jueves, 4 de junio de 2026

Estado de bienestar hace confortable la pobreza

“Estado de Bienestar hace confortable la pobreza, y penaliza cualquier intento de salir de la misma”, decía el economista Thomas Sowell. El problema de los sistemas asistencialistas es que generan incentivos perversos: “Para qué cambiar”. Y ahí radica la diferencia entre un Estado que garantiza un nivel de servicios adecuados para la población más desfavorecida y el sistema asistencialista, que penaliza al que lucha. El economista Daniel Lacalle manifiesta que “la subvención constante crea más pobreza. Hace que los trabajadores no se adapten ni busquen nuevas oportunidades de formación y crecimiento; de hecho, se entrega la formación a sindicatos y entes públicos cuyo objetivo es seguir cobrando dicha ayuda, no lanzar personas mejor preparadas al mercado laboral. Es curioso que las subvenciones a la formación de parados aumenten con el número de desempleados, creando un incentivo perverso. Se benefician por el aumento del problema.”
Fernando Sánchez-Dragó comentaba que “el Estado de Bienestar convierte al hombre en súbdito, en oficinista, en funcionario, en niño pitongo de beca permanente, en clase pasiva”.

La libertad total para los lobos es la muerte para los corderos

Tanto la libertad como la igualdad se encuentran entre las metas básicas que los seres humanos han buscado durante muchos siglos; pero la libertad total para los lobos es la muerte para los corderos, la libertad total de los poderosos, de los talentosos, no es compatible con el derecho a una existencia decente de los débiles y los menos dotados.
La igualdad puede exigir la limitación de la libertad de quienes desean dominar; la libertad, sin un poco de la cual no hay elección y por tanto no hay posibilidad de ser seres humanos, tal como comprendemos el término, tendrá que ser constreñida para dejar espacio al bienestar social, para alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos, alojar a los que no tienen hogar, para dejar espacio a la libertad de los otros, para permitir que se ejerza la justicia o la imparcialidad, escribe Isaiah Berlin en su libro El estudio adecuado de la humanidad.

miércoles, 3 de junio de 2026

El talón de Aquiles del reino visigodo fue la disidencia política

Don Pelayo

Escribe el historiador Stanley G. Payne que “el talón de Aquiles del reino visigodo fue la disidencia política, a menudo intensa y violenta. Fue la tónica del siglo VII y de los primeros años del VIII, coincidiendo con una sequía importante, epidemias y una mortandad elevada. Estas fueron las condiciones que permitieron la conquista islámica, que tuvo lugar entre los años 711 y 718, y que cambió la historia de la Península para siempre.La España musulmana y el fin del reino visigodo. Solo un reducto de territorio peninsular, el reino astur, con el rey Pelayo a la cabeza, se defendió con éxito de la invasión y venció a los musulmanes en Covadonga. El resto de la Península se integró, primero como un emirato del gran imperio árabe, el califato de Damasco, y luego, a partir de 756, como el emirato independiente de al-Ándalus, con capital en Córdoba y encabezado por Abderramán I (756-788), único superviviente de la matanza de la familia Omeya en Damasco.”
“Se ha creado el gran mito de que al-Ándalus en la época medieval era un paraíso de tolerancia y multiculturalismo, una visión que resulta anacrónica y falsa. A lo largo de su historia, cada vez hubo menos tolerancia en al-Ándalus, hasta que, a finales del siglo XII, la población cristiana o había huido, o había sido deportada a África, o había sido masacrada. Al-Ándalus, de hecho, llegó a ser menos tolerante que el Medio Oriente árabe tanto con los judíos como con los cristianos.”

Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Sófocles habló en Atenas deleitándose en la libertad de pensamiento que le brindaba una política justa. Sin embargo, también advirtió del peligro de despreciar las leyes que son más antiguas que la ciudad, tan antiguas como el hombre. Hoy en día nos olvidamos que hay leyes tan antiguas como el hombre y nos desentendemos completamente de ello.
Podemos leer en el epitafio de los trescientos espartanos que dieron su vida defendiendo el paso de las Termópilas contra el invasor persa: “ Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes” ( Las guerras médicas de Heródoto). Sócrates condenado a muerte injustamente no intentará escapar. La ley de la ciudad, aunque aplicada injustamente, le inspiraba respeto, e incluso amor.


