sábado, 11 de julio de 2026

Tratemos de saber quiénes nos cuentan las cosas y cómo la cuentan

Los medios de comunicación existen. Cada cual, con su grado de independencia, con sus valores. Pero tratemos de saber quiénes nos cuentan las cosas y cómo la cuentan. Y lo que callan. Detengámonos en algún tema de actualidad que nos interese y veamos con atención en quién dice qué y quién lo calla; en cuándo y cómo se cuenta, aconseja José Luis Hernangómez, doctor en Ciencias Políticas y Sociología.Para un mismo hecho, los titulares pueden ser muy distintos, cuando no opuestos, para potenciar u ocultar intereses de la línea editorial. Más complicado es saber quién son los propietarios de los medios de comunicación y de las agencias de noticias, pero es un ejercicio interesante para comprender sinergias. 


El siglo cruel

Stephan Zweig, en su última obra, describió el “mundo de la seguridad” que la Gran Guerra hizo literalmente añicos, dando comienzo al que Luigi Fenizzi llamó el “siglo cruel”, durante el cual el planeta Tierra fue transformado en un enorme matadero en el que millones y millones de hombres fueron bárbaramente masacrados en nombre de valores contrarios a los de la tradición iluminista. Todo sucedió como si de los estratos profundos de Europa se hubieran desencadenado terroríficas fuerzas poderosas decididas a hacer tabula rasa de la civilización de los derechos y de las libertades, trabajosamente construida a lo largo de siglos de luchas y experimentos. Un espectáculo tan inquietante que indujo a Benedetto Croce a evocar la figura del Anticristo, “destructor del mundo, que disfruta con la destrucción, sin que le importe no poder contribuir sino al proceso cada vez más destructor, vertiginoso de esta misma destrucción, lo negativo que quiere comportarse como positivo y ser como tal no ya creación sino destrucción». Con estas palabras, Croce expresó su angustia, al mismo tiempo metafísica y moral, frente al “ideal de la muerte” que animaba a los dos grandes movimientos totalitarios surgidos de los escombros de la Gran Guerra, el comunismo y el nazismo.

viernes, 10 de julio de 2026

No hay derecho a la estupidez ni a la incompetencia

No hay “derecho a la estupidez” ni “a la incompetencia”, dice Rob Riemen. La universidad actual ha caído en lo woke y “decide qué se puede leer o no, decir o no, pensar o no”; ha transformado el concepto de identidad, que ya no se busca en los grandes valores sino en lo que diferencia; sexo, raza, religión, origen, nacionalidad y aspecto físico.
Recalca Riemen que la mentira y la necedad socavan la democracia. “Es una equivocación trágica pensar que las instituciones democráticas, o incluso las elecciones libres, garantizan la continuidad de la democracia liberal”. La dignidad de la existencia humana consiste en impedir que triunfen “los dos poderes malignos de la necedad y la mentira”. Y de nuevo, para combatir la estupidez y la mentira una gran ayuda es la lectura de grandes libros, como también recomendaba Thomas Mann.


Los intransigentes se curan en salud, tachando de violentos a los que son sus víctimas

“Se habla mucho de paz, y no hay paz; ni en las almas, ni en las instituciones, ni en la vida social, ni entre los pueblos. Se habla continuamente de igualdad y de democracia, y hay castas, cerradas, impenetrables.Un tiempo, en el que se clama por la comprensión, y la comprensión no se vive”, escribe Josemaría Escrivá.
“Los fanáticos y los intransigentes, incapaces de admitir razones ajenas, se curan en salud, tachando de violentos y agresivos a los que son sus víctimas. Se oye hablar mucho de unidad, y quizá sea difícil concebir que pueda darse mayor desunión”, dice Escrivá. 
“No es difícil encontrar quien confunda la intransigencia con la intemperancia, y la transigencia con la dejación de derechos o de verdades que no se pueden baratear.”

jueves, 9 de julio de 2026

El mundo es trágico

Aparece en la India el príncipe Sidarta Gautama (560/480 a. C.), llamado Buda. Su padre, un príncipe muy rico, no quería que su hijo tuviera conocimiento de las tragedias de la existencia. Así pues, el joven vivía rodeado de belleza en el palacio real. Pero un día se fugó, salió de incógnito del palacio con un criado y se paseó por la ciudad. Allí se cruzó con un cuerpo que llevaban a la pira crematoria. Le preguntó a su criado qué era eso, y aquel le respondió: Príncipe, a eso se le llama muerte. También se topó con muchos pordioseros y comprendió lo que su padre le había escondido; que el mundo es trágico, que la muerte y la opresión existen.

Referencia: Toda la historia del mundo (Jean-Claude Barreau;Guillaume Bigot)

Rebajar la exigencia a los alumnos llevaría al caos y a la apología de la ignorancia

Catherine L’Ecuyer
Catherine L’Ecuyer es canadiense, afincada en Barcelona y madre de 4 hijos. Es máster por IESE Business School, máster Europeo Oficial de Investigación y Doctora en Educación y Psicología. Investigadora y autora de varios libros y artículos sobre el tema de la educación opina que “hoy hay una especie de moda o culto hacia la ignorancia y lo fácil. ¿De dónde viene? Debemos remontarnos a Rousseau, que odiaba los libros y fue el precursor de que la ignorancia se pusiera de moda. Rousseau inspiró la corriente constructivista de la “educación nueva”. La “educación nueva” viene a decir que solo existe la representación que cada uno se hace de la realidad. Según esa corriente, hay una incompatibilidad entre esfuerzo y placer; de modo que, para motivar o interesar a los alumnos, tenemos que rebajar las exigencias del currículum, hacerlo todo fácil, y dar a los alumnos adaptaciones que empobrecen el texto. En el siglo XIX, Claparède, un discípulo de Rousseau, decía en modo irónico que había que inventar un suero contra la fatiga intelectual, para que los alumnos puedan seguir estudiando sin cansarse. Sin embargo, según Montessori, la rebaja del currículo escolar solo puede llevar a que los alumnos se aburran, pues, cuando no hay excelencia, belleza, profundidad, no hay reto y los alumnos dejan de interesarse por aprender. Afirmó que rebajar la exigencia llevaría al caos y a la apología de la ignorancia”. 

miércoles, 8 de julio de 2026

Niños radicalizados tras ser captados a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería

Se duplica el número de niños radicalizados en línea. Informes revelan que 1.400 niños en Gran Bretaña fueron radicalizados en línea. Las preocupantes cifras reflejan una realidad alarmante; el número de menores radicalizados a través de internet se ha duplicado en los últimos cinco años. Nuevos datos oficiales obtenidos por The Telegraph confirman que unos 1.400 menores de 18 años fueron remitidos al programa antiterrorista británico Prevent tras ser captados en linea a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería.