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domingo, 17 de octubre de 2021

No hay razón cristiana, pero puede haber un ejercicio cristiano de la razón

Los principios filosóficos de Santo Tomas son los de Aristóteles, los de un hombre para el que no existían ni la revelación cristiana, ni la revelación judía. “Si el tomismo completó, depuro al aristotelismo, nunca lo hizo apelando a la fe, sino deduciendo más correctamente o más completamente de cuanto lo hizo Aristóteles las consecuencias implicadas en sus propios principios. Mientras nos mantenemos en el plano de la especulación filosófica, dice Etienne Gilson, el tomismo no es más que un aristotelismo racionalmente corregido y juiciosamente completado; pero Santo Tomás no tenía porque bautizar a Aristóteles para hacerlo verdadero, como no hubiera tenido que bautizar a Aristóteles para entenderse con él. Las conversaciones filosóficas se mantienen de hombre a hombre, no de hombre a cristiano”.

“En un cristiano,añade Gilson,la razón es esencialmente distinta de la fe, y la filosofía de la religión…. No hay razón cristiana, pero puede haber un ejercicio cristiano de la razón….Podríamos preguntarnos por qué actualmente tantos filósofos creen encontrar en el cristianismo una respuesta a los problemas filosóficos más satisfactoria que las de la misma filosofía”.


miércoles, 5 de mayo de 2021

Nada influye más en las decisiones que la recomendación de un amigo


Para el fundador de Facebook “nada influye más en las decisiones de una persona que la recomendación de un amigo de confianza”. “Empujar un mensaje sobre la gente ya no es más suficiente hay que lograr que el mensaje se instale en las conversaciones”.

lunes, 29 de marzo de 2021

Una de las consecuencias de la crisis sanitaria es el uso de herramientas digitales por las instituciones diplomáticas



¿Qué impacto dejará la crisis sanitaria en la diplomacia mundial y qué futuro espera a los centros de la diplomacia internacional como Ginebra, Viena o Nueva York con el uso intensivo de las plataformas digitales desde el año pasado? Una de las principales consecuencias de esta crisis es el uso masivo de herramientas digitales por parte de la mayoría de las organizaciones e instituciones diplomáticas, merced a las restricciones de desplazamientos y la prohibición de reuniones. Davide Rodogno,  experto en asuntos internacionales y profesor de historia en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo de Ginebra, señala que, debido a esta situación, "los diplomáticos se han visto obligados a experimentar con métodos de trabajo que no conocían. El mundo digital les ha ofrecido muchas oportunidades que podrían ayudar a fortalecer y desarrollar la cooperación internacional, si hay voluntad”.




Hoy en día, las delegaciones extranjeras participan en debates y conferencias internacionales sin ni siquiera salir de su territorio. Según fuentes bien informadas de la sede de la ONU en Ginebra, esta última organizó 1 200 importantes conferencias internacionales a través de Internet entre marzo de 2020 y finales del mismo año. Esta práctica ha cambiado considerablemente las normas de la diplomacia internacional.




En general, todo el mundo está de acuerdo sobre el impacto positivo de estas herramientas digitales, en términos de eficacia de las actividades diplomáticas y de su transparencia. Algunos diplomáticos, basándose en su experiencia sobre el terreno, no dejan de señalar los límites de estas herramientas. "Las conversaciones directas eran la mejor manera de reunir a las partes en conflicto. Por ejemplo, tuvieron que celebrarse 15 rondas de conversaciones secretas en Noruega entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina antes de que ambas partes se pusieran de acuerdo sobre los Acuerdos de Oslo a principios de la década de 1990”, dice Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados y antiguo asesor especial del secretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios en Siria. Apesar de la experiencia de los últimos meses, que ha demostrado la utilidad de las herramientas digitales en la diplomacia y en otros ámbitos, nada sustituirá nunca el contacto directo entre las personas.

lunes, 27 de julio de 2020

El diálogo es clave para la felicidad


*Las conversaciones entre padres e hijos a veces se parecen más a un monólogo que a un diálogo. Hablamos, pero nos limitamos a la función pragmática y utilitarista de la comunicación. Exigencias, peticiones, avisos, dar el parte. Y así se pierden oportunidades de enriquecimiento mutuo, de construcción de vínculos y de acompañamiento en el proceso de madurez de los más jóvenes. 

