Mostrando entradas con la etiqueta organizar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta organizar. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de febrero de 2020

La posibilidad de que la política se convierta en nuestro único árbitro no deja de resultar aterradora


La posibilidad de que la política se convierta en nuestro único árbitro no deja de resultar aterradora. Dice Richard M. Weaver que nadie en su sano juicio puede pensar que hemos resuelto el problema de poner el mando político en manos de personas sensatas.¿Cómo admirar o siquiera confiar en hombres que no pasan de exhibir el común denominador de la humanidad?

El carácter del hombre se manifiesta en su manera de construir y organizar su casa, no es el resultado de su complicidad con los planes constructivos del Estado, ni mucho menos de su aceptación de un sistema comunista que busca anular esa capacidad, escribe Weaver.

sábado, 3 de febrero de 2018

Ver a los los individuos como consumidores ha llevado a desatender cuestiones como el equilibrio entre la vida privada y el trabajo.

red de relaciones comerciales
En nuestros días la economía se centra en el mercado. La mayoría de los economistas actuales apoyan la escuela neoclásica, que concibe la economía como una red de relaciones comerciales. Pero no debemos equiparar la economía con el mercado. Este constituye solo uno entre los muchos modos diferentes de organizar la economía; de hecho, representa apenas una pequeña parte de la economía moderna. Herbert Simon, el fundador de la escuela conductista, calculó que en Estados Unidos solo se organizaban a través del mercado un 20 por ciento de las actividades económicas.


Según el economista de la Universidad de Cambridge Ha-Joon Chang “la focalización en el mercado ha propiciado que la mayoría de los economistas no presten atención a ámbitos cruciales de nuestra vida económica, con importantes consecuencias negativas para nuestro bienestar. El descuido de la producción a expensas del comercio ha hecho que los planificadores políticos de muchos países acepten con excesiva complacencia el declive de sus industrias manufactureras. Ver a los individuos como consumidores en vez de como productores ha llevado a desatender cuestiones esenciales como la calidad del trabajo (por ejemplo, cuán interesante es, cuán seguro, cuán estresante e incluso cuán opresivo) y el equilibrio entre la vida privada y el trabajo”.

en Estados Unidos solo se organizaban a través del mercado un 20 por ciento de las actividades económicas.

no debemos equiparar la economía con el mercado

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Un estado democrático nunca será mejor que sus ciudadanos.

Karl Popper.
Si la tarea del Estado consiste en velar por la igualdad de los derechos y deberes de los ciudadanos, el poder del Estado se convierte en un peligro para la libertad. Han sido muchos los pensadores que se percataron del hecho, dice Karl Popper. Y añade, el riesgo puede provenir de la burocracia, que acaba por convertirse en la clase dominante y de ese modo amenaza no sólo la libertad, sino en último término también la igualdad, llegando incluso, en determinadas circunstancias, a hacerlas desaparecer. No sólo podemos ser esclavizados por un dictador, por un Mussolini, un Stalin o un Hitler, sino también  por el propio Estado, por una burocracia anónima.


¿Cómo podemos organizar el Estado y el Gobierno de modo que ni siquiera los malos gobernantes puedan causar unos males excesivamente graves?. La respuesta a este problema es la democracia, que nos permite destituir a un Gobierno sin derramamiento de sangre.

Churchill dijo en una ocasión: “La democracia es la peor 
forma de gobierno que existe, a excepción de todas las demás”. Dicho comentario podría tal vez interpretarse de la siguiente manera, dice Popper, si pretendes conseguir una sociedad perfecta, seguramente estarás en contra de la democracia. Pero no conseguirás nada mejor. La política
Churchill.
consiste en elegir el mal menor. Nuestras democracias occidentales constituyen el ordenamiento social más justo que ha habido a lo largo de la historia; y lo son porque constituyen el ordenamiento social más predispuesto a la reforma y más autocrítico que existe. Por supuesto que todos desearíamos mejorarlas aún más. Los que las consideran algo malo, no saben cómo son las alternativas.


Un estado democrático nunca será mejor que sus ciudadanos. Por eso debemos esperar que los grandes valores de una sociedad abierta, la libertad, la ayuda mutua, la búsqueda de la verdad, la responsabilidad intelectual, la tolerancia, sigan siendo reconocidos como tales en el futuro, concluye Popper.

La democracia es la peor forma de gobierno que existe, a excepción de todas las demás

Nuestras democracias occidentales constituyen el ordenamiento social más justo que ha habido a lo largo de la historia