Mostrando entradas con la etiqueta igualitarista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta igualitarista. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de diciembre de 2018

Todo hombre posee sólo la cantidad de tierra sobre la que está de pie.


Cuando Alejandro III de Macedonia preguntó a un grupo de filósofos jainistas en la India por qué prestaban tan poca atención al gran conquistador, obtuvo la siguiente respuesta, que cuestiona directamente la legitimidad de la desigualdad: “¡Rey Alejandro, todo hombre posee sólo la cantidad de tierra sobre la que está de pie. Tú eres humano, como el
Flavio Arriano
resto de nosotros, salvo que estás siempre ocupado, siempre viajando lejos de tu casa, y eres un azote tanto para los otros como para ti mismo! Pronto estarás muerto, y entonces sólo poseerás la tierra bajo la que estarás enterrado”. Flavio Arriano explica que Alejandro respondió a este reproche igualitarista con la misma admiración que había mostrado en su encuentro con Diógenes, aun cuando su conducta permaneció inmutable (exactamente opuesta a lo que entonces había admirado).

martes, 13 de junio de 2017

Frente al proyecto igualitarista de la izquierda, se opone un ingenieril concepto de eficiencia.

Axel Kaiser, considerado una de las voces liberales más influyentes de la nueva corriente en Hispanoamérica, dice que el Estado sigue siendo visto universalmente como el referente central de la vida en sociedad. El individuo se encuentra completamente olvidado y debe ser rescatado del pantano paternalista en que derechas e izquierdas lo han ahogado.


Hoy, a lo sumo, dice Kaiser, frente al proyecto igualitarista de la izquierda, se opone un ingenieril concepto de eficiencia, como si la libertad fuera deseable en la medida en que la eficiencia lo permite. La izquierda, en cambio, está dispuesta a sacrificar la eficiencia por la igualdad porque cree que la igualdad es la idea fuerza sobre la que debe basarse una sociedad justa. Su lema es algo así como “toda la eficiencia posible dentro de lo que una sociedad igualitaria permita”. Su fuerza está en la ventaja moral que obtiene por hacer de un valor como lo es la igualdad, su idea central. 

Personas libres y dignas.
La eficiencia, en cambio, no es un valor que pueda proveer de estatus moral, sino una aspiración de la técnica puramente utilitaria. No se puede construir una épica de la eficiencia, y una utopía de la eficiencia sería, sin duda, una distopía espantosa al estilo del “mundo feliz” de Aldous Huxley. El corazón humano jamás se ha motivado para luchar por la eficiencia. Pero sí lo ha hecho por la libertad, incluso al punto de arriesgar y perder la vida. La “centroderecha”, como se llama a quienes se oponen a la izquierda, no tiene una filosofía política, es decir, carece de una idea sobre lo justo. Cree qu e lo justo es que el dinero de los contribuyentes se gaste bien. Pero la idea de lo justo debería ser la de la responsabilidad personal. La llamada “centroderecha” debiera decir "toda la eficiencia posible dentro de lo que permite una sociedad de personas libres y dignas".