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viernes, 4 de noviembre de 2016

El primer fin de todo partido político es su propio crecimiento.

La verdad es una. La justicia es una. Los errores, las injusticias son indefinidamente variables. Así los seres humanos convergen en lo justo y verdadero, mientras que la mentira y el crimen los hace indefinidamente separarse.

el deseo del pueblo
No es que una cosa sea justa porque el pueblo la quiere, como diría Rodriguez Zapatero, sino que en ciertas condiciones el deseo del pueblo tiene más posibilidades que ningún otro deseo de ser conforme a la justicia. Hay varias condiciones indispensables para poder aplicar la noción de voluntad general. Dos en particular deben retener la atención. Una es que en el momento en que el pueblo toma conciencia de uno de sus deseos y lo expresa, no haya ninguna especie de pasión colectiva, ya que la pasión colectiva, dice Simone Weil, es un impulso para el crimen y para la mentira, infinitamente más poderosa que ninguna pasión individual.La segunda condición es que el pueblo tenga que expresar su deseo en relación a los problemas de la vida pública, y no hacer solamente una selección de personas.
SimoneWeil
La idea de partido no entraba en la concepción política francesa de 1789, escribe la filosofa francesa Simone Weil,sino como un mal a evitarse. Pero tuvo su club de los Jacobinos. Al principio no fue sino un lugar de libre discusión. No fue ninguna especie de mecanismo fatal la que lo transformó. Fue sólo la presión de la guerra y de la guillotina lo que lo convirtió en un partido totalitario. La lucha de las distintas facciones bajo el Terror fueron gobernadas por el pensamiento tan bien formulado por Trotsky: “Un partido en el poder y todos los demás en la cárcel”. Así sobre el continente de Europa el totalitarismo es el pecado original de los partidos.

El fin de un partido político es cosa vaga e irreal
El fin de un partido político es cosa vaga e irreal. Si fuera real, exigiría un gran esfuerzo de atención, puesto que una concepción del bien público no es cosa fácil de pensar.La existencia del partido es algo palpable, evidente, y no exige ningún esfuerzo para ser reconocida. Es así inevitable que de hecho el partido sea en sí su propio fin.


Un partido político es una maquinaria para la fabricación de pasión colectiva. Un partido político es una organización construida para ejercer una presión colectiva sobre el pensamiento de cada uno de los seres humanos que son sus miembros. El primer fin y, en último análisis, el único fin de todo partido político es su propio crecimiento, y esto sin límite alguno. Debido a este triple carácter, todo partido es totalitario en germen y en aspiración.

El fin de un partido político es cosa vaga e irreal

Un partido político es una maquinaria para la fabricación de pasión colectiva

Es así inevitable que de hecho el partido sea en sí su propio fin

martes, 18 de octubre de 2016

El motín

Motín: Revuelta o agitación con la que un grupo más o menos numeroso de personas quiere mostrar su oposición contra una autoridad, utilizando para ello la protesta, la desobediencia o la violencia.
Pablo Iglesias

Pablo Iglesias nos amenaza con una huelga general.El líder de Podemos llama a que "se note" la presencia de Podemos en una hipotética huelga general impulsada por los sindicatos si Rajoy vuelve a ser presidente, recoge el Diario.es en su edición de 15 de Noviembre de 2016.

14 de julio: el motín
Esto me hace volver a la historia de los siglos pasados. Desde el 23 de junio de 1789 en Francia, el rey y la Asamblea, estos dos polos del poder,estaban frente a frente. De ahora en adelante están vigilados por un tercer poder, aparecido el 14 de julio: el motín. Durante el mes de octubre de 1789, la municipalidad parisiense establece un comité de investigación encargado de perseguir a los conspiradores, y el doctor Guillotin presenta un invento propio, llamado a tener un gran porvenir.


El pueblo real tiene que ser sustituido por un pueblo ideal;los malos desaparecerán de la población, los buenos quedarán. ¿Por qué no mencionar que ese razonamiento se encuentra en algunos escritos de la Ilustración? Rousseau, en El contrato social, mantiene que “todo malhechor que ataca el derecho social, por sus fechorías se convierte en rebelde y traidor a la patria. La conservación del Estado es incompatible con la suya, uno de los dos tiene que perecer”. El Terror procede también de la doctrina jacobina del Estado, que aspira a fundar la república sobre un pueblo sublimado, el de la teoría rousseauniana de la voluntad general.

Alain Besançon
Es un principio totalitario. Purificar la población de sus elementos indeseables, aunque sea mediante el asesinato en masa, es un proyecto que se pone en práctica en el siglo XX, con regímenes monstruosos. Una misma cadena sangrienta une a Robespierre, Lenin, Stalin y Hitler. “Hay que subir más arriba, hasta el piso metafísico, escribe Alain Besançon, para reconocer el parecido entre el paisaje de la Convención y el de los totalitarismo del siglo XX. El punto esencial es que se comete el mal en nombre del bien. El bien consiste en operar quirúrgicamente al mundo para extraer de él definitivamente el principio maligno”.