miércoles, 4 de noviembre de 2026

¿Podría Dios llegar a hacer que dos más dos fueran cinco?

Robert Barron en el discurso de apertura que ignaguró la convención Acton University Conference de 2023, del Acton Institute:
“¿Podría Dios, en su infinito poder, llegar a hacer que dos más dos fueran cinco? Al fin y al cabo es omnipotente, así que supongo que ¿por qué no? ¿Podría Dios, en su infinito poder, hacer del adulterio una virtud? Bueno, supongo. Es decir, ya declaró que el adulterio es malo, pero ¿podría declararlo como algo bueno? Supongo que podría, ¿no? La respuesta de santo Tomás es que por supuesto que no, porque lo que estarías haciendo entonces sería crear una disensión entre el poder divino y la manera de ser divina. Por tanto, decir que Dios no puede hacer que dos más dos sean cinco no es restringir el poder de Dios, porque el hecho de que dos más dos sean cuatro es simplemente parte de la verdad de Dios. Decir que Dios no puede hacer del adulterio una virtud no es limitar su poder, porque eso es algo que entra en conflicto con Su manera de ser. Una de las preguntas más famosas que se planteó santo Tomás fue la de si Dios podía pecar. Cualquier detractor diría que sí, que por supuesto que Dios puede pecar. Dios en Cesaréa de Filipo llega a pensar: “¡Ojo, que puedo caer en el pecado”. Pues ya está. ¿Por qué no iba Dios a poder pecar? Pues no. Santo Tomás nos dice que por supuesto que Dios no puede pecar. Sería algo repugnante a su manera de ser. De acuerdo. Entonces, ¿qué importancia tiene todo esto? Pues que a continuación nos vamos a la baja Edad Media y a principios de la Edad Moderna, y algo cambia. Surge una visión de la voluntas, que enfatiza la primacía de la voluntad. De hecho, la potentia absoluta, el poder absoluto de Dios, se escinde del ser. Esto es lo que hace posible que René Descartes llegue a decir que, si Dios así lo quisiera, dos más dos serían cinco. El Dios de la voluntad tiene un poder que puede imponerse a la realidad y redefinirla. Nótese como esto supone un alejamiento de lo que hemos visto con santo Tomás de Aquino. ¿Puede ser, entonces, una casualidad que muchos de los filósofos modernos sobreenfaticen el poder? Es algo que puede apreciarse, por ejemplo, en Schopenhauer. Queda patente de forma más evidente en Friedrich Nietzsche. Dios ha muerto, ¿no? Entonces, ¿a dónde ha ido esa potentia absoluta? Ha ido a parar a mí. A nosotros. Somos nosotros los que ahora tenemos esa voluntad de poder. No me digas lo que tengo que hacer. No me digas quién soy. Yo tengo el poder de decidir, en virtud de mi libertad absoluta, de la naturaleza de la realidad. Ese giro hacia la voluntad que se produjo en las filosofías tardomedieval y protomoderna ha llegado hasta el periodo contemporáneo, solo que el Dios de la voluntad se ha transformado en un yo de la voluntad, capaz de crearlo todo, de definirlo todo.” 


El único antecedente reciente de eutanasia es la Alemania nazi

La eutanasia en Europa solo se practica en España y en los países del Benelux. En otros lugares, como Francia, hay debates abiertos, pero aún no se ha legalizado. A nivel mundial, apenas unos pocos países como Canadá, Colombia y Nueva Zelanda lo permiten. Eso nos permite darnos cuenta de cómo España se ha convertido en una excepción.
El único antecedente reciente de eutanasia es la Alemania nazi. Hitler encargó a Goebbels una campaña para convencer a la sociedad de que la eutanasia era aceptable. Produjeron películas, como Yo acuso, y carteles que preguntaban cuánto costaba cuidar a un discapacitado. Con esa propaganda lograron que la sociedad aceptara lo inaceptable. Hoy estamos repitiendo esa historia.

martes, 3 de noviembre de 2026

Las películas son mucho más que entretenimiento

“Las películas son mucho más que entretenimiento; sirven para reforzar o socavar los valores de una sociedad. Como cineastas, tenemos una gran responsabilidad porque dejamos una impronta de imágenes y pensamientos que duran toda una vida” (David Puttnam, productor de La Misión y Carros de fuego).


El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo

Discurso de Gettysburg

“Nosotros, el Pueblo de los Estados Unidos, con el fin de formar una Unión más perfecta, establecer la justicia, asegurar la tranquilidad interna, proveer para la defensa común, promover el bienestar general…” (Constitución de los Estados Unidos).
“Sostenemos como verdades evidentes por sí mismas que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos se encuentran la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Que cuando cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva de estos fines, es derecho del pueblo alterarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno, fundamentándolo en tales principios y organizando sus poderes de tal forma que les parezca más probable que garantice su seguridad y felicidad.” (Declaración de Independencia de los Estados Unidos).
“Nos corresponde más bien estar aquí dedicados a la gran tarea que aún tenemos por delante… que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparezca de la faz de la tierra.” ( Abraham Lincoln, expresidente de los Estados Unidos, Discurso de Gettysburg).

lunes, 2 de noviembre de 2026

Análisis sobre las implicaciones éticas, sociales y antropológicas de la inteligencia artificial

