martes, 14 de abril de 2026

La democracia española está teledirigida por instituciones que han sustraído la soberanía nacional a los Estados


Cristina Martín Jiménez, escritora y periodista, experta en el Club Bilderberg, cuenta en su libro Los planes del club Bilderberg para España que “la democracia española está teledirigida por instituciones que han sustraído la soberanía nacional a los Estados. La Unión Europea es una maraña de pactos, tratados y Constituciones sobre la que no se informa ni explica a los ciudadanos, y que hace imposible la existencia de soberanías. Ya no hay países soberanos y muchos no se han percatado aún de la trampa en la que hemos caído, como lo hizo saber el sucesor de Trichet, Mario Draghi, a finales de octubre de 2012, cuando expresó que “muchos Gobiernos deben darse cuenta de que perdieron su soberanía nacional hace tiempo”, de manera que el parlamento español puede decir misa, pero quien reparte las hostias es otro. ¿Y quién reparte las hostias en esta misa de difuntos? Una entelequia llamada Bruselas. “La eurozona tiene que mejorar la gobernanza fiscal y económica y acordar la unión bancaria”, aseguraba Trichet en la entrevista.”
“Europa se convierte en un bloque dirigido por unas personas estratégicamente colocadas en las cimas de unas instituciones controladas por sociedades llamadas Bilderberg, Comisión Trilateral y Council on Foreign Relations. El resultado de la estrategia se ha repetido varias veces a lo largo de la historia de la humanidad. Si controlas a las personas que mandan en esas instituciones, controlas el bloque entero, es decir, un territorio formado por quinientos millones de personas que desconocen quién toma las decisiones, quién gestiona su dinero, sus impuestos, las leyes laborales que condicionan su trabajo, así como sus pequeñas y medianas empresas. Quinientos millones de personas a las que se les pretende hacer creer que los representantes políticos que han votado en las urnas de la democracia son quienes toman las decisiones. Millones de personas con nombres, apellidos, familias y una vida por desarrollar que desconocen que hay otros pactos, otras decisiones, que se consensúan en reuniones secretas de las que no son informados, y que presionarán a los Gobiernos elegidos en las urnas.”

Una ciudad repleta de tullidos y lisiados, de mal y demás

 Hilarie Belloc 
Contaba Sir Arnold Lunn en su ensayo Recuerdos de Hilarie Belloc que“si hubiera continuado confiando solo en mis sentimientos y emociones, quizá ahora no creería en la inmortalidad; pero puedo decir con Belloc que en cuanto a las dudas de mi alma, he descubierto que son falsas, un estado de ánimo, no una conclusión. Mi conclusión, y la de todos los hombres que la han visto alguna vez, es la Fe, colectiva, organizada, un ente, una enseñanza. Una cosa, no una teoría. Eso”. 
Lunn citando a Belloc en el epígrafe de su libro Dentro de esa ciudad escribe que“existe una ciudad repleta, como todas las ciudades, de tullidos y lisiados, de mal y demás; pero es la Ciudad de Dios….En la tierra no hay dos ciudades así. Solo hay Una…Dentro de ese hogar, el espíritu humano tiene un techo y un fuego; fuera de el la noche.”


lunes, 13 de abril de 2026

La belleza es digna de ser amada

La belleza es digna de ser amada, pero el amor que se profesa a la belleza es de un tipo especial. No busca hacerse con su objeto, sino que mantiene la distancia que hace posible disfrutar contemplándolo, afirma el filósofo Rémi Brague.
Los monjes en la Edad Media, cuenta Brague, nunca soñaron con hacer algo cultural, y mucho menos con construir una cultura o una civilización cristiana. hasta puede que algunos pensaran que sus obras y su trabajo estaban condenados a desaparecer en un futuro más o menos cercano. Pero esto no les impidió ocuparse de la conservación y promoción de los bienes culturales e incluso de la innovación. Los monjes tenían una visión del mundo como creación de Dios bondadoso y cuya creación era fundamentalmente buena. 


