lunes, 2 de noviembre de 2026

Un problema filosófico verdaderamente serio, el suicidio

Albert Camus
Albert Camus, premio Nobel de Literatura, dijo que “sólo hay un problema filosófico verdaderamente serio, y que ese es el suicidio, porque nos enfrenta al sentido mismo de la existencia”. El suicidio es que la sociedad y la soledad confundan sus significados en la mente de quien está pensando llevarlo a cabo.

domingo, 1 de noviembre de 2026

El que está vacío está asimismo condenado a sufrir la finitud de la existencia

"El que está vacío está asimismo condenado a sufrir la finitud de la existencia. Debe sentir la impotencia, la inutilidad, el sinsentido que hay en él. Se le obliga a perder toda ilusión, a ver el rostro desvelado de la existencia y a mantenerse firme.
Se le impone no recibir consuelo alguno de la plenitud del corazón; no sentir el poder ascendente de la vida que fluye hacia ella; no dejarse llevar por lo que sucede por si mismo. Nada de lo que viene de allí le ayuda a tener fe, a creer", escribe Romano Guardini.
"La otra persona no le es dado sin más; debe buscarla siempre desde la fe. Dios no le es dado sin más. A su alrededor solo hay cosas y espacios vacíos. Por eso esa persona debe aferrarse a la fe; recibir la palabra revelada y unirse a EL desde una fe siempre renovada. Debe perseverar, mantenerse. Desde allí debe perseverar y servir, año tras año. Entonces terminaran por surgir la verdad, la bondad, la sencillez; escasa, duras, pero muy puras. Y ahí está la promesa de que poco a poco se condensará en ese vacío una realidad y un sentido que va más allá de todo lo que se llama vitalidad o psicología o cual quiere otra cosa."
"Pero si esto no sucede, entonces el vacío se convierte en la nada. Entonces comienza la decadencia. Entonces llega la violenta impotencia, el “crujir de dientes”, la horrible falta de sentido", manifiesta Guardini.
"Pero si la persona sigue siendo fuerte, entonces se produce el cierre. El conocimiento psicológico es tan grande, la experiencia en los posibles significados de la existencia tan universal, la sofisticación tan experimentada, que ya ningún argumento resulta convincente. Nada atrapa, porque ya todo se sabe; porque para cualquier cosa que se plantee ya hay preparada un a interpretación alternativa. Dios tiene todos los caminos abiertos; pero desde el punto de vista humano esta alma parece inconquistable. Esta existencia se vuelve inquebrantable.."
"Un ser cerrado a la nada. Nada tiene tras de si. Solo hay un miedo frio y rígido que no tiene salida. Ciertamente, la posibilidad de dar marcha atrás está abierta hasta el último suspiro."
"La imagen del Infierno de Dante en donde los demonios trabajan y se enfurecen por todas partes en los inmensos círculos concéntricos. Pero los demonios no son más que los emisarios, aspectos de uno que está en el centro y no se mueve. De uno que está congelado."
"Lo que los satanismos modernos y la transvaloración de todos los valores, que diría Nietzsche, proclaman sobre la grandeza del mal es solo papel mojado. Satanás es simplemente el engañado, el que se ha engañado a si mismo. Es completamente estéril. No es grande en nada. E un patético simius Dei", afirma Guardini. 

Todo es un misterio; hay un misterio de Dios en todo


Pobre gente
fue la primera obra del novelista ruso Fiódor Dostoyevski:

-El suicidio es verdaderamente el mayor pecado humano…..Pero solo Dios puede juzgarlo, porque solo El lo sabe todo, cada objetivo y medida. Ciertamente debemos orar por quienes así pecan. Si oyes hablar de ese pecado, reza fervientemente por ese pecador antes de acostarte, y si suspiras a Dios por él, aunque solo sea una vez, aunque no conocieras en absoluto al pecador, con tanta mayor diligencia tu oración será escuchada. 

  • ¿Pero en que puede ayudarle mi oración si ya está condenado?
  • ¿Qué sabes tu de eso?….¿O cómo crees que se siente el que no tiene quien rece por él? Por eso, cuando reces tu oración antes de irte a dormir, añade al final las palabras, ten piedad, Señor, incluso de todos aquellos que no tienen quien rece por ellos”

…………..-Un anciano debe estar siempre contento, y debe morir en plena claridad de su mente, dichoso y digno, suspirando saciado de sus días hacia su última hora, y regocijándose, como una espiga de maíz va a la gavilla, y cumpliendo su misterio.

