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viernes, 3 de julio de 2020

El bolchevismo debería alertarmos sobre las consecuencias inhumanas de ciertas ideologías redentoristas




Para el periodista y escritor español Federico Jiménez Losantos el hecho que el holocausto de los seis millones de judíos en la II Guerra Mundial siga vivo en la memoria histórica y que, sin embargo, poco después del derrumbe soviético apenas tengamos testimonios de un horror que ha sido, en términos cuantitativos, incomparablemente mayor. Sin duda, el hecho de que los judíos de todo el mundo hayan asumido el Holocausto como permanente bandera reivindicativa nos ayuda a no olvidar ese terrible episodio. Pero la experiencia comunista, los setenta años de leninismo en la URSS, debería ser también una experiencia universal. Del mismo modo que el Holocausto es un alegato permanente contra el racismo y la crueldad que padecen las minorías sociales, también el bolchevismo debería alertamos sobre las consecuencias inhumanas de ciertas ideologías redentoristas que prometen el Paraíso a cambio de la libertad.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Un mero recital de hechos no es historia



Un mero recital de hechos no es historia, ni siquiera si se les añaden hipótesis científicamente comprobables; sólo sirve su ubicación en la textura concreta, opaca en ocasiones, pero continua, rica, plena, de la vida real, en el continuo intersubjetivo, directamente reconocible, de la experiencia, dice Isaiah Berlin. Pero estas ideas son tan difíciles de formar, añade Isaiah Berlin, tan subjetiva parece también una sucesión de enfoques, que existe una tentación natural de evitarlas por parte de los historiadores que se toman en serio su tarea, o, al menos, de reducirlas al mínimo. De ahí el alegato de aquellos investigadores austeros que declaran que establecer que el buen rey Dagoberto o el emperador León Isaurio fallecieron tal o cual día de tal o cual año, por trivial o tedioso que pueda parecer, es establecer un hecho firme, algo que los investigadores del futuro no se verán obligados a descubrir de nuevo, un sólido sillar en el templo del saber; mientras que un intento de analizar la mente medieval, de aportar una descripción tan vivida de alguna parcela de la sociedad franca o bizantina que haga posible que el lector se adentre en ella de forma imaginativa, es, en definitiva, una mera conjetura y periodismo, una fantasía coherente, concebida, tal vez, en términos modernos irrealizables que probablemente dará paso, en una fecha no muy distante, a alguna otra interpretación no menos arbitraria, que refleje todos los intereses y temperamentos de los nuevos intérpretes; ni historia ni ciencia, una pieza de expresión caprichosa, agradable, incluso fascinante, pero no ciencia, solo arte.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Quien controla la opinión posee la verdad, y no es necesario que esa verdad sea verdadera



“Quien controla la opinión posee la verdad, y no es necesario que esa verdad sea verdadera.....la verdad es lo que la gente cree. Toda santa verdad deviene en alegato al quedar en entredicho, y cualquier burrada irremediable se convierte en verdad absoluta”, escribe el autor argelino Yasmina Khadra.

La difamación es un arte, cuando no una profesión de fe para los iniciados. "Se sustenta en dos criterios básicos: la credulidad de la gente de a pie y la imposibilidad de comprobar los datos. Ahora bien, todas sus imputaciones son verificables y desmontables tocando unas cuantas teclas", manifiesta el escritor argelino.

Shakespeare dijo: “Quien tiene potestad para obrar mal y se abstiene de hacerlo es un señor”.