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sábado, 26 de septiembre de 2026

Hoy la cultura es hasta cierto punto lo que cada persona decide que sea

Escribe Gabriela Rústelo que “la sumisión global a internet no parece haber convertido a la población mundial precisamente en una masa devota de la lectura. Tal vez sirva de orientación el hecho de que Netflix tenía en junio de 2024 más de 270 millones de suscriptores, de los cuales casi 200 no son estadounidenses, sino ciudadanos del resto de los países del planeta, y Amazon Prime cuenta con 200 millones de abonados. Recordemos que Netflix se fundó en 1997 en Scotts Valley, California, como empresa de alquiler de películas de cine en formato DVD, mediante el sistema de enviar por correo las cintas a los domicilios de los clientes. Una década después, en 2007, se convirtió en lo que todos entendemos hoy nada más escuchar su nombre, una plataforma de visualizado de cine y series por internet. En 2001 tenía menos de medio millón de suscriptores. Hoy su modelo audiovisual ha cambiado el modo de abordar el entretenimiento cultural en Occidente.”
“El cine no es para los nativos digitales el séptimo arte, sino que para las generaciones jóvenes el formato audiovisual representa la cultura de primer nivel, en contraste con el estatus de ocio o entretenimiento que le confieren todavía las generaciones veteranas. La insistencia en santificar los estrenos en las grandes pantallas contrasta con el hecho de que, según el sitio web Movie Treasures, a fecha de julio de 2024 han cerrado 46.798 salas de cine en todo el planeta (y destruido 23.841).Todo parece indicar que las generaciones añejas desprecian cuanto ignoran de una juventud cuyos valores culturales la convierten hasta cierto punto en autodidacta digital a través de internet, las redes sociales y el cine de plataforma. La sima entre ambos grupos de edad no se atenúa con el paso del tiempo, sino que es cada vez mayor. Las jóvenes generaciones audiovisuales se organizan en grupos virtuales abiertos, frente a los grupos socioeconómicos cerrados de las longevas generaciones precedentes. Con intereses tan variopintos como inconexos, la cosecha humana de los mileniales tiende a despreciar los modelos referenciales clásicos y la información procedente de cauces homologados (telediarios, familia, centros educativos). Al mismo tiempo, el bombardeo mediático sobre los mismos asuntos, unido a la mala calidad de la información en sí, con frecuentes desmentidos y contradicciones, desprestigia a sus ojos la llamada Legacy media, es decir, la prensa tradicional. La ironía macabra de la infoxicación es que el enganche permanente a internet no parece mantenernos más informados a diario, sino más desinformados a diario.” 
“De nada sirve ignorar o fingir que no existe ese abismo generacional nacido en buena parte de la informatización mundial. Las huestes veteranas parecen incapaces de aceptar que la cultura ya no la protagonice una élite pequeño burguesa subida a una atalaya, regurgitando conocimientos que las masas ignoran y despreciando a los de abajo por su barbarie. Las generaciones cibernéticas saben que la cultura hoy es una poscultura global, democrática, primordialmente audiovisual, mediante la cual nuestro planeta comparte ideas, costumbres y tradiciones de modo instantáneo e hiperconectado. ¿La cultura nunca volverá a ser lo que fue? En un mundo digitalizado donde la información es accesible y gratuita para la mayoría de la humanidad, hoy la cultura es hasta cierto punto lo que cada persona decide que sea.”
*Gabriela Bustelo (Madrid, 1962) es una escritora, periodista, filóloga y traductora española.

jueves, 20 de agosto de 2026

Las habilidades de lectura de los adolescentes se han desplomado en los últimos años

Las habilidades de lectura de los adolescentes se han desplomado en los últimos años, con las consecuencias que ello tiene para la preparación intelectual y las expectativas profesionales de las nuevas generaciones. Así lo constatan la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y diversos estudios sobre comprensión lectora. Los estudiantes se sienten ahora intimidados ante textos de más de diez páginas. ¿A qué puede deberse este inédito fenómeno? La pandemia del covid-19 tuvo algo que ver, si bien ya antes influían factores estructurales, y singularmente la irrupción de los móviles e internet. El estudio de la OCDE indicó que los peores resultados tendieron a estar asociados con tasas más altas de uso de smartphones para el ocio; y los expertos sostienen que leemos menos y peor desde que internet nos hizo dependiente de las pantallas. Esto es así porque, según los críticos, hemos pasado de la galaxia Gutenberg, que requería paciencia para obtener resultados, a una tecnología que prima la búsqueda de recompensa inmediata, y si esta no se produce, pasamos de pantalla. Sin contar con una preocupante derivada, los efectos negativos que para la salud mental de la generación Z tiene el uso y abuso de tales tecnologías, como apunta el psicólogo social Jonathan Haidt.
Modernos métodos de aprendizaje de la lectura, como la llamada alfabetización equilibrada, habían ignorado la importancia de la fonética en edad escolar, sin la cual no es posible llegar a leer bien, como han demostrado estudios cognitivos. No se puede olvidar, además, que en la lectura es importante situar el texto en su contexto de manera que, si se reducen los conocimientos de los estudiantes se reducen sus contextos, apunta el pedagogo Gregorio Luri.


miércoles, 8 de julio de 2026

Niños radicalizados tras ser captados a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería

Se duplica el número de niños radicalizados en línea. Informes revelan que 1.400 niños en Gran Bretaña fueron radicalizados en línea. Las preocupantes cifras reflejan una realidad alarmante; el número de menores radicalizados a través de internet se ha duplicado en los últimos cinco años. Nuevos datos oficiales obtenidos por The Telegraph confirman que unos 1.400 menores de 18 años fueron remitidos al programa antiterrorista británico Prevent tras ser captados en linea a través de redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería.