sábado, 24 de octubre de 2026

Subvencionando a una industria, ayudamos a alejar capital y trabajo de otras

Si los mercados fueran perfectos, una empresa que cobrara unos precios demasiado alto perdería todo el negocio. En un mundo de mercados sumamente imperfectos, una empresa que cobre un precio algo más alto gana casi tanto con ese precio más alto como lo pierde en ventas; una empresa que no baja los salarios ejerce una influencia mayor sobre sus trabajadores que casi compensa su coste más alto; y así sucesivamente. El coste que tiene para una empresa el hecho de no ser totalmente racional y de no bajar los salarios y los precios puede ser bastante pequeño, lo suficiente para que las personas razonables no lo hagan. Y sin embargo, la decisión de no bajar los precios en una recesión, que es razonable a titulo individual, puede tener unos resultados colectivamente desastrosos. Si los precios no bajan cuando la gente decide tener más dinero en efectivo, la reducción de la producción y del empleo no se corrige sola. En un mundo imperfecto, a los grupos de personas que se comportan razonablemente como individuos pueden ocurrirles cosas absurdas. 
No es posible fomentar todas las industrias nacionales; subvencionando a una, ayudamos a alejar capital y trabajo de otras. Por lo tanto, una política comercial estratégica favorable a alguna industrias es, en realidad, una política estratégica contraria a otras, lo cual lleva inmediatamente a preguntarse si los gobiernos son suficientemente sofisticados u objetivos para llevar a cabo ese cometido.
Los políticos encuentran sus ideas en algún lugar. Si los profesores y académicos no les proporcionan los eslóganes que necesitan para conseguir votos siempre es posible encontrar a algún otro que lo haga.


Referencia: Vendiendo prosperidad de Paul Krugman

Las metanarrativas son un método basado en la idea de que las palabras no se refieren a la realidad, sino a otras palabras

El principio político posmoderno afirma que la sociedad esta formada por sistemas de poder y jerarquías cuyo más importante atributo es la capacidad de decidir que se puede saber y cómo. El verdadero poder no está en los parlamentos, ni siquiera en los cuarteles, sino en los despachos en donde se elaboran las metanarrativas.
Las metanarrativas no son otra cosa que discursos muy elaborados, y es posible someterlos a deconstrucción, un método basado en la idea de que las palabras no se refieren directamente a la realidad, sino a otras palabras, en un juego lingüístico en el que los significantes solo alcanzan su significado dentro del propio texto. El propósito del lenguaje no es más que jerarquizar conceptos de manera que unos elementos queden simbólicamente por encima de otros, lo cual luego se traslada a la vida de la gente, que queda atrapada en jaulas simbólicas que no solo no sabe reconocer, sino que refuerza con sus propios actos y palabras.
Dado que todas las culturas son metanarrativas basadas en juego de lenguajes, no es posible demostrar que el liberalismo científico occidental es superior al tribalismo animista de una etnia amazónica que vive en la edad de hierro.
La forma de entender la realidad social para esta gente implica que las personas no son más que recipientes para metanarrativas, sujetos construidos con lenguaje a partir de discursos dominantes. O sea, nada. Al mismo tiempo, cualquier ambición universal no es más que una ilusión, el ensayo fraudulento de unas “verdades objetivas” que no pueden ser tildadas más que de fascistas.


viernes, 23 de octubre de 2026

A merced de la casualidad y las interconexiones del mundo material

“Puede ser que Dios ni siquiera necesite castigarnos. Aparta su rostro de nosotros, lo que quiere decir que retira su gracia protectora y nos deja a merced de la casualidad y las interconexiones del mundo material. Entramos en el zodiaco del azar y de la mecánica, pobre de nosotros”, escribe Nicolae Steinhardt en El diario de la felicidad .

Todo lo real es verdadero

“Omne ens est verum, todo lo real es verdadero.Cuando el hombre de nuestro tiempo se enfrenta con la claridad de esta frase y ante su grandiosa sencillez, siente perplejidad y una presentida admiración; incluso podríamos decir que le embarga el desconcierto debido a lo que con tanta exactitud y precisión se dice con esas cuatro palabras”, escribe el filósofo Josef Pieper.
“En lo objetivo y realmente existente fuera del alma hay algo por lo que puede ser llamado verdadero”, dice Tomás de Aquino. “En la creación se encuentra la verdad tanto en las cosas mismas como en el entendimiento”. Según la opinión de Aquino, pues, llamar a las cosas verdaderas no es solo retórica, como dice Spinoza; existe, en sentido propio, una verdad de las cosas. Se podría decir incluso más; las cosas son verdaderas en virtud de su más intima esencia. “Lo verdadero se encuentra en las cosas y en el entendimiento. Pero lo verdadero que existe en las cosas se identifica con el propio ente, como su sustancia”, dice Tomás de Aquino. La verdad de las cosas no es una “propiedad” que podrían igualmente no tener. No; lo que hace que las cosas sean, eso mismo es los que hace que sean verdaderas. “El ente no puede concebirse sin lo verdadero”.
Nuestro juicio puede ser verdadero o falso. Las cosas son siempre y solo verdaderas, jamás falsas, dice Pieper.


