domingo, 11 de octubre de 2026

La policía británica ha arrestado a más de 60.000 británicos por delitos relacionados con la libertad de expresión

La policía británica ha arrestado a más de 60.000 británicos por delitos relacionados con la libertad de expresión en tan solo cinco años, e incluso se ha detenido a personas por publicaciones en TikTok. Los defensores de la libertad de expresión calificaron la represión de "orwelliana" ante el temor de que la policía esté censurando demasiado las conversaciones cotidianas.
Un informe de Big Brother Watch revela que 62.199 personas fueron arrestadas en los últimos cinco años, de las cuales 18.510 fueron acusadas y 12.292 condenadas, según ha revelado el Mail on Sunday. Los activistas aceptan que muchos casos son legítimos, incluidos los relacionados con la violencia doméstica, pero argumentan que las leyes redactadas de forma demasiado amplia han desatado una ola de actuación policial excesivamente celosa.
“La libertad de expresión es una piedra angular de la democracia británica. Nadie debería ser arrestado por un tuit o una publicación en Facebook”, afirma el portavoz de Interior de la oposición, Chris Philp, político británico y miembro del partido Conservador.

Los dioses ajenos no os concederán descanso

Se ha dicho con verdad que “el camino del infierno es ya un infierno”; se cumplen aquellas palabras del profeta Jeremías a quienes se sentían deslumbrados por los ídolos de las naciones vecinas. “Los dioses ajenos, decía el profeta Jeremías, no os concederán descanso”, (Jer 16, 13).


Platón reconocía el poder subversivo de la palabra en la revuelta política

A veces, la línea que separa filosofía y literatura es borrosa y permeable, como señala Ignacio Gómez de Liaño en su libro Filosofía y ficción al poner sobre la mesa una pregunta: “¿Es 'La República' de Platón una obra de ficción o de filosofía?”. Un clásico de la literatura es un libro que define a su tiempo. Es un texto que tiene muchas lecturas y que siempre deja una enseñanza. La evolución del pensamiento ha quedado impresa en extensos tratados filosóficos y también en la creación artística, en la pluma de grandes escritores. De la Edad Media al Renacimiento, de la Ilustración al Humanismo del siglo XIX, la filosofía política, la reflexión crítica y la literatura han confluido de muchas maneras y en distintos momentos. 
El pensamiento filosófico en la forma estética de narrativa, teatro o poesía puede revolucionar el mundo más de lo que creemos. Platón ya reconocía el poder subversivo de la palabra en la revuelta política. A lo largo de la historia, la trascendencia moral de la ficción literaria ha alcanzado cotas muy altas al dotar de mayor brío y vivacidad a la reflexión.

sábado, 10 de octubre de 2026

Al niño le cuesta aceptar que la madre se ocupe de los hermanos

“Al niño le cuesta aceptar que la madre se ocupe de los hermanos, de los más pequeños. De todos modos, siempre necesita que, de tanto en tanto, la madre se preocupe sólo por él, que por un momento lo trate “como si” fuese hijo único. Quiere tener la sensación de que le es esencial, como ella es esencial para él. Todo niño, en el fondo de su corazón, cree o espera ser el predilecto. Por otro lado, toda madre ama de manera total a cada uno de sus hijos y cada uno de ellos tiene la misma importancia para ella. En cada hijo ama una entidad individual, específica, absolutamente única e inconfundible. Sin embargo, no hay simetría, porque la madre necesita a todos sus hijos, mientras que cada uno de éstos necesita de ella, pero podría prescindir de los demás”, escribe Francesco Alberoni, catedrático de Sociología. “El niño es “celoso”, pero los celos no se refieren al objeto de amor sino al rival. El niño está celoso de los hermanos, del padre. No está celoso de la madre.”

La libertad está limitada por deberes y compromisos

Libertad de espíritu no es “pretexto para la carne” (cfr. Ga 5,13), ni actuar conforme a los propios caprichos o en resistencia a cualquier norma, porque la libertad de todas las personas humanas está materialmente limitada por deberes naturales y compromisos adquiridos (familiares, profesionales, cívicos, etc.), dice Fernando Ocáriz. Se trata, más bien, de “fortalecer el aprecio por una libertad no arbitraria, sino verdaderamente humanizada por el reconocimiento del bien que la precede”, manifiesta Benedicto XVI, una libertad reconciliada con Dios. Crecer en el amor, añade Fernando Ocáriz, es crecer en libertad de espíritu, es ser más libre. Con palabras de santo Tomás de Aquino: “Cuanto más intensa es nuestra caridad, más libres somos”

viernes, 9 de octubre de 2026

Ocurrió un 4 de julio de 1776

Ocurrió un 4 de julio de 1776 (el mismo año en que se publicó La riqueza de las naciones), cuando los patriotas norteamericanos, liderados por el brillante pensamiento de Thomas Jefferson, se dotaron a sí mismos de la Declaración de Independencia, madre de todas las constituciones que vinieron después, incluida la francesa.“Todos los hombres han sido creados iguales” redactaba Jefferson para señalar luego que estos mismos hombres “recibieron de su Creador ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Aquellas palabras señeras puestas sobre papel por los virginianos resultaron ser el aldabonazo de partida para todos aquellos que sentían como ética necesaria la defensa de la dignidad y la libertad del hombre. No se quedaron ahí. El mismo Jefferson, junto con George Washington, John Adams, Benjamin Franklin y todos los demás, se ocupó, a la vez que tenía no menos de siete hijos con su antigua esclava Sally Hemings, de propinar conveniente carpetazo y una por una a todas las lacras del Antiguo Régimen. Instauró el hábeas corpus, hizo eliminar de los presupuestos estatales las dotaciones destinadas al clero, declaró anticonstitucional toda ley contra la extranjería, abolió los delitos de pensamiento (“una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla”), abogó siempre por la función terapéutica de la cultura. “No se debe ser demasiado severos con los errores del pueblo, sino tratar de eliminarlos por la educación”. Contribuyó a fundar un país cuyas instituciones y leyes constituyeron por mucho tiempo espejo para los espíritus libres de todo el mundo. De hecho, La democracia en América de Alexis de Tocqueville se escribió sobre todo como aviso político destinado a señalar certeramente hacia donde debían tender las acciones legislativas en la Europa de su tiempo.

Los que viven de la política y los que viven para la política


Max Weber distinguió a aquellos que vivían de la política de los que vivían para ella. Solo los que viven para la política pueden entenderla como una llamada. Vale la pena repetir aquí las palabras finales que dirigió a aquellos estudiantes: La política es como la presión constante y lenta que se necesita para hacer un agujero en una superficie dura. Requiere tanta pasión como perspectiva. No cabe duda de que la experiencia histórica ha confirmado que el hombre no habría logrado lo posible si una y otra vez no hubiera intentado alcanzar lo imposible. No obstante, para lograr esto un hombre debe ser un líder, y no solo un líder sino también un héroe, en el sentido más sobrio de la palabra. E incluso aquellos que no son ni líderes ni héroes deben armarse de una resolución lo suficientemente sólida como para afrontar incluso la desaparición de toda esperanza. Esto es necesario ahora mismo, o de lo contrario los hombres no serán capaces de lograr ni siquiera lo que es posible alcanzar hoy. El único que puede asegurar haber escuchado la llamada de la política es aquel que no va a sucumbir cuando, desde su punto de vista, el mundo sea demasiado estúpido o simple para lo que él quiere ofrecer. Solo aquel que, frente a todo esto, pueda decir “A pesar de todo” ha sentido la llamada de la política.