lunes, 11 de mayo de 2026

No existe una persona mala; existen estados mentales malvados

No hay evidencia científica de que las personas nazcan “malvadas”. No existe tal cosa como una persona mala; en cambio, existen estados mentales malvados.Cualquiera puede llegar a ese estado mental, que está dominado por emociones comunes como el odio, la envidia, la codicia y la ira.  Son un poco como los números de un candado de bicicleta. Así como todos los números tienen que estar alineados para que el candado de la bicicleta se abra, normalmente hay múltiples factores de riesgo antes de que estalle la violencia.  Los factores de riesgo más comunes son ser joven y varón (con mayores índices de agresividad e impulsividad); estar intoxicado con drogas y alcohol; tener antecedentes de conflictos y crisis familiares; tener antecedentes de infracciones a la ley.  Estar en un estado mental paranoico causado por una enfermedad mental también puede ser un factor de riesgo, aunque esto es más raro.
El factor de riesgo más importante para el asesinato es la naturaleza de la relación con la víctima, especialmente un historial de conflictos en la relación.Es bien sabido que las mujeres son asesinadas con mayor frecuencia por sus parejas masculinas o miembros de la familia, y la mayoría de los niños son asesinados por sus padres o padrastros.El asesinato de extraños es poco frecuente, y estos tienden a ser casos en los que los perpetradores tienen graves problemas mentales.
“La disminución de las tasas de homicidios desde 2004 en Reino Unido (algo que también ha ocurrido en Estados Unidos, España, Italia y Alemania) se debe en parte a cambios en los estilos de vida, como la reducción en el consumo de alcohol y el consumo de cannabis entre los adolescentes”, afirma el profesor Manuel Eisner, director del Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge.“También se debe en parte a la influencia de tecnologías como los teléfonos móviles y las cámaras de circuito cerrado de televisión, que añaden vigilancia y oportunidades para encontrar ayuda en situaciones de peligro”. Además, Eisner atribuye la caída a cambios más amplios, como el fortalecimiento de las normas culturales que se oponen al acoso escolar y a la violencia contra las mujeres, las niñas y los niños.Y aunque hay una minoría de personas cuyas mentes no se pueden cambiar, y que siempre serán un riesgo, al prestar atención a las narrativas distorsionadas en la mayoría de los casos, podemos encontrar formas de cambiar esas mentes violentas para siempre, escribe Gwen Adshead, psiquiatra forense.

Todos podemos estar seguros de llegar a la meta

La vida es la misma de siempre, no alterada por los acontecimientos, indiferente a las alegrías y a los dolores del hombre, muda e impenetrable como la Esfinge; pero la escena donde se desarrolla la eterna tragedia cambia constantemente para no hacerse monótona. El mundo en que se vivía ayer no es el mismo en que vivimos hoy. Avanza inexorablemente en el infinito hacia su fin, y nosotros con él. Nadie se baña dos veces en el mismo río, dijo Heráclito. Hay hombres que se arrastran de rodillas, otros cabalgan o devoran el camino en automóvil, otros sobrepasan con aeroplano a las palomas mensajeras. Es inútil darse tanta prisa; todos podemos estar seguros de llegar a la meta, escribe Axel Munthe en La historia de San Michele.

domingo, 10 de mayo de 2026

Los suicidios representan más de 1 de cada 100 muertes en el mundo

Las personas que murieron por suicidio en 2023, se estimó que rondaba los tres cuartos de millón.Eso significa que los suicidios representan más de 1 de cada 100 muertes en el mundo. Pero un mundo donde tantas personas mueren por suicidio no es inevitable. Lo sabemos porque las tasas mundiales de suicidio han disminuido aproximadamente un 40 % desde la década de 1990.

La relación con Dios

El hombre es un ser relacional. Si se trastoca la primera y fundamental relación del hombre, la relación con Dios, entonces ya no queda nada más que pueda estar verdaderamente en orden. De esta prioridad se trata en el mensaje y el obrar de Jesús. El quiere en primer lugar llamar la atención del hombre sobre el núcleo de su mal y hacerle comprender que si no eres curado en esto, no obstante todas las cosas buenas que puedas encontrar, no estarás verdaderamente curado, escribe Joseph Ratzinger.

Las personas actúan en función de sus necesidades y motivaciones y tienen el potencial de crecer y desarrollarse

