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jueves, 24 de octubre de 2019

Impuesto a los ricos

¿Qué ocurrirá si al gobierno se le ocurre la idea de subir el impuesto a los ricos para incrementar la recaudación? Que haciendo números, no parece que el aumento traiga muchos más ingresos. Los ingresos para el gobierno de aquellos que cobran más de de 60.000 euros, solo representan el 11 por ciento. Los que tienen unos ingresos superiores a 150.000 euros, representan el 2,5 por ciento. Y sobre el volumen total de ingresos que tiene el Gobierno, solo el 0,8% provienen de rentas superiores a los 601.000 euros.



El expresidente de Francia, François Hollande, situó un tipo máximo para los ricos en el 75 por ciento. Mucho antes que la noticia se hiciera famosa por el cambio de nacionalidad del actor Gérard Depardieu ya se habían ido miles de ricos a la vecina Bélgica. En julio de 2012 Bélgica afirmó que ya tenía en su país a más de 5.000 franceses ricos. El alcalde de Londres, Boris Johnson, dijo incluso a los franceses ricos que “estamos en un mundo globalizado. Y si vuestro presidente no quiere empleos, oportunidades y el crecimiento que ustedes generan, nosotros sí”. Londres tiene millares de ricos de origen francés. 

domingo, 15 de octubre de 2017

No me gusta ese tipo.

“No me gusta ese tipo”. Cuántas veces hemos podido oír ese juicio, que, a priori y sin fundamento, invalida un libro, margina una acción, niega importancia a una práctica y todo ello a partir del más evanescente de los sentimientos. Esas habladurías, rumores y maledicencias tienen consecuencias devastadoras. Tal como proclamaba, de manera irónica, un periódico: “No he visto ni he leído, pero he oído hablar”.

Quien declara “No me gusta ese tipo»”, dice Michel Maffesoli, no hace más que reconocer que la mitología moderna de lo universal ha cedido su sitio a la de lo particular. El pequeño quid consiste en que el chaval de las ciudades no tiene reparos en reconocer que necesita a su banda para existir. Y añade Maffesoli que más difícil le resultará admitirlo al habitante del triángulo de oro que componen los distritos parisinos quinto, sexto y séptimo. Pero la realidad es la misma. Si uno no tiene el olor de la manada, pertenece al tipo de cosas que se rechazan.