Mostrando entradas con la etiqueta coexistencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coexistencia. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de octubre de 2024

La era de la vida lenta

Hay menos personas de sesenta años de edad que tengan nietos, y no digamos bisnietos, de las que había hace un par de generaciones, aunque muchas viven ahora más allá de los setenta años. ¿Qué ha ocurrido? Parece que las parejas jóvenes están demorando el matrimonio y la reproducción mucho más que nunca antes en nuestra historia. El resultado es que, si bien podemos tener frente a nosotros una esperanza de vida de cien años, hemos conservado la estructura familiar del Paleolítico superior de solo tres generaciones en coexistencia, no cuatro. Quizá no es que vivamos más tiempo que en épocas anteriores, sino más bien que vivimos más lentamente. En efecto, se nos viene encima la era de la “vida lenta”. 
(¡No seas neandertal!: y otras historias sobre la evolución humana de Sang-Hee Lee;Shin-Young Yoon)



martes, 13 de junio de 2023

Hay que evitar reducir la coexistencia de lo diverso a un falso concepto de tolerancia

Para el filósofo alemán H.-G. Gadamer ( L’ereditá dell’Europa), hay que evitar reducir la coexistencia de lo diverso a un falso espíritu de tolerancia o, mejor aún, a un falso concepto de tolerancia. Es un error muy común creer que la tolerancia consiste en renunciar a la propia peculiaridad, anulándose frente al otro. La tolerancia no puede separarse de la fuerza. “Soportar” al otro no significa en absoluto que no haya que ser conscientes de la propia identidad irreductible. Incluso es justamente la fuerza, la fuerza que deriva de la certeza de esa identidad, la que hace posible la tolerancia. Practicar una tolerancia así entendida, sobre el modelo doloroso ofrecido por Europa, me parece una buena preparación para las grandes tareas del futuro.

martes, 6 de diciembre de 2016

Diferencia entre la literatura latinoamericana y la angloamericana.

Octavio Paz dicía en su discurso con motivo de recibir el premio Nobel, que la primera y básica diferencia entre la literatura latinoamericana y la angloamericana reside en la diversidad de sus orígenes. Uno y otros comenzamos por ser una proyección europea. Ellos de una isla y nosotros de una península. Dos regiones excéntricas por la geografía, la historia y la cultura. Ellos vienen de Inglaterra y la Reforma; nosotros de España, Portugal y la Contrarreforma. Apenas debo mencionar, en el caso de los hispanoamericanos, lo que distingue a España de las otras naciones europeas y le otorga una notable y original fisonomía histórica. España no es menos excéntrica que Inglaterra aunque lo es de manera distinta. La excentricidad inglesa es insular y se caracteriza por el aislamiento, una excentricidad por exclusión. La hispana es peninsular y consiste en la coexistencia de diferentes civilizaciones y pasados, una excentricidad por inclusión. En lo que sería la católica España los visigodos profesaron la herejía de Arriano, para no hablar de los siglos de dominación de la civilización árabe, de la influencia del pensamiento judío, de la Reconquista y de otras peculiaridades.