Abraham Maslow
El psicólogo Abraham Maslow afirmó que las personas actuaban en función de sus necesidades y motivaciones y que tenían el potencial de crecer y desarrollarse a lo largo de toda la vida.Mientras algunos de los primeros teóricos se centraron más en individuos con, por ejemplo, neurosis o problemas psicológicos, lo cual fue muy importante, Maslow se interesó en “las personas a las que les iba bien”. Al irles mejor, al darse cuenta de su creatividad, de su potencial, promovían no solo su propio crecimiento, sino que eso les permitía “hacer bien en el mundo”.Centrarse en personas saludables como una manera de entender el comportamiento y optimizar el bienestar, fue un cambio muy significativo en la disciplina.
El psicólogo explicó que cuando nuestras necesidades más básicas (fisiológicas y de seguridad) están satisfechas, desarrollamos otras necesidades y deseos que, al estar motivados, buscamos cubrir, como el aprecio y el reconocimiento. “En su visión optimista, si alcanzamos la autorrealización, seremos más felices y, por ende, haremos más cosas buenas en el mundo”.Pero a Maslow no le preocupaba el tema de la felicidad, su interés estaba enfocado en el crecimiento personal y en su conexión con nuestra capacidad para hacer buenas cosas.
Muchos de los esfuerzos más recientes en psicología se han basado en el trabajo de Maslow. El sentó las bases de lo que llamamos la psicología positiva.  Ese movimiento se centra en cómo las personas pueden vivir una vida positiva y encontrar un propósito.“Y, al usar su propia creatividad y sabiduría, pueden ayudar a otras personas y marcar una diferencia en el mundo”.
“Mirar dentro de nosotros y descubrir qué nos da una sensación de alegría, incluso en momentos pequeños. ¿Qué comidas nos gustan? ¿De qué temas nos gusta hablar? ¿Qué música nos hace sentir con más energía o felices? El punto de partida debe venir de comprendernos y conocernos a nosotros mismos”, indica Hoffman.Para Baker, gran parte del legado de Maslow es “ver lo que está ahí y también lo que no está”.
“Todavía hay bondad, decencia, gente que se esfuerza por hacer lo correcto y eso es fácil de olvidar, como también es fácil sentirse abrumado por las noticias negativas, de odio, de violencia”.
La gente siente miedo, desesperanza, ansiedad, depresión, pero hay que ver más allá de eso y decir que hay algo mejor.“Siempre he sentido que es un mensaje de esperanza”.

sábado, 9 de mayo de 2026

El poder y la bondad infinitos hacen posible lo imposible

Rudolf Eucken
Rudolf Eucken, escritor y filósofo alemán, premio Nobel de Literatura, escribe que “el alma inmortal cuya salvación está en juego no es una cosa privada de los hombres; su salvación no es un bien al que se puede renunciar, sino que significa un tesoro incomparablemente superior a todos los demás casos, un bien confiado al hombre, el cual no puede abandonarlo bajo ninguna condición. Las relaciones insensibles de un orden eterno hacen llegar inmediatamente su influencia hasta la vida de los individuos, y le dan una profunda seriedad. Pero no la oprimen porque la obra divina crea un mundo del amor y de la libertad y lleva también consigo al individuo. El poder y la bondad infinitos hacen asimismo posible lo imposible. Así, la rigidez de la existencia aislada desaparece en la corriente de vida del nuevo mundo; librándose de la estrechez de un yo rígido, adquiere el hombre un yo más amplio, y más puro. Y, además de la participación en la riqueza inagotable en el nuevo mundo fluye una inmensa alegría y felicidad, que está más allá de todo gozo egoísta y de toda dicha vulgar.”
“Para los pensadores griegos más profundos, la vida temporal es considerada como una reproducción del orden eterno; pero no conocen una introducción de lo eterno en el tiempo, un contacto del tiempo con la eternidad. Esto lo ha cambiado por completo el Cristianismo. Según su doctrina, lo eterno manifiesta toda su profundidad en el tiempo, y con ello establece fines inmensos y produce movimientos poderosísimos. Pues ahora se enciende en nuestra vida una lucha por la salvación o la perdición; ha de tener lugar una gran transformación; debe llevarse a cabo la construcción de un reino de Dios. Sólo esta presencia de lo eterno en el tiempo crea una historia universal y da también a la vida individual participación en la verdadera Historia. La elevación por encima de la existencia presente que así se origina libra al individuo, a los pueblos y a la humanidad entera de la sujeción a una medida dada; a través de conmociones y transformaciones pueden sentar nuevos principios y crear fuerzas originales; pueden combatirse y superarse a sí mismos. Así se injerta en la vida humana para siempre un anhelo profundo y una fuerte esperanza. Pero, a su vez, las numerosas transformaciones traen consigo inconvenientes graves. Queda todavía inexplicado y secreto cómo puede entrar lo eterno en el curso del tiempo sin perder su eternidad; cómo puede lo divino, sin adulterarse, participar en lo humano con sus evoluciones y cambios.”

Los testigos presenciales a menudo se equivocan

El filósofo Karl R. Popper escribe en Conjeturas y refutaciones que “ningún historiador aceptará de manera no crítica los datos de los documentos. Hay problemas de autenticidad, problemas de subjetividad y también problemas como los relativos a la reconstrucción de fuentes anteriores. Indudablemente que hay también problemas que llevan a plantear, ¿estaba el autor presente cuando ocurrieron tales sucesos? Pero no son los problemas característicos del historiador. Puede preocuparse por la confiabilidad de un informe, pero raramente se preocupará por saber si el autor de un documento fue o no un testigo presencial del suceso en cuestión, aun suponiendo que tal suceso perteneciera al tipo de los sucesos observables. Una carta que diga: “Ayer cambié de parecer en lo que respecta a esta cuestión” podría ser del mayor valor como dato histórico, aun cuando los cambios de opinión son inobservables (y aunque podamos conjeturar, en presencia de otros datos, que el autor de la carta estaba mintiendo). En cuanto a los testigos presenciales, son importantes casi exclusivamente en un tribunal de justicia, donde se los puede someter a un interrogatorio. Como la mayoría de los abogados sabe, los testigos presenciales a menudo se equivocan. Esto ya ha sido investigado experimentalmente, con los resultados más sorprendentes. Los testigos más deseosos de describir un suceso tal como ocurrió pueden cometer una cantidad de errores, especialmente si se producen con rapidez hechos muy emocionantes; y si un suceso sugiere alguna interpretación tentadora, entonces, por lo común, esta interpretación deforma lo que se ha visto realmente.”