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sábado, 29 de septiembre de 2018

Cuando un partido político se convierte en bandería.


Partido, en política, significa organización de elementos, concierto de esfuerzos, consonancia de trabajos para un mismo fin y bajo la misma bandera; si este fin es noble y patriótico, si esa bandera es un credo político, social o administrativo, aquella reunión de hombres que trabajan de acuerdo, merece el nombre respetable de partido; si el fin es el interés personal y la bandera la elevación personal de un individuo, por más que los partidos se empeñen en decir lo contrario, esto no será nunca partido sino bandería, decía el escritor mejicano Vicente Riva Palacio. Personajes que tienen cinco destinos,  que todos disfrutan de dos, tres o más sueldos, y como ellos toda una legión de favoritos.

lunes, 9 de abril de 2018

Las personas votan según sus valores, votan a aquellos candidatos con quienes se identifican.

Canales de comunicación.
Contrariamente a lo que reza un mito muy aceptado entre los actores políticos, los usuarios de los canales de comunicación se cierran en banda a mensajes que se ajustan a su propio interés personal cuando estos proceden de emisores tildados a priori de pertenecer a la categoría del “ellos” y que, como tales, están marcados a priori como enemigos “nuestros”. 

“Las personas no votan necesariamente en función de su interés particular, nos advierte Lakoff, votan según su identidad. Votan según sus valores. Votan a aquellos candidatos con quienes se identifican. Puede que estos se correspondan también con su interés particular. Eso es algo que puede pasar. No digo que las personas no se preocupen nunca por su propio interés particular. Pero votan según su identidad. Y si su identidad coincide con su interés particular, eso será lo que votarán. Es importante que esto se entienda”. Si no lo entendemos, añade él, nos parece que “los hechos tan pronto vienen como se van sin que nadie les haga caso ni los acepte como tales hechos, o (cuando nos parece) que incluso nos confunden. ¿Por qué iba nadie a decir algo así?, nos preguntamos. Entonces tildamos el hecho de irracionalidad, locura o estupidez”, y hacemos extensivo ese calificativo a quienes lo hayan dicho, “suponiendo que no llevaran ya ese calificativo encima antes de hablar” .

martes, 3 de octubre de 2017

¿Es mejor una sociedad donde todos sean igualmente pobres a una sociedad donde todos sean desigualmente ricos?


No es cierto que una sociedad más igualitaria es siempre preferible que una con mayor desigualdad. ¿Es mejor éticamente una sociedad donde todos sean igualmente pobres a una sociedad donde todos sean desigualmente ricos y a nadie le falte nada? ¿Es preferible una sociedad con mayor igualdad y menor calidad de vida que una con más desigualdad y mayor calidad de vida de la población? Pocos prefieren una sociedad donde todos están peor a una donde todos estamos mejor sólo porque la primera sea más igualitaria. Existen países africanos con mayores niveles de igualdad que Estados Unidos, por ejemplo, y pocos dirían que esas sociedades sean mejores que la norteamericana porque son más iguales.
Steven Pinker

Nadie que puede irse a un mejor barrio se queda en un mal barrio para ser “igual” a los de ese barrio. La razón para ello, como ha mostrado el profesor de Harvard, Steven Pinker, un experto en psicología evolutiva, es que forma parte de la naturaleza humana el darle prioridad al interés personal y al de la propia familia por encima del de los demás.

No es cierto que una sociedad más igualitaria es siempre preferible que una con mayor desigualdad.