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domingo, 26 de enero de 2020

La corrupción es una llaga putrefacta de la sociedad



El Papa Francisco quiere que su llamada llegue a todas las personas promotoras o cómplices de corrupción. “Esta llaga putrefacta de la sociedad es un grave pecado que clama al cielo pues mina desde sus fundamentos la vida personal y social. La corrupción impide mirar el futuro con esperanza, porque con su prepotencia y avidez destruye los proyectos de los débiles y oprime a los más pobres. Es un mal que se anida en gestos cotidianos para expandirse luego en escándalos públicos. La corrupción es una obstinación en el pecado, que pretende sustituir a Dios con la ilusión del dinero como forma de poder. Es una obra de las tinieblas, sostenida por la sospecha y la intriga. Corruptio optimi pessima, decía con razón san Gregorio Magno, para indicar que ninguno puede sentirse inmune a esta tentación. Para erradicarla de la vida personal y social son necesarias prudencia, vigilancia, lealtad, transparencia, unidas al coraje de la denuncia. Si no se la combate abiertamente, tarde o temprano busca cómplices y destruye la existencia”.

viernes, 7 de junio de 2019

Pactos políticos



Una vez me dijeron, dice el Papa Francisco, cómo son los pactos políticos: imaginemos una reunión de nueve empresarios a la mesa; discuten para ponerse de acuerdo en el desarrollo de sus empresas y al final, tras horas y horas, y café y café, se ponen de acuerdo. Toman las actas, hacen el resumen, lo leen… ¿De acuerdo? De acuerdo. Mientras lo hacen imprimir toman un whiskey para celebrarlo y luego empiezan a pasar los folios para firmar el acuerdo. En el momento en que pasan los papeles, bajo mesa, yo y aquel… hago otro bajo mesa. Eso es corrupción política, que se hace un poco en todas partes. Debemos ayudar a los políticos a ser honestos, a no hacer campaña con calumnias, difamaciones, escándalos… Y, tantas veces, sembrar odio y miedo, esto es terrible. Una política, un político nunca, jamás debe sembrar odio y miedo. Solo esperanza. Justa, exigente, pero esperanza. Porque debe conducir al país allí, y no meterle miedo. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

Salir al mundo como un ser humano incapaz.


Cualquiera que crezca viendo la televisión, que nunca vea nada de religión o filosofía, se críe en una atmósfera de relativismo moral, aprenda ética viendo escándalos sexuales en el telediario, y vaya a una universidad donde los posmodernos se desviven por demoler las nociones tradicionales de verdad y cualidad, va a salir al mundo como un ser humano bastante incapaz, escribe Neal Stephenson.