementar este decreto sin precedentes, se emitió otra orden que señalaba que las autoridades podían confiscar a todos los bebés ilegales y deportarlos a orfanatos del Reich. Cuando, como consecuencia del primer decreto, los pobladores comenzaron a contraer matrimonios secretos, se puso en juego la segunda orden. Los niños que nacían de estos infortunados eran invariablemente arrancados de los brazos de sus padres. Con frecuencia, las
madres trataban de llevar a sus hijos a otro pueblo, donde pudiesen ocultarlos. Esto rara vez funcionaba. La Gestapo echaba mano de sus recursos para seguirle la pista a la madre y arrancarle el bebé de un tirón, como si se tratase de un cachorro. De esta manera, miles de niños polacos perdieron irremediablemente a sus padres. Ni siquiera se sabe bien qué ha sido exactamente de ellos, dice Jan Karski que fue un miembro de la resistencia polaca en la Segunda Guerra Mundial y posteriormente académico en la Universidad de Georgetown.
Según el historiador polaco Czesław Madajczyk, entre ciento cincuenta mil y doscientos mil niños polacos fueron raptados y deportados al Reich, y no hubo rastro de ellos que no haya quedado irremediablemente perdido. La acción de limpieza étnica, iniciada el 28 de junio de 1942 y llevada adelante hasta el verano de 1943, comportó la trágica suerte de treinta mil niños de la región de Zamość, deportados a campos de concentración.