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para la Cultura y la Educación publicó en 2025 la Nota Antiqua et Nova. Es un análisis sobre las implicaciones éticas, sociales y antropológicas de la inteligencia artificial (IA). Destaca las profundas diferencias entre la inteligencia humana y la artificial, subrayando que esta última, aunque extremadamente sofisticada, se limita a procesar datos y ejecutar tareas predefinidas. En contraste, la inteligencia humana, creada a imagen de Dios, integra aspectos racionales, emocionales, creativos, sociales y espirituales que no pueden ser replicados por sistemas artificiales. El texto insiste en que la inteligencia humana no solo busca resolver problemas o acumular información, sino que se orienta hacia la verdad, el bien y el sentido último de la vida. Por ello, la IA no puede sustituir la riqueza de las capacidades humanas, ni mucho menos asumir responsabilidades éticas o morales.
Se reconoce que la IA tiene el potencial de generar avances significativos, como la mejora en el diagnóstico médico, la predicción de fenómenos climáticos o el acceso a la educación personalizada. Sin embargo, la Nota también advierte sobre los riesgos inherentes a esta tecnología, incluyendo la deshumanización, la concentración del poder tecnológico y la amplificación de desigualdades sociales. En particular, el texto denuncia el uso de la IA para manipular la información o perpetuar dinámicas de exclusión social. Subraya la necesidad de regular la tecnología para evitar que sea utilizada con fines egoístas o contrarios al bien común. Dado que esta tecnología no posee juicio moral, el texto enfatiza que los desarrolladores, legisladores y usuarios son los únicos responsables de las decisiones y acciones que implican el uso de sistemas de IA.
El texto manifiesta que el trabajo no debe ser visto únicamente como un medio de subsistencia, sino como una dimensión central de la vida humana que permite a las personas crecer, establecer relaciones y participar en el desarrollo de la sociedad. Por ello, se insta a promover un uso de la IA que complemente las capacidades humanas en lugar de reemplazarlas. Subraya la importancia de preservar la relación entre maestro y alumno como un elemento esencial de la educación, y advierte sobre los peligros de una excesiva dependencia de la tecnología, que podría limitar la capacidad de los estudiantes para razonar, discernir y desarrollar un pensamiento crítico.
Otro aspecto clave del documento es el análisis del uso de la inteligencia artificial en el ámbito militar. La Nota condena el desarrollo de armas autónomas letales y advierte sobre los riesgos de una carrera armamentística impulsada por la tecnología. Se hace un llamamiento a los líderes internacionales para prohibir el uso de sistemas de IA en operaciones militares que puedan poner en peligro la vida y la dignidad humana.


Un problema filosófico verdaderamente serio, el suicidio

Albert Camus
Albert Camus, premio Nobel de Literatura, dijo que “sólo hay un problema filosófico verdaderamente serio, y que ese es el suicidio, porque nos enfrenta al sentido mismo de la existencia”. El suicidio es que la sociedad y la soledad confundan sus significados en la mente de quien está pensando llevarlo a cabo.

domingo, 1 de noviembre de 2026

El que está vacío está asimismo condenado a sufrir la finitud de la existencia

"El que está vacío está asimismo condenado a sufrir la finitud de la existencia. Debe sentir la impotencia, la inutilidad, el sinsentido que hay en él. Se le obliga a perder toda ilusión, a ver el rostro desvelado de la existencia y a mantenerse firme.
Se le impone no recibir consuelo alguno de la plenitud del corazón; no sentir el poder ascendente de la vida que fluye hacia ella; no dejarse llevar por lo que sucede por si mismo. Nada de lo que viene de allí le ayuda a tener fe, a creer", escribe Romano Guardini.
"La otra persona no le es dado sin más; debe buscarla siempre desde la fe. Dios no le es dado sin más. A su alrededor solo hay cosas y espacios vacíos. Por eso esa persona debe aferrarse a la fe; recibir la palabra revelada y unirse a EL desde una fe siempre renovada. Debe perseverar, mantenerse. Desde allí debe perseverar y servir, año tras año. Entonces terminaran por surgir la verdad, la bondad, la sencillez; escasa, duras, pero muy puras. Y ahí está la promesa de que poco a poco se condensará en ese vacío una realidad y un sentido que va más allá de todo lo que se llama vitalidad o psicología o cual quiere otra cosa."
"Pero si esto no sucede, entonces el vacío se convierte en la nada. Entonces comienza la decadencia. Entonces llega la violenta impotencia, el “crujir de dientes”, la horrible falta de sentido", manifiesta Guardini.
"Pero si la persona sigue siendo fuerte, entonces se produce el cierre. El conocimiento psicológico es tan grande, la experiencia en los posibles significados de la existencia tan universal, la sofisticación tan experimentada, que ya ningún argumento resulta convincente. Nada atrapa, porque ya todo se sabe; porque para cualquier cosa que se plantee ya hay preparada un a interpretación alternativa. Dios tiene todos los caminos abiertos; pero desde el punto de vista humano esta alma parece inconquistable. Esta existencia se vuelve inquebrantable.."
"Un ser cerrado a la nada. Nada tiene tras de si. Solo hay un miedo frio y rígido que no tiene salida. Ciertamente, la posibilidad de dar marcha atrás está abierta hasta el último suspiro."
"La imagen del Infierno de Dante en donde los demonios trabajan y se enfurecen por todas partes en los inmensos círculos concéntricos. Pero los demonios no son más que los emisarios, aspectos de uno que está en el centro y no se mueve. De uno que está congelado."
"Lo que los satanismos modernos y la transvaloración de todos los valores, que diría Nietzsche, proclaman sobre la grandeza del mal es solo papel mojado. Satanás es simplemente el engañado, el que se ha engañado a si mismo. Es completamente estéril. No es grande en nada. E un patético simius Dei", afirma Guardini.