lunes, 13 de abril de 2026

¿Otro comunismo?

“Mientras mil millones y medio de imbéciles en Occidente suspiran, se manifiestan, roban, vociferan, escriben, se desnudan, se dejan crecer la barba, hacen el amor en público, tiran cócteles molotov para realizar su ideal. Las mujeres no tienen otra cosa que hacer. Pero si te pones a pensar en los mil millones y medio, te vuelves loco”, escribe Nicolae Steinhardt.
“¿Otro comunismo? ¿Como si en otro lugar hubiera sido distinto? Cuando lo hagamos nosotros será otra cosa….ilusiones, bobadas. Vais a trabajar siempre con los mismos elementos. Y llegareis al mismo punto. Al mismo racismo social, no menos marxista que leninista (aunque seas, quizá, un hombre cabal, aunque la burguesía haya desempeñado un papel progresista, no hay nada que hacer; eres como eres y, como no puede ser de otra forma, hay que condenarte).”
“Así es; no hay otro, dice Steinhardt. Vengativo. Mezquino. Apestoso. Barriobajero. Rencoroso. Devoto de las trinidad del odio, sospecha, envidia. Con la lengua de una verdulera y el odio de un sirviente. La sociedad del bienestar, en que la cocina es el hornillo en el pasillo. Los demonios saben muy bien como encarnarse, no es casualidad.”

domingo, 12 de abril de 2026

Gastar dinero para que sea pagado por la posteridad, no es más que un fraude futuro a gran escala

En opinión de Buchanan, tiene sentido afirmar que un gasto deficitario (en cualquier proyecto que produzca pocos beneficios a las generaciones posteriores) impone una carga injusta a dichas generaciones. Thomas Jefferson tenía razón cuando afirmaba que “el principio de gastar dinero para que sea pagado por la posteridad, no es más que un fraude futuro a gran escala”.


El amor es totalmente diferente a la ética de la equidad

Erich Fromm, filósofo y psicoanalista escribe que la norma bíblica de de “ama a tu prójimo como ti mismo” es totalmente diferente de la ética de la equidad. Significa amar al prójimo, sentirse responsable de él y uno con él, mientras que la ética equitativa significa no sentirse responsable y unido, sino distante y separado; significa respetar los derechos del prójimo pero no amarlo. 

El islam nunca habría existido sin el cristianismo

G. K. Chesterton escribe en su libro Por qué soy católico que “el cristianismo no es una religión, es una Iglesia. Puede que exista una religión musulmana, pero a nadie se le ocurriría hablar con naturalidad de una Iglesia musulmana. Es posible que el budismo sea una religión, pero nadie lo llamaría la Iglesia budista. Incluso cuando se evita el término se está confirmando su validez; nadie que odie a la Iglesia carece de una idea sobre lo que es una iglesia. Esa idea es una combinación de cosas que, sin embargo, constituyen realmente una sola, y esa sola cosa en realidad es una, sólo hay una especie, ilustrada por un único individuo.”….“Cuanto más sabemos sobre el gran movimiento musulmán, mejor comprendemos que originalmente fue una revisión del cristianismo que desembocó en una simplificación, bastante parecida a la del arrianismo. De las otras religiones llamadas orientales, muchas de ellas existían ya antes de la aparición del cristianismo, y prácticamente todas hubiesen podido existir sin él. Considero innegable, en cambio, que el islam nunca habría existido sin el cristianismo, del mismo modo que es una obviedad decir que el calvinismo o el lolardismo o el luteranismo jamás habrían existido sin el cristianismo. De igual modo, tampoco puede decirse que el movimiento musulmán haya sido anticristiano, en el sentido actual del término. Los musulmanes pusieron a Cristo en un sitial moralmente tan alto como el que le asignaron los unitarios.”
“Es perfectamente posible ser pagano y odiar a la Iglesia, como es igualmente posible ser pesimista y odiar el universo. Pero que Iglesia hay una es tan cierto como que uno es el universo, y no es de sabios andar por ahí buscando su réplica.”