-Dice “misterio” de nuevo; ¿que significa eso de “cumplir su misterio”, le pregunté…

-¿Que es un misterio? Todo es un misterio, amigo; hay un misterio de Dios en todo. Este mismo misterio está encerrado en cada árbol, en cada mota de polvo. Que un pajarito cante, que la multitud de estrellas titilen en el cielo por la noche, todo es un mismo misterio, puedes estar seguro de ello. 

El conocimiento se convierte en dudas si todo no se apoya en una fe última. La fe y la oración son lo que sostiene toda la existencia humana. Y la ciencia debe vivir dentro de este conjunto, como una fuerza especial dentro de él; al igual que la naturaleza no existe aislada, sino en Dios, escribirá Romano Guardini.


La hipocresía del feminismo contemporáneo

La hipocresía del feminismo contemporáneo es flagrante. Se rasgan las vestiduras defendiendo el derecho de las mujeres musulmanas a llevar el velo en España, pero guardan un silencio cómplice frente a los regímenes islámicos donde el velo no es una opción, sino una imposición bajo amenaza de castigo. El objetivo real de estas feministas no es la mujer, sino la destrucción de la tradición cristiana, la única que ha garantizado en la historia la verdadera igualdad y dignidad de la mujer. No buscan la defensa de la mujer, sino la imposición de una ideología que promueve el odio a los valores cristianos. Se han convertido en las aliadas de una cosmovisión que esclaviza a la mujer en lugar de liberarla.
En Occidente las mujeres tienen la libertad de elegir gracias a la tradición cristiana que, durante siglos, ha construido los cimientos de una sociedad que defiende la dignidad humana. Frente a esto, el islam, carente de un magisterio sólido y uniforme, es susceptible a interpretaciones extremas que muchas veces han llevado a la opresión de la mujer. Mientras que la Iglesia Católica ha sostenido la dignidad de la mujer con un corpus doctrinal firme y claro, el islam se desenvuelve en un mar de subjetividades que, en múltiples ocasiones, han desembocado en normas y costumbres profundamente injustas y discriminatorias.


sábado, 31 de octubre de 2026

Con el auge de la libertad como bien supremo, la verdad ha sido desplazada a la región de la intolerancia

El sueño de Claudia, la esposa de Pilato
En la relación entre verdad y política Ratzinger ilustra su discusión recurriendo a la pregunta planteada por una futura más lejana pero decisiva en la historia del cristianismo, el gobernador Poncio Pilato. Ante Pilato, Jesús se presenta como el Rey de un Reino que no es de este mundo y como alguien que ha venido al mundo “para ser testigo de la verdad”. Frente a este aspecto negativo del concepto ( un reino sin poder militar), Cristo “pone un concepto un concepto positivo para hacer comprensible la esencia y el carácter particular del poder de este reinado, la verdad”. Para Pilato la esencia de un reinado es el poder, la autoridad; para Jesús, la verdad. En vista de ello, “el pragmático Pilato preguntara ¿Qué es la verdad?”
“El relativismo resulta por completo inadecuado como fundamento general para vivir. Pues donde el relativismo se piensa y se vive de modo consecuente, y no se apoya en silencio en en una certeza final de la fe, acaba por reducirse al nihilismo, o erigir el positivismo en poder que regula todo”.
Con el auge de la libertad como bien supremo, la verdad ha sido desplazada a la “región de la intolerancia y de lo antidemocrático”, o bien como expresión del fundamentalismo. Esto significa que “ el concepto moderno de democracia parece estar indisolublemente unido con el relativismo, que se presenta como la verdadera garantía de la libertad, especialmente de la libertad esencial, la libertad religiosa y de conciencia”.


