En noviembre de 2025, el fiscal general James Uthmeier había demandado a Planned Parenthood por 350 millones de dólares, alegando que la organización engañó al público difundiendo información deceptiva al afirmar públicamente que la píldora abortiva (la combinación de fármacos empleada para acabar con la vida de bebés en el seno materno) es más segura que el Tylenol, el Viagra y la penicilina.Un juez del Primer Tribunal de Circuito de Florida rechazó el 27 de mayo la solicitud de Planned Parenthood de desestimar la demanda que el estado le presentó por publicidad falsa y engañosa, permitiendo que el proceso judicial avance hacia el fondo del asunto.
Un informe de la organización Biological Integrity detalla la implicación de Planned Parenthood en el negocio de la llamada transición de género. La organización distribuye gratuitamente fajas de compresión torácica a menores, suministra hormonas del sexo contrario a pacientes desde los 16 años, y provee anticonceptivos a niñas para interrumpirles los ciclos menstruales sin consentimiento de sus padres, bajo el subterfugio de un resquicio legal. En el año fiscal 2025, la organización gastó más de 70 millones de dólares en formación sobre su particular versión de la educación sexual, con materiales sobre transgenerismo dirigidos a niños desde los tres años de edad. El informe recoge además una serie de demandas por mala praxis presentadas por personas que, tras recibir hormonas y cirugías de mutilación, se arrepintieron de la llamada transición.