sábado, 11 de abril de 2026

El agua del grifo es mucho más segura, puesto que no contiene contaminantes

Según un estudio, publicado por los investigadores del Weill Cornell Medicine de Qatar en la revista científica BMJ Global Health, los ciudadanos no deberían beber agua embotellada. Su uso supone un enorme coste para la salud humana y el medio ambiente. Esto se debe a factores como la liberación de sustancias tóxicas, la degradación de ecosistemas y el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero.
A pesar de las advertencias, la industria del agua embotellada de plástico está experimentando un rápido crecimiento. Se compran aproximadamente un millón de botellas cada minuto, ya que casi 2.000 millones de ciudadanos no pueden acceder a agua potable segura en sus países. Sin embargo, aunque el agua del grifo se ha ganado una mala fama, es mucho más segura, puesto que no contiene contaminantes como microplásticos, bisfenol A (BPA) y ftalatos. Indica el estudio, estos contaminantes pueden interferir «con el funcionamiento normal de las hormonas reproductivas, las hormonas tiroideas y los receptores de glucocorticoides», especialmente durante las etapas embrionarias críticas. En el caso del BPA, se ha descubierto que está vinculado a una variedad de problemas de salud como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad. Los investigadores señalan que los pacientes con microplásticos o nanoplásticos en muestras de placa carotídea presentaban "un mayor riesgo de infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares o muerte en los 34 meses posteriores", en comparación con aquellos sin presencia de microplásticos.
Los investigadores del Weill Cornell Medicine de Qatar recomiendan, siempre que sea posible, beber agua del grifo, ya que los microplásticos están presentes en el 78 % del agua embotellada.


La democracia sobrevivirá si recupera la promoción activa de las virtudes civiles

Escribe el filósofo Diego S. Garrocho que “la democracia en sí misma no es un sistema infalible y a subrayar cómo cualquier poder, sea o no popular, debe estar sometido a los límites que impone la legalidad vigente. De poco importa que nos esforcemos en arbitrar sistemas complejos para decidir cómo se legisla si, después, la propia legislación se vuelve inoperante ante la voluntad política, generalmente interesada de algunas personas. Esa variante personal, puramente subjetiva y arraigada en el factor humano que define a nuestros representantes y a nosotros como representados, creo que ha quedado desactivada y se encuentra en el origen de la crisis de las democracias liberales. Es imposible constituir de forma próspera una arquitectura institucional si se gobierna, siguiendo el símil de Kant, para un pueblo de diablos. Pero aún más imposible será que esa arquitectura resista si los diablos son los gobernantes. Invocar una moralidad mínima es siempre complejo, pero la democracia no sobrevivirá si no recupera un pulso republicano afanado en una promoción activa de determinadas virtudes civiles. Aristóteles estaba en lo cierto cuando afirmó que “para que la ciudad verdaderamente sea considerada tal, y no solo de nombre, debe ser objeto de preocupación la virtud”.

viernes, 10 de abril de 2026

Todo problema auténtico solo puede tener una solución correcta

Todo problema auténtico solo puede tener una solución correcta, y todas las demás son incorrectas. Si un problema no tiene solución correcta, entonces no es auténtico. Todo problema auténtico ha de poder resolverse, en teoría al menos, y solo puede haber, además, una solución correcta. Ningún problema, siempre que se formule claramente, puede tener dos soluciones que sean diferentes y, sin embargo, correctas ambas. Las bases de las soluciones correctas tienen que ser las verdaderas; todas las demás soluciones han de entrañar falsedad, que tiene muchas caras, o apoyarse en ella….. Existe un método para descubrir esas soluciones correctas. El que algún hombre lo conozca o pueda, en realidad, conocerlo, es otro asunto; pero debe, en teoría al menos, ser cognoscible, siempre que se utilice para ello el procedimiento adecuado.
Todas las soluciones correctas deben ser, como mínimo, compatibles entre sí. Esto se desprende de una verdad simple y lógica, que una verdad no puede ser incompatible con otra verdad; todas las soluciones correctas expresan verdades o se basan en ellas; así que las soluciones correctas, sean soluciones a problemas relativos a lo que hay en el mundo, o a lo que los hombres deberían hacer, o lo que deberían ser no pueden chocar nunca entre ellas. Estas verdades se vincularán entre sí, como máximo, en un todo único, sistemático e interrelacionado; como mínimo, serán compatibles entre sí. Formarán un todo armonioso, de modo que cuando hayas descubierto todas las soluciones correctas a todos los interrogantes básicos de la vida humana y las hayas unido, el resultado formará una especie de esquema de la suma de conocimiento necesaria para llevar una (o más bien la) vida perfecta, escribe Isaiah Berlin en El fuste torcido de la humanidad.