Práxedes Mateo Sagasta consiguió y Antonio Cánovas del Castillo aceptó que la monarquía española llegase a convertirse en una monarquía popular, democrática, liberal e incluso con cierto sabor republicano, que la da la visible satisfacción con que Castelar manifiesta repetidamente que prefiere una monarquía de esa naturaleza antes que una república anárquica.
