jueves, 9 de julio de 2026

El mundo es trágico

Aparece en la India el príncipe Sidarta Gautama (560/480 a. C.), llamado Buda. Su padre, un príncipe muy rico, no quería que su hijo tuviera conocimiento de las tragedias de la existencia. Así pues, el joven vivía rodeado de belleza en el palacio real. Pero un día se fugó, salió de incógnito del palacio con un criado y se paseó por la ciudad. Allí se cruzó con un cuerpo que llevaban a la pira crematoria. Le preguntó a su criado qué era eso, y aquel le respondió: Príncipe, a eso se le llama muerte. También se topó con muchos pordioseros y comprendió lo que su padre le había escondido; que el mundo es trágico, que la muerte y la opresión existen.

Referencia: Toda la historia del mundo (Jean-Claude Barreau;Guillaume Bigot)

Rebajar la exigencia a los alumnos llevaría al caos y a la apología de la ignorancia

Catherine L’Ecuyer
Catherine L’Ecuyer es canadiense, afincada en Barcelona y madre de 4 hijos. Es máster por IESE Business School, máster Europeo Oficial de Investigación y Doctora en Educación y Psicología. Investigadora y autora de varios libros y artículos sobre el tema de la educación opina que “hoy hay una especie de moda o culto hacia la ignorancia y lo fácil. ¿De dónde viene? Debemos remontarnos a Rousseau, que odiaba los libros y fue el precursor de que la ignorancia se pusiera de moda. Rousseau inspiró la corriente constructivista de la “educación nueva”. La “educación nueva” viene a decir que solo existe la representación que cada uno se hace de la realidad. Según esa corriente, hay una incompatibilidad entre esfuerzo y placer; de modo que, para motivar o interesar a los alumnos, tenemos que rebajar las exigencias del currículum, hacerlo todo fácil, y dar a los alumnos adaptaciones que empobrecen el texto. En el siglo XIX, Claparède, un discípulo de Rousseau, decía en modo irónico que había que inventar un suero contra la fatiga intelectual, para que los alumnos puedan seguir estudiando sin cansarse. Sin embargo, según Montessori, la rebaja del currículo escolar solo puede llevar a que los alumnos se aburran, pues, cuando no hay excelencia, belleza, profundidad, no hay reto y los alumnos dejan de interesarse por aprender. Afirmó que rebajar la exigencia llevaría al caos y a la apología de la ignorancia”. 

miércoles, 8 de julio de 2026

Niños radicalizados tras ser captados a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería

Se duplica el número de niños radicalizados en línea. Informes revelan que 1.400 niños en Gran Bretaña fueron radicalizados en línea. Las preocupantes cifras reflejan una realidad alarmante; el número de menores radicalizados a través de internet se ha duplicado en los últimos cinco años. Nuevos datos oficiales obtenidos por The Telegraph confirman que unos 1.400 menores de 18 años fueron remitidos al programa antiterrorista británico Prevent tras ser captados en linea a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería. 

La verdad judicial y la verdad material

La verdad judicial es aquella que emerge al final de un juicio en forma de sentencia. Y es la consecuencia lógica de las pruebas practicadas durante su celebración.Por pruebas no hay que entender los objetos o evidencias que recoge la Policía o la Guardia Civil en la escena del crimen, sino que hay que verlo en su sentido jurídico, son los interrogatorios a acusados, testigos y peritos del caso así como aquellos objetos materiales, análisis, informes o documentos que sean vitales para el esclarecimiento de la verdad y que se aportan durante la vista oral.
La mayoría de las veces la verdad judicial y la verdad material coinciden, pero no siempre es así.
En el mundo judicial se suele decir que aquello que no está en los autos no está en el mundo.No se puede acusar y, mucho menos, condenar a nadie con evidencias que no constan en el sumario.Es un principio general del Derecho que nos protege a todos porque nos da opción de defendernos con todos los recursos a nuestro alcance.

