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domingo, 5 de julio de 2026

Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial

Tradicionalmente se cree que fueron los jesuitas los que establecieron el barroco como estilo escogido por la iglesia de la contrarreforma. Sin embargo, de hecho, los jesuitas no favorecieron ningún estilo específico, pues la orden, en esta época, aún era pobre y dependía de los buenos deseos y del gusto de sus mecenas. El mismo barroco era la respuesta de una nueva generación de artistas y mecenas a las necesidades de un catolicismo cada vez más confiado en sí mismo y a las limitaciones y posibilidades artísticas del arte manierista.
Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial. Una profusión de luz, color y ornamentaciones, de pilares de mármol y retablos dorados, que disfrutaban de la nueva libertad que el manierismo había llevado al arte, aunque desplegando aquellos elementos de dinamismo y unidad de los que había carecido tan conspicuamente el manierismo. Todo el desarrollo artístico de la Iglesia romana, a través de un manierismo depurado y refinado, hacia las afirmaciones espectaculares del barroco señalaba cómo la reforma católica era mucho más que una mera reacción defensiva contra las fuerzas del protestantismo y del paganismo. Al participar en el mismo movimiento de regeneración espiritual que había dado lugar al nacimiento del propio protestantismo, la reforma católica se enfrentó con muchos de los mismos problemas y estuvo sujeta a las mismas tensiones. Ambas religiones tuvieron que enfrentarse con el problema fundamental de su relación con los logros y los valores del renacimiento. Ambas estaban inspiradas, al menos parcialmente, por una repulsa contra los ideales del renacimiento, como se demostró por su primera reacción austera al sensualismo del arte del renacimiento y por su acentuación de la depravación y de la dependencia del hombre cuando los humanistas del renacimiento habían proclamado su autonomía y sus infinitas posibilidades, escribe el historiador J. H. Elliott.

martes, 2 de abril de 2024

Los protestantes se atribuyen el papel de reformadores de la Iglesia

La imprenta aparece en Europa en la segunda mitad del siglo XV, y desempeñará un papel esencial en la Reforma protestante. En efecto, permite tal difusión de información que no esta no se puede controlar. Así, las ideas protestantes gozan de una proyección internacional sin precedentes. Esta es una de las diferencias fundamentales con las corrientes heréticas de la Edad Media, que apenas tuvieron un escaso desarrollo regional. Se estima que entre 1517 y 1520, se vendieron más de tres millones de ejemplares de los escritos de Lutero, lo que lo convierte en el autor más leído de su época.

Calvino es desterrado de Ginebra en 1538, al igual que Farel. No obstante, se autoriza su vuelta en 1541. Enseguida promulga las ordenanzas eclesiásticas y gobierna la ciudad burguesa como un tirano. Impone leyes puritanas, crea instituciones de control de la población y hace lo que puede para que ningún rival pueda oponérsele, llegando incluso a ejecutar a sus contrincantes. En definitiva, instaura una auténtica teocracia sobre la que ejerce una especie de influencia espiritual y moral que, a pesar de todo, contribuye a darle a Ginebra una proyección internacional. Para algunos, Ginebra pasa a ser rápidamente la nueva Jerusalén. Por lo demás, los preceptos de Calvino alcanzan un gran prestigio internacional y son adoptados por numerosos hogares protestantes por toda Europa.

Concilio de Trento

Dado que los protestantes se atribuyen el papel de reformadores de la Iglesia sin que nadie los haya invitado, el papado instaura una reforma institucional oficial llamada la Contrarreforma. Organiza un concilio ecuménico en Trento entre 1545 y 1563, cuyo principal objetivo es exponer lo equivocadas que están las nuevas doctrinas luteranas, calvinistas y anglicanas, así como reafirmar la validez de los dogmas católicos. Pero aún más, se implementan varias estrategias para asegurar la base católica en la población. Con respecto a esto, la arquitectura barroca, muy común en aquella época, se usa como un auténtico proyecto de propaganda. Cuando el fiel entra en la iglesia, debe sentirse maravillado con la casa de Dios y su fe debe verse reforzada en esta fascinación. Por el contrario, los protestantes prefieren las iglesias sobrias, en las que nada distraiga al creyente durante sus oraciones. En paralelo, se crean nuevas órdenes religiosas. Entre las más famosas, la de los jesuitas, fundada en 1540. Los compañeros de Jesús, importantes intelectuales, lideran las críticas contra el pensamiento protestante y pronto llevan a cabo misiones de evangelización no solo en ultramar, sino también a través de toda Europa. Mientras tanto, la inquisición española refuerza sus medios y vela por la ortodoxia religiosa con mano de hierro. En Italia y en España, el movimiento protestante no tendrá apenas eco.
Referencia: La Reforma protestante (Jonathan Bloch;Laury André).

