Mostrando entradas con la etiqueta Rotterdam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rotterdam. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de abril de 2019

Es imposible proteger a ningún Estado del terrorismo


Es imposible proteger a ningún Estado del terrorismo. Israel es el principal ejemplo de este hecho. Ningún Estado va más allá de las medidas israelíes en la prevención del terrorismo, en especial en términos de seguridad, a pesar de lo cual no funciona. 


Puerto de Rotterdam
Entra tal cantidad de contenedores en cualquier país que es imposible inspeccionarlos. Podrían traer materiales radiactivos, por ejemplo. Tampoco es posible inspeccionarlos en el punto de origen. En uno de esos estudios hay algunos cálculos. Si se tratara de inspeccionar los contenedores de Rotterdam, que es uno de los principales puertos de embarque de toda Europa, se paralizaría literalmente todo el continente europeo.

sábado, 2 de julio de 2016

En la segunda guerra mundial se atacaron por primera vez en la historia objetivos civiles.

Por primera vez en la historia se atacaron objetivos civiles (Londres).
Una de las novedades que nos trajo la segunda guerra mundial fue que por primera vez en la historia se atacaron objetivos civiles que se encontraban alejados de los frentes bélicos. Tal vez todos los países enfrentados cometieron delitos de lesa humanidad.

Nagasaki el día después.
En Japón, Hiroshima fue reducida a polvo por la primera bomba atómica, y parte de Nagasaki lo fue también por la segunda. Tokio no fue bombardeada sino por medios convencionales, pero gran parte de sus edificios quedaron destruidos. También en el bando contrario hubo grandes destrucciones. La primera ciudad en ser borrada del mapa fue Coventry, centro industrial británico, arrasada por los aviones alemanes en 1.940. También Londres sufrió grandes daños, lo mismo que Rotterdam. Stalingrado, la ciudad rusa donde se registró la más tremenda batalla urbana de la guerra, quedó convertida en un montón de ruinas. 
Roma, declarada “ciudad abierta”.

De las grandes capitales, solo París, por un milagro de última hora, y Roma, declarada “ciudad abierta” por intercesión del papa Pío XII, quedaron prácticamente incólumes.