Mostrando entradas con la etiqueta Tabernáculo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tabernáculo. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de octubre de 2021

En Birmania soldados del ejército ocuparon y profanaron iglesias

En la República de la Unión de Myanmar (Birmania), soldados del ejército ocuparon y profanaron dos iglesias. Según confirman a la Agencia Fides fuentes eclesiales de la diócesis de Hakha, los militares tomaron los edificios religiosos y convirtieron en cuartel los dos templos. El párroco católico de la Iglesia de San Juan, el padre John Aung, expulsado de la parroquia, se expresa con absoluta indignación a la Agencia Fides: “Es execrable. Los militares han requisado la iglesia para su uso. Abrieron el tabernáculo, se llevaron las hostias consagradas y las tiraron al suelo pisoteándolas. Han reventado todos los armarios cerrados con llave”.El sacerdote David Hmun, explica que la comunidad está conmocionada. “Es realmente impensable. Los militares de Myanmar ya no son un ejército del pueblo, sino un grupo terrorista militante violento contra civiles inocentes”.


El Institute of Chin Affairs, una organización sin ánimo de lucro creada por líderes étnicos chin, actualmente radicada en India, ha condenado la violencia de las tropas durante la ocupación de las iglesias. “La ocupación de las iglesias y los destrozos perpetrados dentro son una violación de la Convención de Ginebra. 

miércoles, 21 de abril de 2021

Un sacerdote irlandés puede terminar en la cárcel por celebrar la misa



La Policía Nacional de Irlanda multó a un sacerdote católico por celebrar Misas públicas en medio de un cierre de emergencia decretado en el país por el COVID-19. El 20 de marzo, el periódico católico irlandés The Irish Catholic informó que la Policía Nacional impuso una multa de 500 euros al P. J. Hughes después de celebrar Misas con un pequeño número de feligreses en la parroquia de Mullahoran y Loughduff, ubicada en el condado de Cavan. En el marco de las medidas sanitarias decretadas por el Gobierno de Irlanda las Misas públicas fueron suspendidas de marzo a junio de 2020, durante la primera ola del coronavirus. El culto público se suspendió desde el 7 de octubre del año pasado. El 21 de marzo, la parroquia publicó una foto de unas carta donde el P. Hughes escribió lo siguiente: “El próximo domingo inicia el viaje de la Semana Santa. Cuesta creer que por segundo año la gente no pueda venir a participar en las ceremonias de Semana Santa”. “A pesar del tamaño de la iglesia y del lugar santo que es debido a la presencia de Jesús en el Sagrado Tabernáculo, la iglesia ha sido considerada un punto focal para la propagación del virus por parte de la gardaí (policía nacional)”, dijo.“La mayoría de las personas están sanas y pueden ir de compras, llevar a sus hijos a la escuela y muchas trabajan en entornos cerrados. Estamos cometiendo un grave error al rechazar a nuestro Señor y Dios Jesucristo al permanecer alejados porque los funcionarios del gobierno dicen que debemos hacerlo”, agregó.



The Irish Catholic escribe que la policía le pidió al P. Hughes en noviembre de 2020 que cerrara las puertas de la iglesia cuando celebrara la Misa para evitar que los feligreses asistieran; pero el sacerdote mantuvo la iglesia abierta a los fieles. Además, señaló que fuentes cercanas al sacerdote indicaron que el P. Hughes no estaba dispuesto a pagar la multa y estaba listo para ser encarcelado en lugar de cesar el culto público.“Si esto sucede, será la primera vez en siglos que un sacerdote en Irlanda sea encarcelado, o incluso multado, por decir Misa en público”.

domingo, 26 de noviembre de 2017

La visión de San Juan Pablo II.

Monseñor Mauro Longhi, perteneciente a la Prelatura del Opus Dei, ha revelado lo que a continuación se narra en una conferencia organizada el pasado 22 de octubre.