Decidir cual es el bien y cual es el mal, prescindiendo de Dios y de la verdad

 Win Wenders
“Creo que la religiosidad comienza con un acto de humildad, el no considerarse a sí mismo el creado”. Como gran cineasta que es, capaz de retratar tanto la realidad de la vida como sus distorsiones, Win Wenders describía así la “carcoma” que ha anidado en el corazón del hombre contemporáneo; la tentación o, cuando menos, la ilusión, de que puede decidir por sí solo cual es el bien y cual es el mal, prescindiendo de Dios y de la verdad, escribe Stanislao Dziwisz.
Es una descripción exacta de como la sociedad occidental, la que está más huida a la ideología liberal, se ha ido secularizando, ha entrado en un proceso de laicismo cuya consecuencia es la pérdida de su impronta cristiana. Desaparecido el gran enemigo de antaño, representado por el marxismo, por el ateísmo erigido como sistema, ante la Iglesia católica se perfila ahora otra amenaza, más insidiosa, si cabe, que es la del materialismo práctico, cotidiano, por el que cada vez hay más gente que, como decía Juan Pablo II, “vive como si Dios no existiese”.
Stanislao Dziwisz y Juan Pablo II
Con la encíclica Veratis splendor, escribe Stanislao Dziwisz, Juan Pablo II intentó sacar a la luz la peligrosidad que se encierra en una cierta cultura dominante, caracterizada por el fuerte relativismo ético. Y que, orientada como está a poner entre paréntesis los imperativos de la ley moral, amenaza con socavar las bases de la sociedad democrática. Con posibles e importantes recaídas en otros campos, como el de la biociencia, en el que la investigación tiende con frecuencia a sobrepasar los límites que impiden que sea violado el sagrado principio de la vida humana.

martes, 7 de julio de 2026

San Fermín de los Navarros

Dicen que san Fermín lleva varios siglos dando su bendición a los corredores de los encierros que se juegan la vida delante de seis toros.Fue hijo de Eugenia y de Firmo, un senador romano que vivió en Pamplona en el siglo III, datos que han llegado hasta nosotros gracias a las Actas de la vida y del martirio de san Fermín, un documento elaborado tres siglos más tarde de su muerte y que coloca al santo entre la historia y la leyenda. Según la tradición,un adolescente Fermín se convirtió al cristianismo gracias a un sacerdote llamado Honesto, que había llegado a Pamplona enviado por san Saturnino. Su conversión debió de ser muy sonada en Pamplona, pues el padre era uno de los notables de Navarra. 
Su ímpetu misionero le llevó después a predicar a Francia, concretamente a Amiens, al norte del país, donde levantó una iglesia y consolidó la fe de la incipiente comunidad cristiana. Por este motivo fue elegido obispo cuando tan solo tenía 24 años. Podía haberse quedado en su zona de confort y dedicado a pastorear la grey que le había elegido como cabeza de la diócesis, pero decidió salir de nuevo a evangelizar por los territorios vecinos. En los años siguientes, los paganos de Aquitania, Auvernia, Anjou y Normandía tuvieron la oportunidad de escuchar por primera vez el nombre de Cristo de los labios de este bravo santo navarro. Fue precisamente en Normandía donde el prefecto Valerio le envió a la cárcel por soliviantar al pueblo, alterar el orden público y poner en riesgo la paz romana. Allí estuvo unos meses hasta que, a la muerte de Valerio, su sucesor le sacó de nuevo a la calle con la orden expresa de no volver más por allí, por lo que encaró el camino de lo que hoy son los Países Bajos para llevar a cabo su misión. Acabada esta, volvió a Amiens, pero el lugar al que regresó ya no era el mismo que dejó años atrás. Había subido al poder el gobernador Riccio Varo, que al sentir amenazado su poder en la zona mandó apresar al santo y ordenar su decapitación el 25 de septiembre del año 303. Fermín tenía solamente 31 años y había pasado toda su vida adulta predicando el nombre de Cristo allí donde le dejaron. Sin embargo, como ha sucedido siempre en la historia de la Iglesia con multitud de mártires, su presencia no se acabó ahí. Generaciones de cristianos en Amiens se pasaron la voz unos a otros sobre aquel santo que había obtenido allí la palma del martirio, hasta que en el año 1085 levantaron sobre su tumba una iglesia en su memoria. La devoción se disparó y un siglo después el entonces obispo de Pamplona, Pedro de Artajona, fue hasta ese lugar para reclamar alguna de sus reliquias. Fue en 1186 cuando volvió a su tierra la cabeza del santo, nueve siglos después de su partida hacia tierras galas. Desde entonces, las fiestas locales se han asociado a su memoria y así pervive hasta el día de hoy el signo del pañuelo rojo tan típico de los sanfermines, un recuerdo de la sangre en el cuello derramada por el santo al ser decapitado.

Ver indiscriminadamente la televisión acaba por disolver el ambiente del hogar

Es evidente que ver indiscriminadamente la televisión, aunque sea en familia, acaba por disolver el ambiente del hogar. Peor aún cuando cada habitación tiene su propio aparato, y cada uno se encierra para ver sus programas favoritos. Algo análogo podría decirse del uso indiscriminado (a veces, compulsivo) de teléfonos celulares u ordenadores. Como en todo, un empleo sobrio de estos instrumentos por parte de padres y educadores enseña a los chicos a hacer lo mismo. Con el agravante de que, en el caso de los padres, pasar horas ante el televisor “para ver qué hay”, no sólo acaba siendo un mal ejemplo, sino que redunda en una falta de atención a los hijos, que ven a sus padres más atentos  a unas personas extrañas que a ellos mismos.