jueves, 23 de julio de 2026

Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia

Tucídides apuntó que el miedo (phobos), el interés personal (kerdos) y el honor (óoxa) motivan a la naturaleza humana.La naturaleza humana (con el miedo, el interés personal y el honor) contribuye, según Tucídides, a la existencia de un mundo donde los conflictos y las coacciones son constantes. Desde los griegos y chinos antiguos, hasta José Ortega y Gasset y su contemporáneo francés Raymond Aron, a mediados del siglo XX, creían que la guerra era inherente a la división de la humanidad, en Estados y otras agrupaciones humanas. De hecho, la soberanía y las alianzas casi nunca se dan en un vacío, sino que surgen a partir de las diferencias y disputas de unos con otros.
Los devotos de la globalización de hoy, escribe Aquilino Cayuela, hacen hincapié en lo que une a la humanidad, pero sólo según ciertos parámetros morales de tolerancia y aceptación de un determinado progresismo; o en la creencia de que una nación democrática significa necesariamente que su política exterior va a resultar mejor y más beneficiosa que la de sistemas autoritarios.La imposición globalista presupone una cierta “religión oficial progresista” basada en la imposición legal de ciertas ideologías multicolor: generismo; LGTB…, neofeminismo; medio-ambientalismo, etc. En definitiva, el colorín utópico recogido en la agenda 2030. Un fantasma, a todo esto, que nos cuesta muchísimo dinero de mantener para que ciertos ineptos de la escena política, nacional e internacional vivan a cuerpo de rey.
Para los realistas la democracia y moralidad no son sinónimos. Máxime una democracia corrompida con “posverdad” y “conglomerados ideológicos” que se autodenominan “progresismo”, dice Cayuela.
Isaiah Berlin les reprochaba, en su discurso La inevitabilidad histórica, que es inmoral contemplar a las naciones y las civilizaciones “como entes más concretos que los individuos que las constituyen”, y que consideren algunas abstracciones como la “tradición o la historia” en abstracto “más juiciosas que nosotros mismos”. Berlin, en respuesta, defiende que el individuo y su responsabilidad moral son primordiales y, por lo tanto, nadie puede atribuir la responsabilidad de gran parte de sus acciones o su destino a factores abstractos como el entorno o la cultura. Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia; no se trata de falsas ilusiones que puedan justificarse aludiendo a fuerzas mayores.

miércoles, 22 de julio de 2026

Hay ideologías que pueden matar el alma

Para el profesor de Filosofía Moral y Política,Pablo Sánchez Garrido, existe una batalla cultural, e incluso espiritual, muy fuerte. Hay ideologías que pueden matar el alma, y eso es un riesgo real y palpable. Creo, dice Pablo Sánchez, que es necesario un doble modelo, armonizar la opción benedictina (proteger lo que hay que proteger, crear oasis donde vivir la fe, estructuras de santidad) con la opción paulina de llevar la fe a la sociedad. La fe es sal, luz del mundo y fermento en la masa. Todo católico tiene una misión paulina, de llevar la fe a los gentiles.

Cuando hay prosperidad se crea también la esperanza

Sergio Vila-Sanjuán escribe en Una heredera de Barcelona: “No puede usted hacer un juicio global de una persona a partir de sus convicciones políticas, porque los hombres somos mucho más que nuestra ideología. —Eso es cierto. Los hombres somos el producto de nuestra biografía. Pero es que nuestras convicciones también nacen de ella.”
“No se mejora nada boicoteando sistemas de trabajo, repliqué, poniendo bombas y haciendo huelgas. Al contrario, así se destruye la prosperidad general de la que el obrero es el primero en beneficiarse. Critican ustedes mucho, y con razón, los desequilibrios de Barcelona, pero cuando hay prosperidad se crea también la esperanza de que los menos favorecidos puedan mejorar su situación, mientras que donde sólo hay miseria nadie puede escapar de ella.”