El secreto masónico y el Misterio católico

Contrariamente a lo que ocurre en la masonería, cuyo ritual está esencialmente ligado al secreto, la religión católica está fundada sobre el Misterio, escribe Serge Abad Gallardo.El Secreto, en el sentido que le da la masonería, es un conocimiento de tipo esotérico al cual el iniciado llegará por la práctica del ritual, y que ostentará a título estrictamente individual. Se trata pues de un conocimiento personal que no es compartible. En eso, la masonería se opone fundamentalmente a la religión católica, que profesa públicamente tanto su fe en Dios como su liturgia.  profesa públicamente tanto su fe en Dios como su liturgia.El Misterio, en el sentido de la religión católica, participa de una trascendencia. Es el dominio de lo divino y ese divino no es ininteligible. El Señor marcha delante de los fieles y los guía en el camino que lleva al Misterio. Le dice Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.” Lo divino interviene en la vida cotidiana del cristiano a través de la Eucaristía. El Misterio interviene así al final de un proceso que la Iglesia católica ha denominado “transubstanciación”. No se trata, pues, de simbolismo alguno, de la expresión de un mito o de una metáfora, pues Jesús mismo está presente en el curso de la Eucaristía: "Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida" (Jn 6, 55-56).

Qué diferencia con la adhesión del masón, que se apoya en un mito, el de Hiram, enteramente inventado, totalmente ficticio y desprovisto de todo valor, tanto histórico como fáctico “Todo el mundo sabe hoy que Hiram es ante todo un mito y que no existe rastro alguno verdadero de la construcción del maestro arquitecto”. Esto es lo que me permite decir, manifiesta Serge Abad Gallardo, que, si bien es posible hablar de una verdadera fe católica, no puede, por el contrario, hablarse de otra cosa que de “compromiso” masónico. 

martes, 2 de junio de 2026

El éxito de Estados Unidos en materia de inmigración y el fracaso de Europa

Al comparar el éxito de Estados Unidos en materia de inmigración con el fracaso de Europa, explica que la diferencia se resume al realismo norteamericano frente a la ingenuidad europea. Los pilares de la inmigración estadounidense fueron la integración y el empleo; los funcionarios de Europa pensaron que estaban haciendo un favor a los inmigrantes al no exigir ni una cosa ni la otra. En Estados Unidos los inmigrantes tienden a abandonar sus idiomas nativos y a adoptar el ingles relativamente rápido. En Europa muchos hijos de inmigrantes apenas son capaces de chapurrear la lengua del país en que nacieron. En Estados Unidos los inmigrantes tienen más probabilidades de pasar a formar parte de la mano de obra, y de recibir mejores salarios, que en Europa. Mientras en Estados Unidos se anima a los inmigrantes a convertirse en miembros de pleno derecho de la sociedad en Europa a los hijos y nietos de los inmigrantes, nacidos en Europa se les llama inmigrantes de segunda y tercera generación.La clase dirigente europea prefiere que sus minorías no se integren del todo. Europa siente una profunda inquietud ante la idea de que “ellos” se conviertan en “nosotros”. La clase dirigente europea ha sido reacia a poner en cuestión las tradiciones más reprensibles que han traído a Europa los inmigrantes. 


Referencia: Mientras Europa duerme de Bruce Bawer

La única cuestión que interesa

Manuel Fraijó

No se puede entender que la trascendencia del ser humano acabe definitivamente con la muerte. Es como pensaba Johann Gottlieb Fichte. El profesor de filosofía de la religión en la UNED, Manuel Fraijó, explica muy bien su sentir: “Fichte pensaba que el hombre no puede estar destinado a ser un mero “portador de fardos.” Como Kant, Fichte auguraba al hombre una paz perpetua. Se resistía a que “la vida consista en comer y beber, para volver luego a tener hambre y sed y poder de nuevo comer y beber hasta que se abra ante mis pies el sepulcro y me trague, y ser yo mismo alimento que brota del suelo. No me resigno a que todo gire en torno a engendrar seres semejantes para que también ellos coman y beban y mueran y dejen detrás de sí otros seres que hagan lo mismo que yo hice”. “No es necesario acumular trazos patéticos de la vida como el que nos ofrece Fitche. Pero sería fácil hacerlo. Mircea Eliade evoca el terror de la historia. Y Bloch se rebelaba, “por dignidad personal”, contra la sangrante evidencia de que el hombre acaba igual que el ganado”.Cuentan que cuando Paul de Man estaba en su lecho de muerte, rodeado de alumnos, todos ellos estructuralistas que no dejaban de hablar del estructuralismo, de repente dijo: “¡No puedo más! La única cuestión que interesa es saber si existe o no Dios”.
Parece claro entonces que el fantasma del absurdo acecha y que a veces se impone. Es entonces cuando para muchos la vida aparece carente de todo sentido. Según Paul Tillich a ello contribuye lo que él llama la ‘falta de profundidad‘, es decir, una existencia en la que no hay ninguna clase de espiritualidad y que se vive sin esperanza. Una sociedad en la que impera el reino de la banalidad, el “cinismo de la obviedad”, que carece incluso de capacidad de asombro y que se resiste a reconocer con humildad que todo lo que nos rodea nos supera absolutamente porque es en realidad un enorme misterio.