Los progenitores contemplan con asombro cómo esos chavales que en casa no son capaces de enlazar dos frases seguidas se explayan durante horas con sus amigos. La justificación es sencilla, con los amigos se comparten intereses, gustos, planes, por lo que es habitual el acuerdo y muy raro el conflicto. Se trata de un diálogo que les hace sentirse bien. En cambio, en las familias, la rutina, la excesiva confianza, la susceptibilidad y las rencillas surgidas de muchos pequeños roces durante años de convivencia llevan más fácilmente a sus miembros a evitar escucharse e incluso a hablar de modo negativo e hiriente. 


El diálogo es clave para la felicidad, porque las personas anhelamos que nos quieran y para lograrlo es vital comunicarse. Con las palabras conocemos y nos damos a conocer. Para alcanzar ese diálogo necesitamos un ámbito donde nos escuchen con interés y nos digan lo bueno y lo malo; un lugar en el que mostrarnos como somos, con nuestra vulnerabilidad, sin miedo a que nos fallen. Este espacio protegido de amor incondicional, escucha y sinceridad es la familia.


La comunicación muere pronto si a la pregunta «¿Qué tal el día?» la respuesta es «Bien», y no somos capaces de repreguntar y alimentar el diálogo. Para desatascar estas situaciones resulta especialmente útil cambiar el tipo de preguntas y apostar por «¿Te sientes contento?», «¿Cómo te ha afectado esta situación?», «¿Te ha enfadado mucho tal hecho?»… Y, después, estar dispuesto a escuchar lo que venga. La verdadera escucha implica dar una retroalimentación, con cariño y respeto, a lo que estamos oyendo, para que quien hable constate que le están escuchando sin distorsiones, críticas o falsas interpretaciones.

*Fernando Sarráis Oteo es psiquiatra y psicólogo, profesor de Psicopatología en la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra. Fuente: nuestrotiempo.unav.edu.


domingo, 3 de septiembre de 2017

Derecho a la intimidad.

Me piden que escriba sobre el derecho a la intimidad. La escucha de conversaciones y comunicaciones ajenas tiene que ser autorizado por el Juez y existir constancia de la probabilidad que se esta planeando algún daño grave.

La Constitución Española consagra el derecho a la intimidad en el articulo 18.1 y el derecho al secreto de las comunicaciones en el artículo 18.3. El ordenamiento jurídico designa y otorga protección al área que cada uno se reserva para sí o para sus íntimos, un ámbito reservado de la vida de las personas excluido del conocimiento de tercero en contra de su voluntad. 

El secreto de las comunicaciones, que la Constitución
garantiza, salvo resolución judicial, es un concepto rigurosamente formal, en el sentido de que se predica de lo comunicado, sea cual sea su contenido. Dado su fundamento, no se dispensa el secreto en virtud del contenido de la comunicación, ni se garantiza el secreto porque lo comunicado sea necesariamente íntimo, reservado o personal , sino debido a la evidente vulnerabilidad de las comunicaciones realizadas en canal cerrado a través de la intermediación técnica de un tercero; se pretende que todas las comunicaciones , incluidas las electrónicas ,puedan realizarse con libertad. Así pues el objeto directo de protección del art. 18.3 CE es el proceso de comunicación en libertad y no por sí solo el mensaje transmitido, cuyo contenido puede ser banal o de notorio interés público.

Por otro lado, Santo Tomás opina que no es lícito recibir ningún secreto contra el bien común. El bien común prevalece sobre el interés personal.