Análisis de mercado e investigaciones económicas, como un estudio de Barclays, sugieren que China podría requerir hasta 24 millones de robots humanoides para el año 2035. El despliegue de esta "fuerza laboral robótica" tiene como objetivo principal compensar aproximadamente el 60% de la escasez de mano de obra generada por su crisis demográfica y el acelerado envejecimiento poblacional.
Hace apenas unos años, los robots parecían una fantasía que solo se podía ver en ferias tecnológicas y películas de ciencia ficción. Hoy empiezan a colarse en escenas cada vez más cotidianas; trabajan en almacenes, patrullan calles, cargan equipajes en aeropuertos y hasta corren medias maratones en China. Lo que antes era un experimento de laboratorio ahora se está convirtiendo, poco a poco, en una herramienta real para resolver problemas. Mientras China los está desarrollando como una posible solución al envejecimiento de su población y a la falta de trabajadores en fábricas y servicios de cuidados, en Estados Unidos muchas compañías los presentan como asistentes domésticos de lujo . La misma tecnología está siendo utilizada para responder a problemas muy diferentes a ambos lados del mundo.
Pekín quiere utilizar estos robots en las fábricas para compensar la caída de mano de obra, el frenazo del crecimiento y las tensiones comerciales con Estados Unidos. Para James Vincent "la robótica humanoide podría cubrir ambas necesidades simultáneamente". Una apuesta que refleja cómo el país intenta convertir la automatización en una respuesta estructural a sus retos demográficos y económicos.
Pekín quiere utilizar estos robots en las fábricas para compensar la caída de mano de obra, el frenazo del crecimiento y las tensiones comerciales con Estados Unidos. Para James Vincent "la robótica humanoide podría cubrir ambas necesidades simultáneamente". Una apuesta que refleja cómo el país intenta convertir la automatización en una respuesta estructural a sus retos demográficos y económicos.










