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| Lunacharski, el comunista que juzgó a Dios |
Antes de morir Lenin en 1924 unos 25.000 eclesiásticos ortodoxos fueron encarcelados y 16.000 ejecutados, según un estudio de 2004 del doctor en Ciencias Matemáticas Nikolay Yemelianov, de la Universidad Humanitaria San Tijon. Después, con Stalin, habría muchas decenas de miles más de cristianos asesinados por su fe a manos de los comunistas. El teatrito del "juicio de Dios" creó escuela y se intentó usar el humor para humillar a los creyentes de las distintas religiones.
¿Quién ordenó fusilar a Dios? Eran unos comunistas de Moscú presididos por Anatoly Lunacharsky, un intelectual que sumaba dos temas de interés, la religión y la dramaturgia. Le gustaba escenificar las cosas. Ante mucho público moscovita, comenzó la primera sesión del juicio contra Dios.Durante más de cinco horas se leyeron los cargos de "el pueblo ruso, en representación de la especie humana" contra "el reo". La más clara era que se acusaba a Dios de "genocidio". Quizá era una proyección psicológica de lo que estaba por venir, del mar de asesinatos que causaría el comunismo en los próximos 70 años en todo el mundo. En el banquillo de los acusados se colocó una Biblia, al menos Dios estaba bien representado.Los fiscales ofrecieron una gran cantidad de pruebas basadas en testimonios históricos. Dios tenía unos defensores designados por el Estado soviético, que pedían la absolución del reo porque sufría “grave demencia y trastornos psíquicos” y no era responsable de lo que hacía. En unas horas, el tribunal declaró finalmente “culpable” a Dios de los delitos que había sido acusado, genocidio y crímenes contra la Humanidad. Lunacharski, con pompa teatral, proclamó la sentencia. Dios moriría fusilado a la mañana del día siguiente, 17 de enero, sin posibilidad de interponer ningún tipo de recurso ni establecer el más mínimo aplazamiento. Según detalla Eduardo Galeano, la ejecución no se hizo con fusiles sino con ametralladoras, cinco ráfagas hacia el cielo. En 1924, al morir Lenin, se frenó por un tiempo el activismo antirreligioso en la URSS.
El especialista en Historia de la Iglesia Rusa, O. Y. Liovin, escribe: "En general, la táctica de la propaganda antirreligiosa de los primeros años del poder soviético resultó errónea",afirma Liovin."Herir los sentimientos religiosos de los creyentes, profanar lo sagrado, intentar el cierre masivo de los templos, reprimir al clero... todo eso, de hecho, unió a los creyentes, provocando un cierto renacimiento religioso. Así que, después de una política de carga de caballería, el régimen recomendó pasar a un asedio a largo plazo”.
En 1933 Stalin nombró a Lunacharsky embajador en la España republicana y anticlerical.Sin embargo, no llegó a tomar posesión del cargo. Murió de enfermedad en el camino, en Menton, Francia, con 58 años.Las cenizas del hombre que fusiló a Dios están enterradas en la necrópolis de la Muralla del Kremlin de Moscú.
¿Quién ordenó fusilar a Dios? Eran unos comunistas de Moscú presididos por Anatoly Lunacharsky, un intelectual que sumaba dos temas de interés, la religión y la dramaturgia. Le gustaba escenificar las cosas. Ante mucho público moscovita, comenzó la primera sesión del juicio contra Dios.Durante más de cinco horas se leyeron los cargos de "el pueblo ruso, en representación de la especie humana" contra "el reo". La más clara era que se acusaba a Dios de "genocidio". Quizá era una proyección psicológica de lo que estaba por venir, del mar de asesinatos que causaría el comunismo en los próximos 70 años en todo el mundo. En el banquillo de los acusados se colocó una Biblia, al menos Dios estaba bien representado.Los fiscales ofrecieron una gran cantidad de pruebas basadas en testimonios históricos. Dios tenía unos defensores designados por el Estado soviético, que pedían la absolución del reo porque sufría “grave demencia y trastornos psíquicos” y no era responsable de lo que hacía. En unas horas, el tribunal declaró finalmente “culpable” a Dios de los delitos que había sido acusado, genocidio y crímenes contra la Humanidad. Lunacharski, con pompa teatral, proclamó la sentencia. Dios moriría fusilado a la mañana del día siguiente, 17 de enero, sin posibilidad de interponer ningún tipo de recurso ni establecer el más mínimo aplazamiento. Según detalla Eduardo Galeano, la ejecución no se hizo con fusiles sino con ametralladoras, cinco ráfagas hacia el cielo. En 1924, al morir Lenin, se frenó por un tiempo el activismo antirreligioso en la URSS.
El especialista en Historia de la Iglesia Rusa, O. Y. Liovin, escribe: "En general, la táctica de la propaganda antirreligiosa de los primeros años del poder soviético resultó errónea",afirma Liovin."Herir los sentimientos religiosos de los creyentes, profanar lo sagrado, intentar el cierre masivo de los templos, reprimir al clero... todo eso, de hecho, unió a los creyentes, provocando un cierto renacimiento religioso. Así que, después de una política de carga de caballería, el régimen recomendó pasar a un asedio a largo plazo”.
En 1933 Stalin nombró a Lunacharsky embajador en la España republicana y anticlerical.Sin embargo, no llegó a tomar posesión del cargo. Murió de enfermedad en el camino, en Menton, Francia, con 58 años.Las cenizas del hombre que fusiló a Dios están enterradas en la necrópolis de la Muralla del Kremlin de Moscú.






