lunes, 2 de febrero de 2026

El invierno de 1812

Napoleón se equivocó trágicamente en el invierno de 1812. Cuántas veces se ha relacionado la campaña de Rusia con millares de soldados que mueren atrapados por la nieve en una de las retiradas más espantosas de la historia. Es cierto que el invierno 1812-1813 no solo llegó anticipado, sino que fue particularmente duro; incluso dado el bajo nivel térmico propio de la época; pero el desastre napoleónico tiene que ver más con una operación mal calculada que con una oscilación climática concreta. La invasión de la gigantesca Rusia con un ejército multinacional numerosísimo (unos 750.000 hombres, jamás se había visto nada igual), pero heterogéneo, mal unido y muy difícil de mover, era por de pronto una temeridad. El emperador francés quiso hacer de la campaña de Rusia un símbolo del “Sistema Continental”, una Europa unida que lucha contra los peligros que la amenazan por el este. Pero la colaboración que encontró fue tibia, y acabaría volviéndose contra él. La mayor parte de las bajas se produjeron por las interminables marchas, las deserciones, un pésimo abastecimiento, la hostilidad del pueblo ruso, que practicó la táctica de la tierra quemada, y la astucia del zar Alejandro y el mariscal Kutuzov, que no rechazaron el combate en casos aislados, pero evitaron un encuentro de grandes masas… Hizo más la enormidad del terreno y la falta de buenas comunicaciones que el clima. Como que casi toda esta erosión de fuerzas se produjo antes del invierno. Cuando Napoleón, desalentado por el incendio de Moscú y por la imposibilidad de llegar a una batalla decisiva, ordenó la retirada, le siguieron menos de 200.000 soldados. El resto andaban dispersos o habían desaparecido. El famoso “General Invierno” pudo segar 50.000 vidas más, pero la derrota estaba cantada ya desde antes. La épica y desastrosa retirada fue un cuadro que sedujo a muchos narradores y a muchos pintores, pero la relación de la campaña de Rusia con el clima fue relativamente modesta.


Referencia: Historia de los cambios climáticos  de José Luis Comellas.

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