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martes, 3 de diciembre de 2024

Stalin no podía dar pan al pueblo y que, por eso, le daba circo

Isaak Bábel
Isaak Emanuílovich Bábel, escritor y dramaturgo soviético que ganó gran fama internacional durante la década de 1930, comentaba que las farsas judiciales causan una profunda impresión en el pueblo llano. Las denuncias presentadas en tono burlesco, y la consiguiente autohumillación de los acusados que, aparentemente drogados pronuncian las confesiones más “absurdas”, proporcionaban al obrero un enemigo manifiesto,un chivo expiatorio al que se puede responsabilizar de la acuciante escasez de leche, embutido y demás artículos de primera necesidad. Se rumorea que “Stalin no puede dar pan al pueblo y que, por eso, le da circo”.
El 15 de mayo de 1939, Bábel fue arrestado en su dacha de Peredélkino, a las afueras de Moscú,y encarcelado en la prisión de Butyrka, pero no fue llevado ante un tribunal hasta el 26 de enero de 1940; allí fue sometido a un juicio sumario acusado de espionaje y terrorismo contra el gobierno, siendo condenado a muerte y fusilado al día siguiente. Tras el arresto, Bábel y sus obras fueron prohibidas de toda mención pública, sus libros retirados de la circulación y su nombre borrado de todo registro literario de la URSS. Bábel sería rehabilitado en diciembre de 1954, durante el deshielo de Jrushchov, cuando la condena de 1940 fue anulada al considerarse la "ausencia de cualquier crimen" en las actividades del escritor.

viernes, 1 de septiembre de 2023

No tenía el menor reparo en mentir, y por eso esperaba de los demás un comportamiento similar

“Todos los que estábamos en torno a Stalin éramos provisionales, diría Nikita Jrushchov, futuro dirigente de la Unión Soviética. Mientras mantuviese cierto grado de confianza en nosotros, se nos permitía seguir viviendo y trabajando; pero bastaba que dejara de fiarse de alguien para que desatase todo su recelo”. Stepán Mikoián, quien por ser hijo de Anastás Mikoián, integrante del Politburó, creció en el complejo arquitectónico del Kremlin durante la década de 1930, corrobora la opinión de Jrushchov.“Miraba a la gente a los ojos cuando le hablaba, recuerda, y si uno apartaba la mirada, daba en sospechar que lo estaba engañando. En ese caso, era capaz de hacer cosas muy desagradables… Era un hombre muy suspicaz, y ése era su rasgo más sobresaliente… No tenía escrúpulos… No tenía el menor reparo en mentir si lo consideraba necesario, y por eso esperaba de los demás un comportamiento similar… Cualquiera podía resultar ser un traidor”.

viernes, 23 de agosto de 2019

El odio de Stalin hacia Lenin y Trotsky


Stalin sentía rencor por Lenin, escribe el historiador Moshe Lewin. La falta total de respeto de Stalin hacia Lenin, que acabaría tornándose en odio, fue una consecuencia indirecta de su rencor obsesivo hacia Trotsky. Lo que más enojaba a Stalin era que el nombre de Trotsky estuviera vinculado al de Lenin, algo de lo que este último jamás renegó en público.

La profunda hostilidad que Stalin sentía por Lenin no emergió hasta los últimos días de la vida del segundo, cuando Stalin ya había asumido casi por completo el mando, dice Lewin,. Una ofensiva frontal contra un Lenin sano no se habría correspondido con el carácter calculador y cauto de Stalin, pero las cosas cambiaron con la enfermedad de Lenin, de cuyos detalles Stalin estaba plenamente al corriente.


Es posible que Fotieva, la secretaria de Lenin, informara a Stalin de cualquier documento que su superior le dictaba, a pesar de que había órdenes para que permanecieran en secreto. No cuesta imaginar la reacción de Stalin cuando supo que Lenin quería destituirlo de su cargo y, tal vez, acabar asimismo con su carrera política. Stalin, éste lo supo al mismo tiempo que el Politburó, a partir del texto que Lenin les trasladó en vísperas del XII Congreso del Partido. Lenin solicitaba la destitución de Stalin y explicaba los motivos. Sin embargo, fue entonces cuando Lenin quedó totalmente incapacitado y ya no se le pudo consultar nada más. Sólo el Politburó conocía la petición de Lenin; no fue hasta treinta y tres años más tarde cuando Jrushchov dio a conocer el texto al pueblo soviético.