La verdadera privación es que te traicionen tus propios padres

La verdadera privación es que te traicionen tus propios padres. A un niño le destrozaría la vida verse abandonado y maltratado por las personas en las que más confiaba, escribe Anchee Min en La buena lluvia sabe cuando caer.

martes, 21 de julio de 2026

La metafora

La metáfora es la figura retórico-poética que más atención ha recibido a lo largo de la historia del estudio de la comunicación. No opera exclusivamente en el lenguaje literario, sino también en el lenguaje cotidiano. Su poder es tan grande, que muchos autores la señalan como un instrumento necesario para el conocimiento del mundo y del propio ser humano. Hay cuestiones que no se expresan bien con conceptos, que es como se organiza el intelecto al articular el discurso, sino que han de ser transmitidas mediante imágenes (lo que la metáfora, en esencia, es) que comunican de forma elocuentísima directamente al corazón.


La ideología de género pone en cuestión lo que realmente significa ser humano

La ideología de género pone en cuestión la noción misma de ser, de lo que realmente significa ser humano, e implica que cuando se niega la naturaleza humana desaparece la dignidad humana que le es inherente. La ideología rechaza las categorías biológicas y científicas de masculino y femenino en favor de un individuo que construye un sexo, un “género” de su propia elección. Está en marcha la revolución más íntima, profunda y devastadora de la historia, que alcanza su apogeo gracias a la tecnología. Los ideólogos del género sostienen que la feminidad y masculinidad son construcciones sociales, producto de la imposición de la cultura y la educación, que debe eliminarse para garantizar la igualdad en todos los planos de la vida, incluido el reproductivo y biológico. 
La teoría del género fue impulsada la ONU y sus organismos satélites (OMS, Unicef, Unesco) los que actúan para imponer el programa a escala planetaria. Fue en 1995, cuando el movimiento feminista logró introducirla en los documentos oficiales de la ONU y promover así en todo el mundo, usando el prestigio y el poder intimidatorio de la institución, la denominada agenda de género, para implementar una forma nueva y artificial de concebir la sociedad, la política, la cultura, la educación. Las leyes de género obligan y orientan el pensamiento social. En ellas, se cuestiona la familia por su carácter natural biparental y el matrimonio como institución formada por un hombre y una mujer.La educación es objetivo primordial de la ideología de género. Este pensamiento se pretende introducirlo de modo sistemático y metódico en el ámbito educativo. 

lunes, 20 de julio de 2026

Aprender el arte de amar

“Errar y frustrarse en el amor es lo más terrible, es una pérdida eterna que ni el tiempo ni la eternidad pueden compensar”, decía Sören Kierkegaard (fue un filósofo y teólogo danés). Estamos hechos para amar. Este el gran anhelo de todos.No nos podemos realizar como humanos sin amor. Quizás, por esta carencia, el mundo, con todos sus avances tecnológicos y médicos, está tan deshumanizado.El amor esponsal es el más completo y representativo. Adán experimenta una soledad, que solo será superada por la presencia de Eva: “hueso de mis huesos, carne de mi carne”; ahora, ambos, serán “una sola carne” y podrán ser fecundos y poblar la tierra.Lo propio del amor es el éxtasis que, en griego, significa desplazamiento, salir de sí mismo, y en latín trance, asombro. Este me hace disfrutar, me saca de mi pobreza enriqueciendo al amado. Busca el bien del otro en cuanto otro y, así me alegra y enriquece, me hace feliz. Nada tiene que ver con el egoísmo, con el mero sentimiento. Es tan bonito y enérgico que me compromete en el otro, pasando la prueba del tiempo, yendo hacia la eternidad.
El amor es único, el divino y el humano; es “el amor que mueve el sol y las demás estrellas” en boca de Dante.Compromete alma y cuerpo, sentidos y emociones, voluntad y cabeza. Afecta al hombre entero. Es chispa, fuego y brasa. Es pasión y libertad. Es articulado. No es fácil de definir, sobre todo cuando no se ha experimentado. El amor vale la pena. Por amor comprometemos la libertad, la gastamos dirigiéndonos a su bien; dejamos atrás, con gozo, todo lo que lo puede dañar. A diferencia del mero enamoramiento, de la mera pasión, el amor implica a toda la persona. Exige estar preparado, solo los fuertes pueden amar y defender al amado. Debemos capacitarnos para amar, aprender el arte de amar, escribe Juan Luis Selma.