domingo, 5 de marzo de 2023

La presencia de un inmenso poder espiritual en el Monasterio del Escorial

Las sobrecogedoras y austeras formas del monasterio del Escorial no dejan lugar a dudas acerca de la presencia de un inmenso poder espiritual. Un agnóstico tiene la opción de descartar la idea, pero el sentimiento persiste obsesivamente. El problema siempre ha sido cómo identificar este poder. ¿Representa el espíritu tradicional del catolicismo? ¿Es un reflejo de las obsesiones del rey? Una de las ideas que prevalecen acerca del edificio es que personifica la religión de España. Su perfil, sólido y desafiante, se percibe como un reflejo de la ortodoxia religiosa de España, su firme confianza en Dios, la Iglesia y la Inquisición. Para muchos, el edificio manifiesta, asimismo, una nueva tendencia, el dinamismo de la Contrarreforma. Desde cualquier perspectiva se percibe como una fortaleza rocosa de la fe y la certidumbre, “un bastión visible contra el surgimiento de la herejía”. En el siglo XVII, Baltasar Gracián, en El Criticón, lo vio como “un triunfo de la piedad católica”. Estos puntos de vista se consideran, dentro de su contexto, lógicos. Sin lugar a dudas, el aliento primero del edificio es de carácter religioso. El corazón de la estructura es la basílica, y el componente humano primordial reside en el monasterio. La religión fue la inspiración y la fuerza motriz…..Los extranjeros que visitaron España durante el siglo posterior a Felipe II elogiaban el extraordinario edificio que el rey había construido en las montañas de Guadarrama. Uno de los primeros comentarios procedió del inglés John Eliot, quien declaró en 1593 que el era “el palacio más magnífico de toda Europa, y es el edificio más bello que jamás he visto en la vida, el más grande, majestuoso e imponente que un hombre pueda imaginar; un lugar enriquecido por grandes jardines, parterres y huertos, y donde crecen los frutos más exóticos a la orilla de un placentero río. Cien veces más formidable que cualquiera de Italia.” Otro visitante se refería al edificio en 1623 “tan trascendentalmente lleno de admiración que hay que temer que aquellos que gozan de sus placeres no salgan en busca de ningún otro paraíso”. Se trataba de citas imparciales y transmitían algunos de los deleites que el edificio podía evocar en esos días.

Durante los primeros años del siglo XIX, los monjes de San Lorenzo sufrieron graves tribulaciones, incluida la pérdida de muchos tesoros a manos de las tropas francesas invasoras. La más importante dificultad que tuvieron que afrontar tuvo lugar en el verano de 1835, cuando se propagó por toda España una ola de violencia anticlerical que les obligó a exiliarse. Antes de finalizado el año 1837 todos los monjes Jerónimos habían desalojado el monasterio. El gran edificio quedó vacío. Cuando por fin, mucho más tarde, regresaron los monjes al Escorial, estos pertenecían a la Orden de San Agustín. Cien años después se repitió el mismo patrón. Durante la Segunda República, tras el acceso al poder en 1936 del profundamente anticlerical Frente Popular, el Gobierno contempló impasible la quema de los monasterios y el asesinato de monjes. Cuando el ejército rebelde del general Franco se acercaba a la ciudad de Madrid en noviembre de 1936, las autoridades gubernamentales ordenaron que todas las personas detenidas fuesen aniquiladas. Según palabras de la historiadora Francés Lannon, el 7 de noviembre, los prisioneros “fueron deliberadamente asesinados en Paracuellos de Jarama y Torrejón de Ardoz, en el este de la ciudad, y sus cadáveres depositados en fosas comunes. Desde entonces y hasta el 4 de diciembre, este ultraje se repitió varias veces, y por lo menos murieron 2.000 personas, incluidos 68 monjes de la Orden de San Agustín, procedentes de la comunidad de El Escorial”.Como consecuencia, el régimen de Franco sintió el deber de otorgar favores especiales a la comunidad monástica, la cual floreció durante el siglo XX. Estos dos años clave, 1836 y 1936, jalonan los triunfos y tragedias del palacio-monasterio de Felipe II, y el destino que sufrió repetidamente a manos de su propio pueblo en España.