jueves, 22 de octubre de 2026

A la Edad Media se debe el sistema universitario

A la Edad Media, afirma Thomas Woods, se debe uno de los principales logros de la civilización occidental, el sistema universitario. La universidad fue un fenómeno totalmente nuevo en la historia de Europa. Ni en Grecia ni en Roma había existido algo similar. La institución que conocemos con sus facultades, programas, exámenes y títulos, así como estudios superiores y estudios de grado medio, procede directamente del mundo medieval.
El historiador David C. Lindberg en su libro The beginnings of western science, escribe que “hay que señalar con toda claridad que el maestro medieval gozaba de amplia libertad en el seno de este sistema educativo. El estereotipo describe al profesor medieval como un individuo débil y servil, un esclavo de Aristóteles y de los padres de la Iglesia, aunque evita explicar como se puede ser a un tiempo esclavo de ambos. Un profesor temeroso de distanciarse una coma de los dictados de la autoridad. Existían unos límites teológicos, pero dentro de esos amplios límites el profesor gozaba de notable libertad de pensamiento y de expresión; no había apenas doctrina alguna, ya fuese filosófica o teológica, que los intelectuales de la universidad medieval no sometieran a un minucioso escrutinio crítico.”
El escolasticismo en su búsqueda de la verdad a través del estudio y el manejo de fuentes muy diversas, junto con una clara voluntad de abordar posturas contrarias con cautela y precisión, dotaron a la tradición intelectual medieval, y por extensión a las universidades, de una gran vitalidad.

Confundir el sentimiento con el amor es un síntoma de inmadurez

El ser humano tiene dos clases de amores; aquellos que se pueden perder y los que no se pierden. Entre estos últimos se encuentran, por ejemplo, el afecto por la ciudad donde uno ha nacido y el amor a los hijos. Son amores que, sin hacer nada, se mantienen. Entre los que sí se pueden perder nos encontramos, entre otros, con el amor a la pareja y el amor al trabajo. Son amores que no se mantienen solos. Al principio deslumbran y los sentimientos son muy fuertes (al enamorarse o encontrar un buen trabajo, por ejemplo) pero, con el paso del tiempo, el entusiasmo se desvanece y puede estar uno más centrado en lo negativo que en lo positivo de la persona o puesto de trabajo. Si uno no lucha por mantenerlos, por amar, por querer amar, en definitiva si uno no lucha por ser libre en el amor, para lo cual tendrá que emplear, además de los sentimientos, la inteligencia y la voluntad, es probable que aparezcan sentimientos negativos que le pueden impedir seguir queriendo. En estos amores, los que no se mantienen solos, hay que saber que habrá épocas en que uno camine contracorriente, contra sentimientos; lo cual es normal: nadie es dueño de sus sentimientos.
Confundir el sentimiento con el amor es un síntoma de inmadurez que puede generar mucha inestabilidad en la vida. Una persona que piense así nunca va a saber mantener sus amores, porque ese sentimiento no lo podrá mantener de una manera estable.Aunque se pierda el sentimiento, el amor no se pierde. Si eso fuera así, el ser humano no sería libre porque no podría elegir sus amores al depender éstos de algo que yo no controlo, el sentimiento. La libertad tiene mucho que ver con vivir un poco al margen de los sentimientos. Cuando vivimos de esa manera, un poco por encima de los sentimientos, nos damos cuenta de todo lo positivo que hay en nuestra vida personal y nuestra visión es más equilibrada, escribe José María Contreras Luzón.

miércoles, 21 de octubre de 2026

El trastorno de juego entre los adolescentes europeos

El trastorno de juego entre los adolescentes europeos afecta aproximadamente al 1,4 por ciento de los jóvenes de 15 a 16 años y es un problema de salud pública cada vez mayor. Este comportamiento suele estar relacionado con otros factores de riesgo, como el abuso de sustancias y los problemas de salud mental, y presenta notables diferencias de género. Mientras que los hombres tienden a participar en juegos de azar estratégicos por la emoción del juego, la competitividad o el beneficio económico, las mujeres suelen preferir los juegos de azar como medio de socialización o estrategia de afrontamiento al estrés. Además, las mujeres, a pesar de jugar con menos frecuencia, tienden a progresar más rápidamente a problemas graves de juego con mayores impactos sociales y psicológicos.En este estudio se analizaron los comportamientos de juego de casi 97.000 adolescentes en 35 países europeos utilizando técnicas de machine learning. Los algoritmos de Bosque aleatorio identificaron el género como el principal predictor del juego problemático en adolescentes, seguido de factores como el consumo de alcohol y la frecuencia de juego. Entre los chicos, las salidas nocturnas y el tabaquismo fueron predictores significativos, mientras que, en las chicas, la frecuencia de juego y el consumo de alcohol fueron los factores clave. Los resultados destacan la necesidad de adoptar medidas preventivas específicas para cada género, aprovechando el aprendizaje automático para identificar a los adolescentes en riesgo y desarrollar programas de intervención personalizados. 
Los hombres son más propensos a participar en juegos estratégicos que requieren el dominio de ciertas habilidades, como el póquer, mientras que las mujeres se inclinan por los juegos basados en el azar, como el bingo o las máquinas tragaperras. Las razones para llevar a cabo la conducta del juego también varían entre hombres y mujeres. Los estudios indican que los hombres citan la emoción, la competencia y los objetivos financieros como principales motivos para apostar. Por su parte, las mujeres parecen recurrir al juego como una forma de socializar o regular emociones negativas intensas.


Referencia: El juego problemático en adolescentes: una perspectiva de género con machine learning. Grupo de Investigación de Adicciones Comportamentales (GIAC) de la Universidad Internacional de La Rioja.