domingo, 17 de mayo de 2026

La religión cristiana es totalmente inverosímil

Jean Guitton
Escribe el filósofo Jean Guitton que“la religión natural es una ascensión del hombre hacia Dios. Propone una autorealización del hombre. Dios es una meta, como la cima de la montaña es una meta para el alpinista….En el cristianismo Dios se impone. No significa que nos tiranice, pero si entra en nuestra vida sin pedirnos permiso. Querríamos organizar tranquilamente nuestra subida al cielo. Dios se permite bajar del cielo a la tierra….Nunca hubiéramos inventado semejante religión. La religión cristiana es totalmente inverosímil. Pero solo se puede creer lo inverosímil. Ya que lo verosímil no sería, según toda probabilidad, más que un producto humano…..Un hombre que nace de una virgen, un Dios que se hace hombre, ¿es fácil de creer? La costumbre puede hacernos encontrar naturales afirmaciones extrañas, pero la reflexión nos saca del entorpecimiento. Frente a tales anuncios la primera reacción es la incredulidad. Es una reacción de toda persona normal, equilibrada, razonable, sana.” 
“Pero el significado de los acontecimientos bíblicos, es inseparable de la realidad histórica. “Yahvé dijo a Abraham”. La cosa comienza así. Dios dice. El significado no está principalmente en lo que se va a decir, sino en el hecho de que Dios diga. El significado no está tampoco en la idea de un Dios que habla, sino en el hecho de que efectivamente Dios habla. Y la salvación no consiste en convencerse de la idea de un Dios que habla, sino en escuchar la Palabra efectiva de ese Dios que efectivamente ha hablado…..Solo hay belleza moral efectiva en el evangelio si suponemos que se trata de una realidad histórica. Por ejemplo el perdón de Jesus a los verdugos. Si se trata de un perdón histórico real, es un conmovedor milagro moral; si se tratase de un relato edificante, no sería más que una sosa letanía. A una verdad histórica no se puede llegar más que por los testimonios. La fe es algo más sencillo de lo que imaginamos. Leo y oigo proclamar los Evangelios; supongamos que encuentro testimonios sinceros y verídicos de lo que pasó en Palestina en tiempos del gobernador Poncio Pilatos; además recibo al mismo tiempo el misterio de la fe y las razones por las que creer. Los milagros de Cristo revelan su divinidad y la atestiguan, como enseña el propio Jesus en el discurso sobre los testimonios….¿Alguien puede decir lo que puede reemplazar, como razón de creer, el espectáculo grandioso de todos los milagros, ya sea de Jesús en persona, ya sea de Jesús continuado en todos los santos: curaciones, profecías, conversión moral y es piritas, santidad, etc?…..El milagro verdadero es la aparición del amor y del perdón en un mundo frío.La aparición del amor se también en el milagro y no se daría realmente sin él.”

Los católicos fueron perseguidos como animales a los que se da caza

John Knox 
Cuenta el historiador Francisco García del Junco que “en la Reforma de la Iglesia Escocesa en el siglo XVI, su líder John Knox condenaba a muerte a los católicos sorprendidos asistiendo a Misa por tercera vez y decía: “todo lo que nuestros adversarios católicos hacen es diabólico”. Y Lutero afirmó que “si tuviera a todos los frailes franciscanos católicos en una sola casa, les prendería fuego”. ¡Olé! Y si hablamos de los tribunales calvinistas de Suiza se puede poner la carne de gallina. En Ginebra Calvino decía la siguiente amabilidad: “Quien no quiere matar a los papistas (a los católicos) es un traidor, salva al lobo y deja indefensas a las ovejas”. Y esta teoría la llevaban a la práctica pues, la sentencia dictada por la Inquisición suiza, contra el español Miguel Servet, dice: “Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo”. Su pecado era que no estaba de acuerdo con las teorías sobre la Santísima Trinidad de los calvinistas suizos. En Inglaterra la persecución religiosa llevada a cabo en el siglo XVI fue de las más cruentas. En 1534 se promulgó el Acta de Supremacía. Quiere decir que el rey de Inglaterra es la única cabeza de la iglesia. Los franciscanos, entre otros, se opusieron y fueron quemados sus siete monasterios y martirizados un alto número de religiosos. Y la actuación de los tribunales episcopales contra los católicos no le iba a la zaga. De hecho, cuando el rey inglés Enrique VIII comenzó la persecución religiosa, había en Irlanda alrededor de mil sacerdotes, monjes y frailes dominicos y treinta años más tarde, cuando ascendió al trono su hija Isabel I, solo quedaban cuatro. En esta persecución, el parlamento inglés estableció que los sacerdotes católicos fueran colgados, decapitados, descuartizados, sacadas las entrañas y quemadas y finalmente que su cabeza se hincara en un poste en un lugar público. Unos años después, con Isabel I, la persecución a los católicos se recrudeció. Ser sacerdote era castigado con la muerte y quien los ayudara, de cualquier forma, también era castigado con la muerte.”
Estatua de Oliver Cromwell
Con Oliver Cromwell (1599-1658), la persecución y los horrores llegaron a su máximo. “Los católicos fueron perseguidos como animales a los que se da caza. Cromwell será recordado como el dictador inglés que trató a los católicos como se trata a los peores animales. Sus campañas para exterminarlos, en Irlanda e Inglaterra, fueron crueles incluso comparándolas con lo que se hacía en la época. Se hizo tan odioso que, cuando los monárquicos volvieron al poder, (mandó ejecutar a Carlos I en 1649), su cadáver fue desenterrado, colgado de cadenas, decapitado y su cabeza clavada en lo alto de una pica a la entrada de la abadía de Westminster.”

sábado, 16 de mayo de 2026

¿Por que ha de destruirse el mal?