martes, 19 de abril de 2022

La acción bélica más duradera de Alemania fue la bolchevización de Rusia

En su gran época imperial Suecia y España habían luchado por la Reforma y la Contrarreforma; Francia propagó la Ilustración; Inglaterra, el liberalismo; la Rusia de ayer y la China de hoy quisieron llevar el comunismo al resto del mundo, pero ¿con qué finalidad pretendía Alemania cambiar el mundo en su gran época? ¿Qué mejoras nuevas e importantes obtendría Europa del siglo XX alemán? No hubo respuesta. Frases como el poder por el poder, la hegemonía por la hegemonía, "porque nos toca a nosotros" o "porque somos los más fuertes" no eran ninguna legitimación y no despertaban más que odio y rechazo; así no se podía constituir ningún imperio mundial.


Alemania a principios del siglo XX era un país conservador, dice el historiador germano Sebastian Haffner, habitado por un gobierno aristocrático ya entonces anticuado, si bien aún gozaba de grandísimo éxito y popularidad. Estaba aliada con dos imperios símbolo de un Barroco decadente que tocaban claramente a su fin, el de los Habsburgo y el otomano. La propia cultura alemana estaba impregnada de un profundo Romanticismo. Bien es cierto que en la época guillermina esta concepción conservadora del Estado y esta actitud romántica ante la vida no sólo habían experimentado un florecimiento tardío fascinante, sino que habían supuesto un despliegue inesperado de fuerza y de poder; no obstante, acometer una revolución mundial con ideas y ánimos semejantes llevaría irremediablemente a la autodestrucción. El conservadurismo, por naturaleza, sólo puede ser defensivo. Ya alrededor de 1900 el mundo que quedaba al oeste de Alemania se hacía claramente más democrático; el que quedaba al este, más revolucionario. La guerra sólo podía acelerar este proceso. Recurriendo a ella, la Alemania conservadora no hizo más que tirar piedras sobre su propio tejado. De hecho, su acción bélica más duradera fue la bolchevización de Rusia.

martes, 6 de diciembre de 2016

Diferencia entre la literatura latinoamericana y la angloamericana.

Octavio Paz dicía en su discurso con motivo de recibir el premio Nobel, que la primera y básica diferencia entre la literatura latinoamericana y la angloamericana reside en la diversidad de sus orígenes. Uno y otros comenzamos por ser una proyección europea. Ellos de una isla y nosotros de una península. Dos regiones excéntricas por la geografía, la historia y la cultura. Ellos vienen de Inglaterra y la Reforma; nosotros de España, Portugal y la Contrarreforma. Apenas debo mencionar, en el caso de los hispanoamericanos, lo que distingue a España de las otras naciones europeas y le otorga una notable y original fisonomía histórica. España no es menos excéntrica que Inglaterra aunque lo es de manera distinta. La excentricidad inglesa es insular y se caracteriza por el aislamiento, una excentricidad por exclusión. La hispana es peninsular y consiste en la coexistencia de diferentes civilizaciones y pasados, una excentricidad por inclusión. En lo que sería la católica España los visigodos profesaron la herejía de Arriano, para no hablar de los siglos de dominación de la civilización árabe, de la influencia del pensamiento judío, de la Reconquista y de otras peculiaridades.