¿Otro comunismo?

“Mientras mil millones y medio de imbéciles en Occidente suspiran, se manifiestan, roban, vociferan, escriben, se desnudan, se dejan crecer la barba, hacen el amor en público, tiran cócteles molotov para realizar su ideal. Las mujeres no tienen otra cosa que hacer. Pero si te pones a pensar en los mil millones y medio, te vuelves loco”, escribe Nicolae Steinhardt.
“¿Otro comunismo? ¿Como si en otro lugar hubiera sido distinto? Cuando lo hagamos nosotros será otra cosa….ilusiones, bobadas. Vais a trabajar siempre con los mismos elementos. Y llegareis al mismo punto. Al mismo racismo social, no menos marxista que leninista (aunque seas, quizá, un hombre cabal, aunque la burguesía haya desempeñado un papel progresista, no hay nada que hacer; eres como eres y, como no puede ser de otra forma, hay que condenarte).”
“Así es; no hay otro, dice Steinhardt. Vengativo. Mezquino. Apestoso. Barriobajero. Rencoroso. Devoto de las trinidad del odio, sospecha, envidia. Con la lengua de una verdulera y el odio de un sirviente. La sociedad del bienestar, en que la cocina es el hornillo en el pasillo. Los demonios saben muy bien como encarnarse, no es casualidad.”

domingo, 12 de abril de 2026

Gastar dinero para que sea pagado por la posteridad, no es más que un fraude futuro a gran escala

En opinión de Buchanan, tiene sentido afirmar que un gasto deficitario (en cualquier proyecto que produzca pocos beneficios a las generaciones posteriores) impone una carga injusta a dichas generaciones. Thomas Jefferson tenía razón cuando afirmaba que “el principio de gastar dinero para que sea pagado por la posteridad, no es más que un fraude futuro a gran escala”.


El amor es totalmente diferente a la ética de la equidad

Erich Fromm, filósofo y psicoanalista escribe que la norma bíblica de de “ama a tu prójimo como ti mismo” es totalmente diferente de la ética de la equidad. Significa amar al prójimo, sentirse responsable de él y uno con él, mientras que la ética equitativa significa no sentirse responsable y unido, sino distante y separado; significa respetar los derechos del prójimo pero no amarlo. 

El islam nunca habría existido sin el cristianismo

G. K. Chesterton escribe en su libro Por qué soy católico que “el cristianismo no es una religión, es una Iglesia. Puede que exista una religión musulmana, pero a nadie se le ocurriría hablar con naturalidad de una Iglesia musulmana. Es posible que el budismo sea una religión, pero nadie lo llamaría la Iglesia budista. Incluso cuando se evita el término se está confirmando su validez; nadie que odie a la Iglesia carece de una idea sobre lo que es una iglesia. Esa idea es una combinación de cosas que, sin embargo, constituyen realmente una sola, y esa sola cosa en realidad es una, sólo hay una especie, ilustrada por un único individuo.”….“Cuanto más sabemos sobre el gran movimiento musulmán, mejor comprendemos que originalmente fue una revisión del cristianismo que desembocó en una simplificación, bastante parecida a la del arrianismo. De las otras religiones llamadas orientales, muchas de ellas existían ya antes de la aparición del cristianismo, y prácticamente todas hubiesen podido existir sin él. Considero innegable, en cambio, que el islam nunca habría existido sin el cristianismo, del mismo modo que es una obviedad decir que el calvinismo o el lolardismo o el luteranismo jamás habrían existido sin el cristianismo. De igual modo, tampoco puede decirse que el movimiento musulmán haya sido anticristiano, en el sentido actual del término. Los musulmanes pusieron a Cristo en un sitial moralmente tan alto como el que le asignaron los unitarios.”
“Es perfectamente posible ser pagano y odiar a la Iglesia, como es igualmente posible ser pesimista y odiar el universo. Pero que Iglesia hay una es tan cierto como que uno es el universo, y no es de sabios andar por ahí buscando su réplica.”