En 2024 el filósofo español Carlos Javier González Serrano, publicó un ensayo titulado Filosofía de la Resistencia: Contra el gobierno emocional. Es un texto de divulgación filosófica que ayuda a pensar en cuestiones de actualidad en las que la reflexión filosófica se hace cargo críticamente. González Serrano destaca que se ha naturalizado una privatización del estrés porque “si algo va mal, es porque algo hiciste mal”.Un adoctrinamiento emocional que nos impide ver las raíces de nuestros dramas y elude la transformación social y el compromiso cívico.
En el siglo XX los grandes filósofos existencialistas escribieron sobre la importancia de hacerse cargo de la propia vida, pero “ahora estas máximas se han corrompido en versiones emotivistas y superficiales de la realización humana”: “Se la mejor versión de ti mismo”, “Si quieres, puedes”, y cosas por el estilo. Han aparecido una gran cantidad de dispositivos de control emocional que anulan el pensamiento crítico. Una suma de coaching emocional, autoayuda esotérica, neoestoicismo de divulgación que invita a soportarlo todo y cuidarse a uno mismo, el pensamiento positivo de “si quieres puedes”, mensajes melosos donde todos creen que los remedios pasan por soluciones individuales, “cuídate que todo estará bien”. Y en este contexto las desigualdades sociales y los malestares provocados por grandes injusticias, quedan sepultados bajo el imperativo de ser resilientes y empoderarnos. Todo es cuestión de adaptarse, de reciclarse, de innovar, pero nunca de cuestionar y hacer preguntas incómodas sobre los mandatos sociales.
Cuando Sócrates reclamaba “Conócete a ti mismo” no era un ejercicio privado, sino pensar individualmente para reflexionar en común para una vida buena. El “idiota” era en la antigua Grecia el que se ocupa de su viaje individual, y no de los asuntos públicos. Hoy vivimos como idiotizados porque se considera virtuoso dedicarse solo al bienestar individual sin cuestionar ni pensar nada a nivel social. “Saber por qué y qué estamos soportando requiere una filosofía de la resistencia”, un pensamiento que mueve a la acción.
Se nos exige ser resilientes y productivos y no nos permitimos cuestionar las causas de los malestares sociales, ni hacernos cargo socialmente de las raíces de nuestros problemas. En una sociedad atomizada con individuos demasiado ocupados en sí mismos, nos acostumbramos a la ausencia del otro, y a enfocarnos obsesivamente en el propio bienestar, escribe el filósofo Miguel Pastorino.
Cuando Sócrates reclamaba “Conócete a ti mismo” no era un ejercicio privado, sino pensar individualmente para reflexionar en común para una vida buena. El “idiota” era en la antigua Grecia el que se ocupa de su viaje individual, y no de los asuntos públicos. Hoy vivimos como idiotizados porque se considera virtuoso dedicarse solo al bienestar individual sin cuestionar ni pensar nada a nivel social. “Saber por qué y qué estamos soportando requiere una filosofía de la resistencia”, un pensamiento que mueve a la acción.
Se nos exige ser resilientes y productivos y no nos permitimos cuestionar las causas de los malestares sociales, ni hacernos cargo socialmente de las raíces de nuestros problemas. En una sociedad atomizada con individuos demasiado ocupados en sí mismos, nos acostumbramos a la ausencia del otro, y a enfocarnos obsesivamente en el propio bienestar, escribe el filósofo Miguel Pastorino.






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