domingo, 5 de julio de 2026

¿Derrotar a los cárteles mexicanos?

Dos décadas de una “guerra contra las drogas” liderada por el ejército no han acercado al país a la paz, sino que han provocado índices récord de violencia. Cientos de miles de personas han sido asesinadas, decenas de miles desaparecidas y muchas más desplazadas forzosamente. Sheinbaum ahora intenta lograr un difícil equilibrio, confiando aún en el ejército como el baluarte más eficaz del Estado contra los grupos criminales, pero también fortaleciendo los organismos de inteligencia e investigación como parte de una estrategia integral para disminuir el poder político y económico de estos grupos. Sin embargo, las agencias de investigación fracasaron en su trabajo en el escondite de El Mencho, desperdiciando la oportunidad de descubrir las conexiones entre el cártel de Jalisco y las autoridades estatales. Si la guerra contra las drogas de México pretende lograr algo más que victorias militares efímeras, el gobierno debe expulsar a los grupos criminales de las zonas que controlan y desmantelar las redes de apoyo que los mantienen a flote. Sheinbaum comprende lo que se necesita para obtener resultados duraderos. La cuestión es si podrá manejar la resistencia política interna y la complicada relación con Washington lo suficientemente bien como para lograrlo.
Sheinbaum basó su campaña en la continuidad con la agenda de López Obrador, pero una vez en el cargo, reajustó rápidamente la política de seguridad. Las autoridades han arrestado a más de 50.000 presuntos "generadores de violencia", como los denomina el gobierno. La mayoría son delincuentes de bajo nivel acusados de posesión de armas o delitos relacionados con las drogas. La población carcelaria ha aumentado drásticamente en todo el país, con más del 40% de los reclusos a la espera de sentencia, según datos del gobierno. La detención preventiva mantiene a muchos presuntos delincuentes encarcelados durante largos períodos, incluso en ausencia de casos judiciales sólidos en su contra. El gobierno también ha puesto en el punto de mira a figuras de alto nivel y ha transferido a decenas de ellas a custodia estadounidense. La fuerza es solo una parte del enfoque de Sheinbaum. La segunda parte es la inteligencia y las investigaciones, y se basa en la creencia de que las mejoras en ambas pueden lograr lo que el ejército por sí solo no ha conseguido: desmantelar las estructuras políticas y financieras que sustentan el crimen organizado. 
Recientemente, algunos medios de comunicación han sugerido que las actividades de la CIA en México podrían ir mucho más allá del intercambio de inteligencia e incluir acciones letales encubiertas dirigidas contra miembros específicos de cárteles. Ambos gobiernos han negado estos informes.
El verdadero éxito dependerá menos del número de tropas desplegadas, drogas incautadas, sospechosos capturados o cabecillas desmantelados que de la capacidad del gobierno mexicano para descubrir y desmantelar los entramados políticos y económicos que involucran a funcionarios corruptos y empresarios de cuello blanco, los cuales han permitido que los grupos criminales crezcan en poder durante décadas.

Fuente: foreignaffairs (David Mora)

Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial

Tradicionalmente se cree que fueron los jesuitas los que establecieron el barroco como estilo escogido por la iglesia de la contrarreforma. Sin embargo, de hecho, los jesuitas no favorecieron ningún estilo específico, pues la orden, en esta época, aún era pobre y dependía de los buenos deseos y del gusto de sus mecenas. El mismo barroco era la respuesta de una nueva generación de artistas y mecenas a las necesidades de un catolicismo cada vez más confiado en sí mismo y a las limitaciones y posibilidades artísticas del arte manierista.
Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial. Una profusión de luz, color y ornamentaciones, de pilares de mármol y retablos dorados, que disfrutaban de la nueva libertad que el manierismo había llevado al arte, aunque desplegando aquellos elementos de dinamismo y unidad de los que había carecido tan conspicuamente el manierismo. Todo el desarrollo artístico de la Iglesia romana, a través de un manierismo depurado y refinado, hacia las afirmaciones espectaculares del barroco señalaba cómo la reforma católica era mucho más que una mera reacción defensiva contra las fuerzas del protestantismo y del paganismo. Al participar en el mismo movimiento de regeneración espiritual que había dado lugar al nacimiento del propio protestantismo, la reforma católica se enfrentó con muchos de los mismos problemas y estuvo sujeta a las mismas tensiones. Ambas religiones tuvieron que enfrentarse con el problema fundamental de su relación con los logros y los valores del renacimiento. Ambas estaban inspiradas, al menos parcialmente, por una repulsa contra los ideales del renacimiento, como se demostró por su primera reacción austera al sensualismo del arte del renacimiento y por su acentuación de la depravación y de la dependencia del hombre cuando los humanistas del renacimiento habían proclamado su autonomía y sus infinitas posibilidades, escribe el historiador J. H. Elliott.

Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta

C.S. Lewis
“Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta”, dice C.S. Lewis.Quizá aquí encontramos una clave del descrédito de la amistad en nuestra época. La amistad sólo es posible caminando juntos, en compañía.
La amistad no es democrática. No puede exigirse como un derecho ni esgrimirse como una herida. No permite tasaciones igualitarias, ni repartos equitativos. Ni siquiera los propios amigos experimentan igualdad entre ellos. Lewis recuerda que “cada miembro del círculo, en lo íntimo de su corazón, se siente poca cosa ante todos los demás. A veces se pregunta qué pinta él allí entre los mejores. Tiene suerte, sin mérito alguno, de encontrarse en semejante compañía; especialmente cuando todo el grupo está reunido, y él toma lo mejor, lo más inteligente o lo más divertido que hay en todos los demás”. 


sábado, 4 de julio de 2026

La necesidad de una educación liberadora que se dirija a la excelencia

Hay un abismo entre el fin fundamental de la educación (florecer, prepararlos para que puedan sacar lo mejor de sí) y el utilitarismo reinante en el que vivimos. Siguiendo la estela de los clásicos, el profesor de filosofía Eduardo Infante defiende la necesidad de una educación liberadora que se dirija a la plenitud y excelencia. Lo que encontramos habitualmente es algo muy distinto; una “educación” que te prepara para la vida laboral, y no para la vida (lo que Gregorio Luri ha tildado de oficinas de colocación). Mediante una educación utilitarista convertimos a los estudiantes en objetos del mercado, en vez de en sujetos libres y autónomos. Hay una diferencia fundamental entre “saber” y “saber hacer”, que por sí solo, nos da una visión reduccionista del ser humano, equiparándonos a piezas hechas para un engranaje.Educar en las distintas virtudes resulta un paso imprescindible para forjar estudiantes críticos y libres. Pero vivir una vida virtuosa requiere un esfuerzo y precisa un modus operandi particular que choca con tres grandes monstruos que campan a sus anchas en la sociedad contemporánea, el individualismo, el hedonismo y el relativismo. 
El modelo actual es el influencer. Se ha trasladado el foco desde la virtud y el buen juicio a la riqueza y la fama. La vida (sumamente expuesta) del influencer solo nos conduce al mercado. Se promueve una suerte de religión del consumo, ropa, productos de belleza, viajes únicos, experiencias… Consumir está asimilado a tener éxito, y es una actividad que nunca cesa, es una espiral inacabable a golpe de clic. “El camino del tiktoker, escribe el profesor Infante, es cómodo, breve, sencillo, no exige esfuerzo y, sobre todo, tal como él mismo señala, es inmediato”.


Martin Luther King

“El 5 de  diciembre de 1955, un joven negro se convirtió en uno de los padres fundadores de Estados Unidos. Tenía veintiséis años y sabía que el papel que estaba asumiendo tenía una posible pena de muerte». Con esta frase Jonathan Eiginicial, inicia su biografía de biografía de Martin Luther King (King. The Life of Martin Luther King).King “sabía que no hay nada más majestuoso que el coraje decidido de las personas dispuestas a sufrir y sacrificarse por su libertad y dignidad”. King consiguió en 1963 reunir a más de 250.000 manifestantes en Washington, D.C. Y allí pronunció su famoso discurso “Tengo un sueño”, en el que imaginaba un mundo en el que las personas ya no estuvieran divididas por su raza. Tan fuerte fue el movimiento que King inició que el Congreso promulgara la Ley de Derechos Civiles en 1964.
“Tengo un sueño”, discurso de Martin Luther King, Jr., pronunciado el 28 de agosto de 1963, durante la Marcha sobre Washington fue una llamada a la igualdad y la libertad y se convirtió en uno de los momentos definitorios del movimiento por los derechos civiles y uno de los discursos más icónicos de la historia estadounidense. Otro de los problemas que intentó resolver King fue conseguir una vivienda sin discriminación racial. En esta línea King escribió que “la nota que más claramente nos indica el residuo de racismo que la sociedad alberga contra nosotros es precisamente la respuesta que la Norteamérica blanca viene dando al problema de la integración de la vivienda. En este punto, la fuerza de los prejuicios, el miedo y el absurdo llegan a adquirir unas proporciones gigantescas”.  King no concebía que los negros estuvieran confinados en los guetos. Es decir, no concebía que a los negros los ignoraran deliberadamente, y los hicieran invisibles.Fruto de esta lucha el Congreso aprobó en 1968 la Ley de Vivienda Justa.En la noche del 4 de abril de 1968, King fue asesinado vilmente mientras estaba de pie en el balcón de la habitación 306 del motel Lorraine, en Memphis, Tennessee, donde iba a encabezar una marcha de protesta en solidaridad con los trabajadores de la basura en huelga en esa ciudad.

viernes, 3 de julio de 2026

El amor nos une sin atarnos

Dirá el filósofo Frédéric Lenoir que “el amor nos une sin atarnos. Nos compromete sin aprisionarnos. Nos hace temblar sin inculcarnos miedo. Llorar sin cerrar nuestro corazón. El amor nos hace desear sin poseer. Nos encadena y nos libera. Nos afianza y nos abre al universo entero”.


Una nueva coreografía, una danza de la vida

El Papa Francisco en Portugal decía a los jóvenes que “estar insatisfechos, en este sentido y en su justa medida, es un buen antídoto contra la presunción de autosuficiencia y contra el narcisismo”. “No nos alarmemos si nos encontramos interiormente sedientos, inquietos, incompletos, deseosos de sentido y de futuro. Necesitamos mantener esa “memoria del futuro”, sin ceder a la tentación de detenerse en un oasis que en realidad es un espejismo”. ¿Y cuándo sucede esto? Explica Francisco a los jóvenes: “Cuando sustituimos los rostros por las pantallas, lo real por lo virtual; cuando, en lugar de las preguntas que desgarran, preferimos las respuestas fáciles que anestesian; y las podemos encontrar en cualquier manual de trato social, de cómo comportarse bien. Las respuestas fáciles anestesian”.
El Papa propone “buscar y arriesgar”. Precisamente en un momento de grandes desafíos para el mundo. Presenciamos quejidos dolorosos porque estamos como en una especie de parto, o también al comienzo de un gran espectáculo que necesita una “nueva coreografía”, una danza de la vida, que venza la tentación del miedo y de la auto-preservación (el encerrarse en uno mismo y en sus seguridades).