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domingo, 5 de julio de 2026

Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta

C.S. Lewis
“Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta”, dice C.S. Lewis.Quizá aquí encontramos una clave del descrédito de la amistad en nuestra época. La amistad sólo es posible caminando juntos, en compañía.
La amistad no es democrática. No puede exigirse como un derecho ni esgrimirse como una herida. No permite tasaciones igualitarias, ni repartos equitativos. Ni siquiera los propios amigos experimentan igualdad entre ellos. Lewis recuerda que “cada miembro del círculo, en lo íntimo de su corazón, se siente poca cosa ante todos los demás. A veces se pregunta qué pinta él allí entre los mejores. Tiene suerte, sin mérito alguno, de encontrarse en semejante compañía; especialmente cuando todo el grupo está reunido, y él toma lo mejor, lo más inteligente o lo más divertido que hay en todos los demás”. 


lunes, 24 de noviembre de 2025

La vigilancia automatizada y asistida por la inteligencia artificial tiene todas las trazas de Némesis


Al rechazar masivamente el antiguo control social consistente en la inculcación de normas morales y en el descrédito que conllevaba su incumplimiento, al huir del control ejercido por la vecindad en las comunidades tradicionales, los adalides de la modernidad tardía han creído que era posible prescindir del control social. Pero una sociedad sin control social ya no es una sociedad, es el caos. Para protegerse del caos, hay que tomar cada vez más y más precauciones. Por ejemplo, los habitantes de las grandes ciudades se ven obligados a instalar códigos de acceso, interfonos y puertas blindadas. Cuanto más “abierta” se supone que es la sociedad, más tienen que encerrarse sus miembros. En este sentido, la vigilancia automatizada y asistida por la inteligencia artificial tiene todas las trazas de Némesis, la diosa griega que castigaba la hubris, el exceso de los seres que no respetaban los límites de su condición. El individuo que ha pretendido escapar a todo control ve cómo éste vuelve a él bajo otra forma, escribe Olivier Donatien Rey, matemático y filósofo.

jueves, 21 de junio de 2018

El Estado no puede ser lo más importante, lo es el individuo.


Albert Einstein en su libro Mi visión del mundo decía que “no debe atribuirse el descrédito de los sistemas democráticos vigentes en la Europa actual a algún fallo en los principios de la democracia, sino a la poca estabilidad de sus gobiernos y al carácter impersonal de las elecciones. Me parece que la solución está en lo que hizo Estados Unidos, un presidente elegido por tiempo suficientemente largo, y dotado de los poderes necesarios para asumir toda la responsabilidad. Valoro en cambio en nuestra concepción del funcionamiento de un Estado la creciente protección del individuo en caso de enfermedad o de necesidades materiales. Para hablar con propiedad, el Estado no puede ser lo más importante, lo es el individuo creador, sensible. La personalidad. Solo de él sale la creación de lo noble, de lo sublime. Lo masivo permanece indiferente al pensamiento y al sentir”.

Lo masivo permanece indiferente al pensamiento y al sentir