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domingo, 12 de septiembre de 2021

El individuo autosuficiente


El individuo autosuficiente es un personaje penoso. Es el hombre o mujer que habla por los codos, jactándose de sus proezas, reales o imaginarias, repitiendo en su conversación nombres de gente importante a la que asegura conocer, teniendo la solución para todos los problemas. Similar al jactancioso es la persona que siempre trata de atraer la atención hacia él. Otra figura común es aquel que todo lo critica, restando importancia a cualquier plan o idea, a menos que él haya sido el primero en proponerlo. Tales personas son dignas de compasión, porque no son nunca felices. Su conversación y su conducta, entre ridículas e irritantes, son los mecanismos a través de los cuales pretenden defenderse de un sufrimiento que les acucia constantemente. La verdad es que, en el fondo de sí mismos, sufren un acusado complejo de inferioridad e inadaptación, demasiado doloroso como para tolerarlo o enfrentarse con él.

martes, 11 de diciembre de 2018

Una persona no era totalmente tal hasta que aprendía a dominar sus pensamientos y sus sentimientos.

En ciertos momentos de la historia, las culturas han dado por sentado que una persona no era totalmente tal hasta que aprendía a dominar sus pensamientos y sus sentimientos. En la China de Confucio, en la antigua Esparta, en la Roma republicana, en los primeros asentamientos de Nueva Inglaterra y entre las clases altas de la Inglaterra victoriana, las personas tenían la responsabilidad de mantener bien firmes las riendas de sus emociones. Cualquiera que se permitiese tener lástima de sí mismo, o quien dejase que el instinto dictase sus acciones en lugar de la razón, perdía el derecho de ser aceptado como miembro de la comunidad. En otros períodos históricos, como el que ahora estamos viviendo, la capacidad de controlarse a sí mismo no se tiene en tan alta estima. A las personas que lo intentan se las considera ridículas y estiradas.