La cosmovisión secular que impregna nuestra cultura es todo ilusión

Casi todos los días, de una manera u otra, todos nos enfrentamos a la cosmovisión secular que impregna nuestra cultura. Es atractiva y persuasiva, se presenta como abierta y respetuosa de las diferentes perspectivas. Se presenta como algo que enriquece tanto a la sociedad como a los individuos al permitir la coexistencia de una variedad de estilos de vida. Esta diversidad mejora la elección sin imponerle a nadie una opción en particular; se la vende como un enfoque práctico para vivir en una sociedad pluralista, ya que promueve la paz, la justicia, la libertad, la igualdad y los derechos humanos. Permite a las personas tomar sus propias decisiones en cuestiones como el divorcio, el aborto, las relaciones entre personas del mismo sexo, la anticoncepción, la eutanasia, las cuestiones transgénero, la promiscuidad, el consumo de drogas y más. Esta visión se considera a menudo madura y crítica, ya que nos anima a determinar nuestro propio sentido del bien y del mal. Al mismo tiempo, esta visión del mundo tiende a responsabilizar al cristianismo, y en particular a la Iglesia católica, de muchos de los defectos de la civilización occidental. La religión es poco más que superstición, y los cristianos son intolerantes, dogmáticos y de mente estrecha. La Iglesia es arrogante porque reivindica el acceso exclusivo a la verdad. Según esta visión del mundo, los grandes logros de la civilización sólo se consiguieron una vez que la sociedad se liberó del oscurantismo del control de la Iglesia. El paraíso que promete esta cosmovisión es una ilusión y no puede brindar la verdadera felicidad. Al final, sólo Cristo puede satisfacer los anhelos más profundos del corazón humano.
El individualismo expresivo se basa en la autonomía personal, la autoexpresión y el relativismo moral. Cada uno de nosotros tiene derecho a definir su propio concepto de existencia, significado y verdad. Si bien el individualismo expresivo promete libertad y plenitud, socava el marco moral compartido necesario para la cohesión social y comunitaria. Su énfasis en la autodefinición subjetiva a menudo entra en conflicto con sus propios objetivos de igualdad e inclusión, ya que la ausencia de normas morales objetivas dificulta la resolución de disputas éticas o la protección de los vulnerables. Esto, a la larga, erosiona las dimensiones sociales y espirituales de la vida humana, dejándonos desconectados y nuestras comunidades fragmentadas.
Nuestras inclinaciones más profundas hacia la verdad, la bondad y el amor no son arbitrarias, sino que tienen su raíz en un orden divinamente ordenado. En contraposición al individualismo expresivo, la ley natural reconoce que la naturaleza humana y su propósito último no son autodeterminados, sino dados; fundamenta los principios morales en la realidad de lo que significa ser humano. En consecuencia, la ley natural proporciona un marco estable para discernir el bien del mal, guiar a los individuos en la virtud, fortalecer las comunidades y construir sociedades que promuevan el bien común.


Referencia: Paradise Cancelled de Anthony Schratz

viernes, 30 de octubre de 2026

A la inteligencia artificial le falta la inteligencia general y la conciencia de su existencia

Rodrigo Quian Quiroga, neurocientífico del Centro de Neurociencia de Sistemas de la Universidad Británica de Leicester y descubridor de las neuronas Jennifer Aniston, afirma que “mucha gente siente miedo de los avances de la inteligencia artificial, porque creen que se van a replicar escenarios distópicos como el de la película de ciencia ficción Terminator. Pero, muy al contrario, la inteligencia artificial ofrece muchas ventajas. Puede ayudar en análisis médicos, por ejemplo. No va a reemplazar a un médico, pero puede servir como una herramienta para analizar imágenes o estudios. Hace unos años nos sorprendía que la IA pudiera ganarles a los mejores ajedrecistas del mundo. Pero hoy los mismos ajedrecistas utilizan IA para aprender a jugar ajedrez o mejorar. Como con toda tecnología, a la IA se le puede dar un buen o mal uso. Es el hombre el que decide.
A la IA le faltan dos cosas. Primero, le falta lo que se conoce como inteligencia general, que es la capacidad de aprender nuevas tareas en contextos totalmente novedosos y sin entrenamiento. Es algo que nosotros hacemos todo el tiempo; nos enfrentamos a situaciones que son nuevas, usamos el sentido común y sabemos cómo reaccionar. Explicado de manera más sencilla, para replicar la inteligencia humana, a la IA le falta desarrollar un sentido común que todavía no tiene y no sabemos cómo dárselo. Lo otro que le falta es la conciencia de su existencia, que nosotros sí tenemos. La inteligencia artificial se limita a procesar patrones estadísticos sin poseer una experiencia subjetiva ni un mundo interior.