Al comparar el éxito de Estados Unidos en materia de inmigración con el fracaso de Europa, explica que la diferencia se resume al realismo norteamericano frente a la ingenuidad europea. Los pilares de la inmigración estadounidense fueron la integración y el empleo; los funcionarios de Europa pensaron que estaban haciendo un favor a los inmigrantes al no exigir ni una cosa ni la otra. En Estados Unidos los inmigrantes tienden a abandonar sus idiomas nativos y a adoptar el ingles relativamente rápido. En Europa muchos hijos de inmigrantes apenas son capaces de chapurrear la lengua del país en que nacieron. En Estados Unidos los inmigrantes tienen más probabilidades de pasar a formar parte de la mano de obra, y de recibir mejores salarios, que en Europa. Mientras en Estados Unidos se anima a los inmigrantes a convertirse en miembros de pleno derecho de la sociedad en Europa a los hijos y nietos de los inmigrantes, nacidos en Europa se les llama inmigrantes de segunda y tercera generación.La clase dirigente europea prefiere que sus minorías no se integren del todo. Europa siente una profunda inquietud ante la idea de que “ellos” se conviertan en “nosotros”. La clase dirigente europea ha sido reacia a poner en cuestión las tradiciones más reprensibles que han traído a Europa los inmigrantes.
Referencia: Mientras Europa duerme de Bruce Bawer