Monseñor Longhi narra que en las excursiones que realizaba a la montaña con San Juan Pablo II, vio por las noches como el Papa se arrodillaba ante el Tabernáculo durante horas y pudo oír, tanto Monseñor Longhien como  quienes  vivían allí, hablar al Papa con el Señor o con la Virgen María. 

Cuenta Mons. Longhi: “Tiene el don de la visión”, me confió Andrzej Deskur. Le pregunté qué quería decir. “Habla con Dios encarnado, Jesús, ve su rostro y también el rostro de su madre”. ¿Desde cuando? “Desde su primera misa, el 2 de noviembre de 1946, durante la elevación de la hostia. Estaba en la cripta de San Leonardo, en la catedral de Wawel, Cracovia; allí es donde celebró su primera misa, ofrecida en sufragio por el alma de su padre”.


Monseñor Longhi añade que esos ojos de Dios que se fijan sobre Wojtyla cada vez que éste eleva el cáliz y la hostia, se puede intuir leyendo la última encíclica de Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia. En ella, en el número 59 de la Conclusión, precisamente mientras el Papa polaco recuerda el momento de su primera misa, él mismo acaba desvelando el misterio que lo ha acompañado toda la vida: “Mis ojos se han fijado en la hostia y el cáliz en los que, en cierto modo, el tiempo y el espacio se han “concentrado” y se ha representado de manera viviente el drama del Gólgota, desvelando su misteriosa “contemporaneidad”.

La conferencia está colgada en YouTube; a partir del minuto 48 se puede ver el pasaje que a continuación relato:

Los dos están apoyados a una roca, uno frente al otro,
comiendo un bocadillo y esperando la llegada del resto del
grupo. Le miré pensando que tal vez necesitaba algo; él se dio cuenta de mi mirada, le temblaba la mano, era el inicio del Parkinson. “Querido Mauro, es la vejez..”, y yo dije de inmediato: No, Santidad, ¡usted es joven!. “¡No es verdad! ¡Digo que soy viejo porque lo soy!”. Entonces Wojtyla cambió el tono y la voz, continúa Mons. Longhi, y haciéndome partícipe de una de sus visiones nocturnas, me dijo: “Recuérdaselo a quienes encontrarás en la Iglesia del tercer milenio. Veo a la Iglesia afligida por una plaga mortal. Más profunda y dolorosa que las de este milenio”, refiriéndose a las plagas del comunismo y el totalitarismo nazi. “Se llama islamismo. Invadirán Europa. He visto a las hordas venir, de Occidente a Oriente”, y me describe uno a uno los países, desde Marruecos a Libia a Egipto, y así hasta la parte oriental. El Santo Padre añade: “Invadirán Europa. Europa será un sótano lleno de antiguallas, penumbra y telarañas. Recuerdos de familia. Vosotros, la Iglesia del tercer milenio, deberéis contener la invasión. Pero no con las armas, las armas no bastarán, sino con vuestra fe vivida íntegramente”. 

No es una coincidencia que en la ya olvidada Exhortación Apostólica de 2003, Ecclesia in Europa, Juan Pablo II hablara claramente de una relación con el islam que debía ser “correcta”, que debía llevarse a cabo con prudencia, con 
El Papa, con Yasir Arafat.
ideas claras sobre sus posibilidades y límites, siendo conscientes de la “notable diferencia entre la cultura europea, con profundas raíces cristianas, y el pensamiento musulmán”. Aunque con el lenguaje propio de un documento magisterial, por naturaleza contenido, parecía que el Santo Padre implorase la instauración de un conocimiento del islam “objetivo”. Un paradigma y una sensibilidad, por lo tanto, claros e inequívocos, sobre todo si se considera otro pasaje de Ecclesia in Europa, aquel en el que el Papa Wojtyla, tras deplorar “la frustración de los cristianos que acogen” y que, en cambio, en muchos países islámicos ven cómo se “les prohíbe todo ejercicio del culto cristiano”, habla de los flujos migratorios y llega incluso a desear la “firme represión de los abusos”.