Escribe Jorge Gómez, oficial de la Armada y exmiembro del CNI que “al abordar la definición del término desinformación nos toparemos con un elemento común que es la influencia de Rusia y de los Estados Unidos en la definición de este fenómeno. Estos dos países fueron los iniciadores de este tipo de operaciones, tal y como las entendemos en la actualidad, y sus servicios de inteligencia los que más han profundizado en el desarrollo de este tipo de acciones.”
“El Kremlin ha utilizado siempre la desinformación y la mentira como un elemento para debilitar las organizaciones internacionales como la OTAN o la UE y también debilitar individualmente a países objetivo como Estados Unidos, intentando provocar o agrandar los conflictos internos. Ladislav Bittman en su libro El juego del engaño dice que “Moscú prevé el aislamiento moral y político de los Estados Unidos como preliminar a su aislamiento militar, que aseguraría la retirada de las unidades estadounidenses de Europa. Los planificadores soviéticos calculan que los estados individuales de Europa Occidental, incluso si están muy desarrollados económicamente, no serían capaces, por sí solos, o en conjunto, de resistir a las fuerzas armadas soviéticas sin la ayuda estadounidense directa”.”
“La utilización de operaciones o campañas de desinformación se ha generalizado en un período de tiempo muy corto, viéndose favorecidas en la actualidad por la utilización de las nuevas plataformas y tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC,s), algo que ha permitido una capacidad de viralización e impacto sobre millones de personas en todo el planeta, a una velocidad nunca conocida. Los servicios de inteligencia de todo el mundo han encontrado en estas nuevas herramientas un elemento esencial para el desarrollo de sus operaciones y, por supuesto, Rusia, con mucha más experiencia histórica en estas acciones, ha adaptado con rapidez su metodología a las nuevas tecnologías…..En el año 1992 desertó al Reino Unido Vasily Mitrokhin, oficial del KGB que prestaba sus servicios en el archivo del servicio de inteligencia ruso y que aportó al MI6 una serie de documentos muy importantes para entender las operaciones y metodología del servicio de inteligencia ruso. Mitrokhin definió la desinformación como “una forma de trabajo de inteligencia dentro del campo de las medidas activas, que consiste en la canalización secreta hacia un adversario de información falsa, materiales especialmente preparados y documentos fabricados y diseñados para engañarlo e incitarlo a tomar decisiones y medidas que encajen en los planes e intenciones del servicio de inteligencia”.”
“Rusia se dio cuenta hace ya algunos años del impacto de este tipo de sistemas que permiten gobernar la mente y los sentimientos de las poblaciones de los países considerados enemigos. Rusia ha utilizado estos medios para operar fuera de sus fronteras, consiguiendo una influencia directa sobre la formación de la opinión pública en las sociedades de los países considerados sus enemigos y apropiarse de una parte de su cultura, generando polarización, desconfianza y miedo.”
“La utilización de operaciones o campañas de desinformación se ha generalizado en un período de tiempo muy corto, viéndose favorecidas en la actualidad por la utilización de las nuevas plataformas y tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC,s), algo que ha permitido una capacidad de viralización e impacto sobre millones de personas en todo el planeta, a una velocidad nunca conocida. Los servicios de inteligencia de todo el mundo han encontrado en estas nuevas herramientas un elemento esencial para el desarrollo de sus operaciones y, por supuesto, Rusia, con mucha más experiencia histórica en estas acciones, ha adaptado con rapidez su metodología a las nuevas tecnologías…..En el año 1992 desertó al Reino Unido Vasily Mitrokhin, oficial del KGB que prestaba sus servicios en el archivo del servicio de inteligencia ruso y que aportó al MI6 una serie de documentos muy importantes para entender las operaciones y metodología del servicio de inteligencia ruso. Mitrokhin definió la desinformación como “una forma de trabajo de inteligencia dentro del campo de las medidas activas, que consiste en la canalización secreta hacia un adversario de información falsa, materiales especialmente preparados y documentos fabricados y diseñados para engañarlo e incitarlo a tomar decisiones y medidas que encajen en los planes e intenciones del servicio de inteligencia”.”
“Rusia se dio cuenta hace ya algunos años del impacto de este tipo de sistemas que permiten gobernar la mente y los sentimientos de las poblaciones de los países considerados enemigos. Rusia ha utilizado estos medios para operar fuera de sus fronteras, consiguiendo una influencia directa sobre la formación de la opinión pública en las sociedades de los países considerados sus enemigos y apropiarse de una parte de su cultura, generando polarización, desconfianza y miedo.”

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