Creemos que al final todo se arregla y nunca pasa lo que más tememos. Educados durante cientos de años por una literatura en la que la justicia triunfa invariablemente en el último capítulo, creemos casi por instinto que el mal siempre se despeña solo a la larga. El pacifismo, por ejemplo, se basa en buena medida en esa convicción; no te opongas al mal, pues ya se destruirá él solo. Pero ¿por qué ha de destruirse? ¿Y qué pruebas hay de que lo hace? ¿Cuántos casos hay de modernos estados industrializados que se hayan hundido sin que los haya conquistado un ejército extranjero?, se pregunta George Orwell.

Sine sole sileo

Una de las inscripciones clásicas que decoran los relojes de sol recuerda algo que parece una obviedad: “Sine sole sileo (sin el sol me callo)”. Solemos pasar de largo ante las evidencias, y sin embargo muchas veces se esconden en ellas principios fundamentales para la vida.

viernes, 15 de mayo de 2026

Las universidades tratan a los estudiantes como clientes

Las universidades cada vez más ven y tratan a los estudiantes como clientes, y claro, tienen que sentirse cómodos porque sabemos que el cliente siempre tiene la razón. Los estudiantes dicen que no se sienten seguros en las aulas por lo que escuchan, no se sienten seguros por las cosas que dice una persona y por tanto quieren prohibir que venga a decirlas. Toda la cultura se ha vuelto hiper protectora. Ahora animamos a expresarse, a decirlo todo, y hasta hace poco era lo contrario. Bien, pero me permitirá, dice la profesora Margaret MacMillan, que eso de que adolescentes que van a universidades más que exclusivas digan que son vulnerables… A veces es excesivo. 
El expresar las propias vulnerabilidades y abrirse al dolor está muy bien, es necesario, pero también necesitamos resiliencia. Si no aprenden a discrepar y a vivir en un entorno con diferencias, ¿qué va a pasar cuando salgan al mundo real y vean que hay tantas?


El problema de los marxistas es que no creen en el individuo ni en sus decisiones


Charles Gave 
Charles Gave manifestaba en una entrevista que “lo que creen los comunistas es que, si mezclas el trabajo con el capital, ya obtienes un beneficio. Pero esto no es así, hace falta alguien más, a saber, un empresario capaz de optimizar la manera en que se despliegan el trabajo y el capital, en base a todas las necesidades que expresan las personas que compran bienes o servicios en el mercado. Por eso, el empresario actúa en base a la información que proporciona cada uno de nosotros, cada vez que compramos… o que nos abstenemos de realizar una adquisición. De modo que el papel del empresario se ve validado o revocado por la competencia, a través de la destrucción creadora que potencia la supervivencia de las empresas que mejor responden a los deseos de los consumidores. Los marxistas siempre se olvidan de eso, porque no creen en el individuo ni en sus decisiones”.

jueves, 14 de mayo de 2026

La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema

“La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema, puesto que consiste en un perpetuo poder de vida y muerte. Y es un imperio tan frío y tan duro como si fuera ejercido por la materia inerte. El hombre que se siente siempre el más débil está en el corazón de las ciudades tan solo, más solo de lo que podría estarlo un hombre perdido en medio del desierto…..Tan implacablemente como la fuerza aplasta, así implacablemente embriaga a quien la posee o cree poseerla. Nadie la posee realmente”, escribe Simone Weil en La fuente griega.
“Aquellos a quienes la fuerza es prestada por la suerte perecen por contar demasiado con ella. No es posible que no perezcan. Pues no consideran su propia fuerza como una cantidad limitada, ni sus relaciones con otro como un equilibrio de fuerzas desiguales. Los otros hombres no imponen a sus movimientos esa pausa de donde proceden nuestras consideraciones hacia nuestros semejantes, y concluyen que el destino les ha dado todas las licencias, ninguna a sus inferiores. Entonces van más allá de la fuerza de que disponen. Inevitablemente van más allá, ignorando que es limitada. Entonces quedan librados sin recursos al azar y las cosas no les obedecen ya. A veces el azar les sirve, otras los daña; y allí están desnudos expuestos a la desgracia, sin la armadura de poder que protegía su alma, sin que nada en adelante los separe ya de las lágrimas. Esta sanción de un rigor geométrico, que automáticamente castiga el abuso de la fuerza, fue el objeto primero de meditación entre los griegos. Constituye el alma de la epopeya; bajo el nombre de Némesis es el resorte de las tragedias de Esquilo; los pitagóricos, Sócrates, Platón, partieron de allí para pensar el hombre y el universo. La noción se hizo familiar en todos los lugares donde penetró el helenismo. Esta noción griega es quizá la que subsiste, con el nombre de kharma, en los países orientales impregnados de budismo; pero Occidente la ha perdido y ya ni siquiera tiene en sus lenguas palabras para expresarla; las ideas de límite, de mesura, de equilibrio, que deberían determinar la conducta de la vida, sólo tienen un empleo servil en la técnica. No somos geómetras más que ante la materia; los griegos fueron primero geómetras en el aprendizaje de la virtud. La marcha de la guerra en La Ilíada consiste sólo en ese juego de balanza. El vencedor del momento se siente invencible, aun cuando algunas horas antes hubiera probado la derrota; olvida usar la victoria como algo que pasará”.